domingo, 29 de diciembre de 2013

DIÁLOGOS




Me gusta reflexionar, incluso discutir (no reñir). Todo menos los “cuchicheos” en tono peyorativo. Esa forma de crítica me parece negativa y sobre todo nos desgasta a todos.

Cualquier toma de decisiones que implica una determinada actuación desencadena opiniones ajenas y éstas pueden ser a favor o en contra.

Dirigir el rumbo de un colectivo, es delicado. Las ideas pueden ser estupendas, pero se tiene que contar con quienes van a interpretarlas.

Se podría poner el ejemplo de una película. El guión puede ser magnífico y los actores estupendos. En ese caso será un éxito. Pero se pueden dar otras combinaciones: que el guión sea bueno y los actores malos o al revés. Que el guión se ajuste a las limitaciones de los actores y este equilibrio produzca una excelente película, aunque no sea un best seller. Que no haya suficientes actores para la historia que se propone y hay que doblar papeles. Que sobren actores y en ese caso debería sobrar ese guión. Se podría seguir matizando.

Para hacer un viaje en coche se necesita gasolina, además del coche, pero sobre todo viajeros que estén de acuerdo con el itinerario.

Todo esto para leeros una reflexión de George Devereux sobre la empresa más fundamental de nuestra sociedad: el niño.

“Como los especialistas del comportamiento infantil son, además, miembros adultos de una cultura que se preocupa menos por definir lo que es el niño en sí mismo y cómo se comporta, que por especificar lo que “debería ser” y obligarlo a portarse convenientemente, numerosas nociones en apariencia científicas, referentes al comportamiento infantil auténtico, no son en definitiva mas que proyecciones emitidas por el adulto con un fin interesado. No llegaremos a una formulación válida de la teoría ontogénica de los síntomas más que cuando establezcamos -¡por fin!- un esquema culturalmente neutro y realmente desinteresado del comportamiento infantil.”

Entre ser mecánico y notario hay una diferencia de clases notable. Cualquier padre quisiera para su hijo lo segundo. Error. Lo que debe quererse es que el niño se quiera en lo que hace, sea arreglar coches o dar fe con su firma.

Ahí está la clave. Saber cómo se comportan los demás y provocar que den lo mejor de sí mismos como sociedad. Eliminar las proyecciones de “cómo deberían ser” y obligarles a portarse de acuerdo con un programa que tiene un fin interesado.  Aunque ese fin puede parecer a primera vista el destino ideal.

Lo ideal es que sepamos danzar con las ideas.








viernes, 27 de diciembre de 2013

SORPRESA EL 1 DE JUNIO DEL 2008







Qué sorpresa el desfile de las fuerzas armadas.

Una semana de preparativos, la complicidad del tiempo (un sol deteniendo a las nubes), y el público expectante.

Unos momentos antes de empezar la exhibición, un militar reparte banderitas españolas a los niños y a los que están lejos les llegan volando. Una de éstas la intercepta una señora provocando la protesta de todos los que allí estábamos. “Era para ese niño…”  “¡Es mía! ¡Sólo se la doy si a mí me dan otra!”. Naturalmente se fue de vacío porque estamos es una democracia, es decir, es un país sensato.

Qué sorpresa esta exhibición militar.

Los uniformes, el paso marcial, las medallas… También mujeres, pieles de colores, soldados pensando en los demás. Se nota que estamos más relajados.

Qué sorpresa mis lágrimas.

Empezaron a desfilar por las alturas. Mi compañero señaló el primero de los aviones y me dijo: “Cuesta más que el presupuesto de algún país”.  El cielo se llenó de nubes. Inmediatamente aparecieron los blindados, los carros de combate, tanques y demás construcciones guerreras, seguidos por batallones de hombres y mujeres capaces de hacerlas “hablar”. También ambulancias y ayuda humanitaria.

