sábado, 27 de julio de 2013

De Loli a Darío el 23 de julio de 2013



Darío Aja Quintanal



Querido Amigo Darío:

Hoy es un día triste para todos nosotros porque nos despedimos de ti.

Yo te conocí con 25 años y nuestras vidas han ido en paralelo, mis mejores años coincidieron también con los tuyos.

Recuerdo con cariño las tertulias de amigos de los sábados. Tus llamadas, tus escritos, tu afecto y, por qué no decir, también tus rarezas.

Hoy ya estás en posesión de la verdad, mientras yo sigo manteniendo la esperanza.

Ya estás con Paula y con tus padres, con la mamá que últimamente te visitaba.

Las velas de tus cumpleaños en la tierra se han apagado, pero ya sabes que nadie desaparece mientras permanece en la memoria de los que le recuerdan. Y nosotros, tus amigos, te recordaremos siempre, porque como tu dijiste:


“La amistad es la elegancia del amor.”

Darío, no nos olvides… Y sobre todo, vela y protege a María, la persona que, como un Ángel de la Guarda ha estado siempre a tu lado, hasta tu último suspiro…

Y descansa… Descansa ya, en esa Playa que tu citabas recientemente…


                   Un Besico.    



viernes, 26 de julio de 2013

Lo escribí el 1977







En la mar, mecida por las olas, duermo.

Qué feliz nuestro encuentro, mas “no puedes sonreír así, no debes sonreír así a nadie”.

Desde tu casa, sin dejarme entrar, me llamas por cien nombres distintos.

¡Cómo me enfadas!... pero es tanta tu gracia que sigo a tu puerta.

Por fin sales a pasear conmigo llevando de tu brazo a Cronos.

Contrariada, como una niña pequeña