No paré de llorar mientras duró la exhibición. Estaba viendo la razón de la fuerza y este recuerdo iluminó la memoria de tantos y tantos muertos que lo fueron porque la razón no encontró ejército. Lloraba sin amargura, pues estoy segura de que la mayoría allí presente querría un mundo mejor, más justo, menos violento… pero lloraba. Sentía como si gritasen a través de mí los que se fueron: “No queremos ni uno más, estamos los justos para denunciar la injusticia de no estar a la fuerza”.

Qué sorpresa los hombres que asumen la derrota y evitan con ello la violencia.

Sebastián Castellion es el autor de esta frase: “Matar a un hombre para defender una doctrina no es defender una doctrina, es matar a un hombre”. No la conocía y fue a través de Francisco Carrasquer (Premio Nacional de las Letras Aragonesas 2007) en su libro “Miradas de Eternidad” donde encontré esa razonable sentencia. Me emocionaron esos puntos comunes que Francisco Carrasquer encontró entre Miguel Servet y Espinoza como faros de lo que el ser humano debería exhibir:

  • La libertad de expresión del pensamiento dónde, cuándo y cómo sea.
  • La tolerancia como base de convivencia, contraste de pareceres y bienestar.
  • Unos mínimos cimientos de estoicismo.
  • Amor a la ciencia que se trasluce en la exposición y demostración.
  • Síntesis de lo racional y lo místico, de la razón y la intuición.

La Vida. ¡Qué sorpresa!






miércoles, 25 de diciembre de 2013

LOS MOMENTOS DUROS





Los momentos duros, conflictivos, tristes, agobiantes, desesperados, oscuros, interminables… que inevitablemente tenemos que vivir, deberíamos asumirlos responsablemente en primera persona. Esto es fácil decirlo, pero complicado llevarlo a cabo.

Complicado, no porque no queramos, sino porque no sabemos.

Tropezamos en nuestro propio dolor y rompemos “sin querer” esa estructura de cristal en la que el destino nos envía mensajes.

Los mensajes, aparentemente, no solucionan nada porque están encriptados y solo podemos leerlos una vez atravesado el túnel. En ellos se nos da la bienvenida y… un mapa de “cómo atravesar lo que acabamos de atravesar”.

Nos adelanta algo la proyección en los demás. Para leer en los demás hay que mirar, más o menos,  como en esas láminas del “Ojo mágico”.

Digo yo...







martes, 24 de diciembre de 2013

viernes, 20 de diciembre de 2013

EMOCIONES

Puentes sobre el Ebro - Zaragoza
EN MÍ


Me encuentro bien en mí porque estuvieron
y descubrí que se querían, no a mí, sino a ellos
y que por ello querían quedarse.

Me encuentro bien en ellos
y no encuentro mejor ofrecimiento que la hospitalidad en mí
sin obligarles a que se queden.

Me encuentro en ti,
y cuando salgo,
encuentro un generoso espacio de retorno.

Me encuentro.


¡Bien!



***

El Tango con Darío - Pág. 30 - El Estilo

jueves, 19 de diciembre de 2013

El hombre que no quería ganar más dinero





TRIODOS BANK

Contado por Joan Antoni Mele, el 26 de noviembre de 2013




COMENTARIO

Sencillamente es una cuestión de madurez. Cuando no somos conscientes de nuestros valores necesitamos el espejo de los cuentos. Ogros, brujas o dinero.
La autoestima es el espacio perfecto para descubrir el equilibrio entre individuo y sociedad.
Cuando conseguimos ese equilibrio, el dinero se convierte en lo que es: un papel desde el que un día nos contaron un cuento.












El Tango con Darío - Pág. 29 - La Nostalgia

jueves, 12 de diciembre de 2013

viernes, 6 de diciembre de 2013

Recordando a Nelson Mandela



Marcos Ana estuvo 23 años en la cárcel de Franco. Salió con el mismo espíritu que caracteriza a Nelson Mandela. Me emocionó profundamente escucharle a través de la Cadena Ser. Su humanidad es el punto de referencia para que la humanidad no pierda el equilibrio.










El Tango con Darío - Pág. 19 - La Letra

domingo, 24 de noviembre de 2013

Música, Maestro.







Disfruta con uno de los más grandes de nuestro tiempo, por que tiene la capacidad de acercar la gran música a todo tipo de públicos. Es capaz de poner a cantar a 50.000 personas sin perder apenas calidad en su interpretación. 
Clásica pieza de gospel en la que se aprecia como se van incorporando las voces y los distintos tonos. 





miércoles, 20 de noviembre de 2013

Nieve Andrea y ese tren



(José Cajal)



El Tren que No Quiero Coger

De todos ellos, existe un tren
que yo no busco.

Un tren oscuro, misterioso,
sí, en ocasiones incluso interesante,
dentro de su silencio,
llevando consigo en su barriga
los más variopintos personajes.

Sin duda, como muchos,
por curiosidad lo visitaría
-en billete de ida y vuelta,
si es que esto fuese posible-;
pero es que aquellos raíles
que se pierden entre la niebla
del ayer y del hoy y del mañana,
no hablan de retorno alguno...

Es más, con grandes letras
en su costado escribe:
"De ida, mas jamás de regreso:
encargue hoy su viaje definitivo."

En extraño estado contemplativo
observo el tren de humo,
a veces casi etérico,
al tiempo que amigos y desconocidos
se suben a él sin previo aviso,
sin despedirse los más,
sin siquiera quererlo muchos.
¡Otros ni lo vieron venir!

Todo lo que me queda cuando esto sucede
es desearles buen viaje desde la distancia
-si es que en el último momento
vuelven la vista a través de la ventanilla,
y el humo del carbón no se confunde con la niebla,
difuminando sus últimos horizontes
en el viaje de regreso a...-.

He aquí un tren que no quisiera coger.
Si se me permite la opción.
Si es que Alguien o Algo, al oír mi petición,
asiente desde el seno del Cosmos.

Aquel vagón que parece esperarme cada vez que pasa,
mientras otros suben casi en estampida,
agolpándose con prisa,
algunos incluso sin pasaje,
en su eterna ansia de un curioso retorno
al estado desconocido...

Pueden quedarse con mi vagón, muchas gracias.
Pueden quedarse con mi asiento y mi pasaje,
tantas veces como pase aquel tren
desde hoy hasta el fin de los tiempos.

No diría miedo.
No diría desconfianza,
o falta de fe.

Simplemente,
no tengo intención de marcharme.

Quizá costó demasiado esfuerzo venir,
para irse tal cual, como si nada.

O tal vez, simplemente, es que Ya Estoy AHÍ...
desde AQUÍ.

Nieve Andrea, 13 Nov 2013

martes, 12 de noviembre de 2013

EL NIÑO Y SUS DERECHOS


Pistas para no despistarnos





“Como los especialistas del comportamiento infantil son, además, miembros adultos de una cultura que se preocupa menos por definir lo que es el niño en sí mismo y cómo se comporta, que por especificar lo que “debería ser” y obligarlo a portarse convenientemente, numerosas nociones en apariencia científicas, referentes al comportamiento infantil auténtico, no son en definitiva mas que proyecciones emitidas por el adulto con un fin interesado. No llegaremos a una formulación válida de la teoría ontogénica de los síntomas más que cuando establezcamos -¡por fin!- un esquema culturalmente neutro y realmente desinteresado del comportamiento infantil.”

GEORGE DEVEREUX




viernes, 1 de noviembre de 2013

Juan Ramón Jiménez






EL VIAJE DEFINITIVO

                              Corazón en el viento. 1910-1911

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostáljico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

                                 Juan Ramón Jiménez



Le hice la segunda voz:

A Juan Ramón Jiménez de María Bernad
(a una preocupación que no lo fue, en el fondo)

Se quiere ir y no puede.
Y deja el huerto, un canto, el pozo y un árbol
a modo de testigos de su paso
Y le parece poco.

Intenta que se vayan
los que vieron su luz
para sentir nostaljia de sí mismo
Y no le satisface

Se queda, finalmente,
haciendo que se vayan los demás
... sin hogar ... sin cielo azul

Él con su soledad, que le seguirá acompañando.


miércoles, 30 de octubre de 2013

greenpeace.org/el-artico-se-derrite





Con mi agradecimiento a Roberto Cáncer por compartirlo conmigo.














sábado, 19 de octubre de 2013

sábado, 5 de octubre de 2013

Aragón como centro vital


Se hablaba de Darío en aquella entrevista de Joaquín Carbonell a Eloy Fernández







jueves, 3 de octubre de 2013

Espíritu deportivo




Asisto como espectadora privilegiada al VII Maratón de Zaragoza. Se me ocurre definir tres etapas distintas en este largo recorrido.

Primera.- Los preparativos para ser corredor de fondo. Las dudas, seguridades y vacilaciones, tal cual nos pasa cuando nacemos y estamos protegidos por aquellos que saben de qué va. Es interesante verse rodeado de la familia, los amigos, los lugares comunes. Tomar nota de aquellos que tienen más experiencia. Entrenarnos.

Segunda.- Un largo trecho lleno de razones para seguir adelante. No falta el avituallamiento y los ánimos de quienes son testigos en este reto compartido. Llegada al “Rubicón”.

Tercera.- La más difícil. Estamos solos y tenemos que decidir si seguir adelante sabiendo que al final quien decide de verdad es nuestra naturaleza y que en cualquier momento puede “desplomarnos”.

No estuve presencialmente en esta carrera. Lo hice a través de la crónica que un compañero tuvo la amabilidad de compartir conmigo. Recorrí todas las líneas como si yo también hubiese estado corriendo. Le agradecí a Ángel (en esos momentos “su ángel) que le acompañara solidariamente en esos difíciles momentos. Me emocionó pensar en la emoción de su mujer y su hijo y el orgullo que él experimentó por haber llegado primero a su cariño.

Merecieron la pena los madrugones, las dudas, los dolores… porque lo importante no es ganar sino participar.

¿Queremos ganar a toda costa o que gane el mejor?
Si gana el mejor nos representa a todos y todos ganamos con él.


La otra opción ya la conocemos y no merece estar en esta crónica.




lunes, 30 de septiembre de 2013

Talmud



Dice el Talmud:
 "Un sueño que no se interpreta es como una carta que no se lee"



miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Tango es el nuevo Esperanto" - Alonso Cordel


(Dibujo de Anita Brus)



En Tango


Lo básico es común. Lo doméstico nos concierne a todos.

Lo social es seña de identidad humana.

Lo individual es ... lo básico en retorno.

¿Podemos seguir ese ritmo?


No se puede dejar de dar un paso y sin embargo hay que pasar el río sin mojarse.






lunes, 9 de septiembre de 2013

Daniel Cohn-Bendit en el 2010

Daniel Cohn-Bendit (subtitulado en español) sobre ayuda económica a Grecia.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Conversaciones



A mi lado una pareja hablaba:

"No dudes que te quiero" decía él.

"No lo dudo, estoy segura...

pero no como yo me quiero"


Aceleré el paso para respetar su intimidad.

sábado, 31 de agosto de 2013

Juan de Dios Ramírez-Heredia




Yo también hoy
QUIERO TENER UN SUEÑO







Difícilmente se pueden decir las cosas mejor de cómo las dijo Martín Luther Kingaquel 23 de agosto de 1963, hace hoy exactamente cincuenta años. Por eso nosotros, los gitanos que nos sentimos vinculados por el ideario de la Unión Romaní , queremos manifestar públicamente que la doctrina marcada por el gran lider en aquel luminoso discurso, es y sigue siendo nuestra principal referencia a la hora de señalar los objetivos y los límites de nuestra lucha. No insistiremos, pues, en reiterar lo que desde hace tantos años también nosotros venimos diciendo y denunciando.
 
Martin Luther King, que fue Premio de la Paz en 1964, ante la estatua de Abraham Lincoln, y frente a más de 200.000 personas que le escuchaban enfebrecidas, denunció el trato inhumano que los negros recibían por parte de la policía así como la gran injusticia que suponía enfrentarse en los más diversos lugares con el infame letrero “solo para blancos”. Nosotros, como el lider mártir, llevamos diciéndolo también desde hace casi 50 años aunque en escenarios diferentes. Y hoy, como ayer, alargando nuestra mirada a todo el territorio europeo, seguimos afirmamos con él que“Ahora es tiempo de subir desde el oscuro y desolado valle de la marginación al soleado sendero de la justicia racial. Ahora es tiempo de alzar a nuestra comunidad desde las arenas movedizas de la injusticia racial a la sólida roca de la fraternidad. Ahora es tiempo de hacer que la justicia sea una realidad para todos los hijos de Dios”.
 
Los gitanos españoles y gran parte de los gitanos europeos hemos dado pasos importantísimos en la lucha por ser dueños de nuestro destino y administradores de nuestra libertad. Pero aún está casi todo por hacer. Desde la Constitución de 1978los gitanos gozamos de las garantías que la Carta Magna otorga a todos los españoles y desde que la Unión Europea incorporó en su seno a la inmensa mayoría de los gitanos del continente todos gozamos de la protección que nos brinda el Tratado de Lisboapara la defensa de nuestros derechos ciudadanos.
 
Sin embargo el reconocimiento de esas garantías no supone su cumplimiento. Bien lo sabemos cuando nos enteramos de las gravísimas agresiones que sufren nuestros hermanos por parte de quienes se consideran guardianes de todas las esencias patrias. Agresiones que por múltiples razones quedan tantas veces sin castigo ni reparación. Hoy, como hace 50 años, nosotros decimos con Luther King que “no estaremos satisfechos hasta que la justicia corra como las aguas y la rectitud como un impetuoso torrente”.
 
Pero el discurso cuyo aniversario conmemoramos tiene también una parte importantísima de autoimplicación en el proceso de lucha por la conquista y consolidación de nuestros derechos. Debemos, mejor dicho tenemos la obligación de desarmar a quines con razón o sin ella se declaran antigitanos en las tertulias, en las conversaciones familiares o en los espacios de libre acceso que ofrecen los medios de comunicación online. Ignorar lo que se dice de nosotros cada vez que se produce un hecho delictivo en el que aparecen los gitanos es de una supina insensatez. Lo decía el gran lider: “Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda”.
 
Y llegados a este punto del análisis de la realidad, se impone tener claro cual debe ser el camino a seguir y con que estrategia pensamos librar la última y más decisiva de todas las batallas: responder a los racistas con las mismas armas que ellos utilizan contra nosotros o plantarles cara desde la resistencia inteligente sabiendo que “Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda”.
 
El 28 de agosto de 1963 Martín Luther King, en la culminación de “La marcha sobre Washintong” dijo que “En el proceso de conseguir nuestro legítimo lugar, no debemos ser culpables de acciones equivocadas. No busquemos saciar nuestra sed de libertad bebiendo de la copa del encarnizamiento y del odio.  Debemos conducir siempre nuestra lucha en el elevado nivel de la dignidad y la disciplina”. Y en este punto precisamente hoy me quiero detener para manifestar desde lo más íntimo de mis sentimientos que yo también tengo un sueño:
 
Que llegue un día en que los gitanos seamos juzgados por nuestros actos y no por el nombre de nuestra étnia.
 
Yo también tengo un sueño: que los periodistas cumplan con sus códigos y olviden para siempre la cursilería de escribir “de étnia gitana” para evitar decir, sencilla y llanamente “gitanos”.
 
Yo también tengo un sueño: Que los periodistas dejen de hacer referencia a la raza, al color o al origen de las personas en contextos peyorativos. Lo dijo Luther King: "Todo lo que afecta a uno directamente, nos afecta a todos indirectamente".
 
Yo también tengo un sueño: Que llegue cuanto antes el día en que olvidemos esa parte de la vieja Ley Gitana que nos empuja a tomarnos la justicia por nuestra mano.“Guardarnos de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón”.
 
Yo también tengo un sueño: que desaparezcan las pistolas y las navajas de allí donde las haya. Hace 50 años lo dijo el lider de la Paz: “La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve”.
 
Yo también tengo un sueño: Que el analfabetismo y la desescolarización sean fulminadas de nuestro entorno. Solo la cultura y la formación hacen libres a los pueblos.
 
Yo también tengo un sueño: Que desaparezca la mendicidad de las calles de nuestros pueblos y ciudades. Porque somos una minoría visible a nosotros se nos ve más que a los demás.
 
Yo también tengo un sueño: Que las mujeres gitanas encuentren en el seno de nuestras comunidades el papel que les corresponde como guardianas y mantenedoras de nuestra cultura. Negar a las gitanas el espacio de libertad al que tienen derecho es condenar a nuestro pueblo a la más humillante capitulación.
 
Yo también tengo un sueño: Que los eternos racistas de siempre sean juzgados con la severidad que proclaman las leyes. Que sepan que sus crímenes no pueden quedar impunes. Y que los jueces no olviden que "La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes".
 
Yo también tengo un sueño como el de Martin Luther  King: Que mis hijos vivan en un país en el que no sean socialmente juzgados por el color de su piel o por el origen étnico de sus padres sino por su reputación.
 
                                 
                                Juan de Dios Ramírez-Heredia
                                Abogado
                                Presidente de Unión Romani Española
                                Vicepresidente de Unión Romani Internacional






lunes, 26 de agosto de 2013

Sobre la Amistad


En diciembre de 1999

El destino tiene su heraldo en el niño y siempre consigue hablar.


Pero la Amistad sí que es una "pizarra en blanco".

Un lienzo donde se desvela la oculta belleza que imploramos ver, una vez más, aunque solo sea por un minuto.

Un inocente espacio donde podemos escribir, como si fuera la primera vez "te quiero".

Un eco que nos devuelve, -¡bendito mendigo!- la fortaleza para llamar a nuestro yo más lejano. Ese yo del que conocemos muy bien sus espaldas, ignoramos su rostro y nos aterra su visión.

Una visión que sin nuestra voz tiene rostro de Casandra.

Unos ojos desde los que veríamos el inexistente abismo de la muerte. ¿Por qué aplazamos una y otra vez su cita?


Una nueva oportunidad para ese encuentro, eso es Amistad.


sábado, 24 de agosto de 2013

Violencia de género (humano) - Capítulo 10

Prestando voz a quien no la tiene.




Argumentos para una separación


Hemos recorrido juntos un largo camino y dibujado una vida en común felizmente fecunda. En la última etapa hubo un cambio imperceptible de vía que nos ha situado en paisajes distintos.

Tenemos dos cristales. Donde uno ve monte, el otro dibuja una llanura y no hay forma de lograr un acuerdo entre dos realidades que se incomunican por los torpes reproches a quien nos deja, por seguir su camino.

A primera vista no se entiende nada. Desde lejos no se ve la realidad de lo que ocurre y hay que acercarse a todos y cada uno de los hilos para ver donde se formó el nudo de esta historia.

Deberíamos, serenamente, desandar lo andado, para encontrar el momento en el que nuestro jefe de estación cambió las vías. El amor es el bailarín más experto en cuyos brazos solo una cosa se puede hacer: ver lo que se hace.

Para conseguir esta lucidez nuestra naturaleza hará lo imposible. El conflicto está en que a nadie le es permitido sustituir al otro en su trayecto. Es cada uno, en primera persona, quien debe tomar las riendas de su vida, asumiendo cualquier riesgo. En mi equipaje tengo la certeza de que se ama sin pedir nada a cambio. Mas aún, recordando que nos dieron sin estar obligados. Que somos mendigos del amor y que el empleo es fijo. Que se quiere sin red y ese es el riesgo. Recíprocamente, el destino nos guarda un lugar preferente en nuestro centro, al que siempre podemos retornar. Solo en ese giro hacia la inocencia podremos descubrir en qué momento se dio la vuelta Eros, para “alejarse un poco” y protegernos de aquella seducción que pudiera despistarnos demasiado de nosotros mismos.

En la bondad de la vida ya estamos encontrados. ¿Por favor, me das algo?


















***/***

martes, 20 de agosto de 2013

Eutanasia o Distanasia





En el 2000

Quienes han estado siempre a favor del sufrimiento por cuestiones religiosas, nos presentan la Eutanasia de manera engañosa, de tal manera que al tener que optar entre eutanasia sí o no parece que estamos decidiendo morir o no.

Ante la certeza de la muerte, hay que plantearse bien la pregunta.

La elección correcta es entre eutanasia (buena muerte) o distanasia (mala muerte).






jueves, 15 de agosto de 2013

Fernando Sánchez Salinero en la Casa del Libro




LA GENERACIÓN QUE CONSTRUYÓ ESPAÑA
 
"¿Quiénes son los pobres? Los nietos de los ricos”. Aforismo castellano

Cuando analizas lo que ocurre en una empresa o una sociedad, debes buscar las causas que provocan su situación, porque sólo trabajando sobre las causas, puedes cambiar los efectos. Y no tengo ninguna duda de que una de las principales causas de la prosperidad que vivimos en los años pasados fue la actitud de la generación de nuestros padres, y una de las principales causas de la crisis, es haber perdido esa actitud.

Recuerdo que hace años, un empresario brillante que viajó a China para hacer negocios, me comentaba: “China va a ser imparable. Cuando llegas allí el ambiente te recuerda la España de los años 70. Todo el mundo quiere trabajar mucho, ahorrar, comprarse su casa, su coche, que sus hijos vayan a la universidad… Cuando una generación está así centrada, no hay quien la pare” Este pensamiento me hizo reflexionar entonces y me ha vuelto a la memoria al contemplar a las tres generaciones que convivimos.

Mis padres tienen en torno a 70 años, y siempre han sido un ejemplo de trabajo, honradez, austeridad, previsión y generosidad. Pertenecen a una generación que, como dice mi padre, les tocó el peor cambio: de jóvenes trabajaron para sus padres y de casados para sus hijos.

Son gente que veían el trabajo como una oportunidad de progresar, como algo que les abría a un futuro mejor, y se entregaron a ello en condiciones muy difíciles. Son una generación que compraba las cosas cuando podía y del nivel que se podía permitir, que no pedía prestado más que por estricta necesidad, que pagaban sus facturas con celo, y ahorraban un poco “por si pasaba algo”, que gastaban en ropa y lujos lo que la prudencia les dictaba y se bañaban en ríos cercanos, disfrutando de tortillas de patata y embutidos, en domingos veraniegos de familia y amigos.

Y tan sensatos, prudentes y trabajadores fueron, que constituyeron casi todas las empresas que hoy conocemos, y que dan trabajo a la mayoría de los españoles.

Sabían que el esfuerzo tenía recompensa y la honradez formaba parte del patrimonio de cada familia. Se podía ser pobre, pero nunca dejar de ser honrado.

La democracia significaba libertad y posibilidades y seguir viviendo en armonía y respeto.

Y cometieron los dos peores errores imputables a esa generación:

1) “Que mis hijos no trabajen tanto como trabajé yo”. Nos cargamos la cultura del esfuerzo y del mérito de un plumazo, convirtiendo el trabajo en algo a evitar.

2) “Como tenemos unos ahorrillos, hijo, tu gasta, que para eso están tus padres”. Con lo que mi generación empezó a pensar que el dinero nacía en las cuentas corrientes de sus padres, que daban la impresión de ser inagotables y que los bancos eran unas fuentes inagotables de hipotecas, rehipotecas y contrarehipotecas.

Y entonces, eclosionó nuestra generación (yo soy del 67). La generación de los nuevos ricos, la generación de “los pelotazos”, del gasto continuo, de la especulación, de la ingeniería financiera, de la exhibición del derroche, la de lo quiero todo y lo quiero ya, la de “papá dame”.

Y todos nos volvimos ricos (en apariencia), todos nos convertimos en gastro-horteras. ¿Conocéis a alguien que se atreva a comer un bocata de chorizo? Le corren a gorrazos por paleto. Ahora hay que comer hamburguesas deconstruidas al aroma de los almendros al atardecer. ¿Y qué decir del vino? Pasamos del Don Simón con Casera, al Vega Sicilia sin fase de descompresión. El vino ya no está “bueno”, ahora tiene matices a fruta del bosque, con un retrogusto alcohólico, que adolece de un cierto punto astringente, con demasiada presencia de roble. Esto, por supuesto, a golpe de docenas de euro, que para ser un “enterao” hay que pasar por taquilla. ¡Y es que pocas cosas cuestan tanto, como ocultar la ignorancia!

Somos la generación de “endeudarse para demostrar que eres rico”.

Increíble pero cierto.

- ¿Sólo debes 500.000 €? Es que eres un cutre. Mira, nosotros debemos ya 2.000.000 y nos están estudiando una operación por otros 2 más.

- Vosotros sí que sabéis sacar provecho al sistema… Ojalá yo algún día pueda deber esas cantidades. ¡Cuánto envidio tus préstamos!

En Alemania no daban abasto a fabricar Mercedes, Audis, BMW para los españoles.

Irrumpió Europa en nuestras vidas y llegó en forma de mega infraestructuras que producían mega comisiones para todos los involucrados. ¡Viva el cazo! ¡Viva el yerno del Rey! ¡Que se besen los padrinos! Además llovían las subvenciones, nos daban una fortuna por plantar viñas y luego a los dos años otra fortuna por arrancarlas. Que llegaba un momento que no sabías si tenías que plantar o arrancar. A propósito, ¿Qué toca este año?

Si algún “tarao” dice que hay que parar esto, se le lapida y “que no pare la fiesta”. Por supuesto que todos estamos de acuerdo que esto es imposible que se sostenga, pero hay que empezar a recortar por el vecino, que lo mío son todo derechos esculpidos en piedra en la sacrosanta constitución.

De la siguiente generación mejor no hablar (lo dejaré para otro post). Esa es la generación que dice el aforismo que será pobre, por ser nieta de ricos.

Si somos incapaces de volver a los valores con los que se construye una sociedad sostenible, nos hundiremos, eso sí, cargados de reivindicaciones.

En mi casa siempre he tenido un ejemplo vivo de cordura, honradez y esfuerzo. Y no han sido menos felices que nosotros. Los psiquiatras, de hecho, dicen que al revés, que han sido bastante más. Debe ser que la sencilla tortilla, el melón fresquito, comprar el sofá cuando se podía, poner las cortinas cosidas por nuestra madre, con ayuda de la abuela, trabajar y echarle huevos para emprender (aunque no lo llamaban así) no debía ser mala receta.

Desde aquí quiero dar las gracias a mis padres y a toda esa generación que nos regalaron un país cojonudo, que nos hemos encargado de arruinar (entre todos, que todos hemos aplaudido la locura), y que sólo con que nos descuidemos un poquito más, le vamos a dejar a nuestros hijos un protectorado chino, donde serán unos esclavos endeudados y tendrán unas historias legendarias sobre la prosperidad que crearon sus abuelos, empeñaron sus padres y son incapaces de imaginar los nietos.

Estamos a tiempo de cambiarlo, pero cada vez tenemos menos. Podemos encontrar maestros en casa.

Fernando Sánchez Salinero en la Casa del Libro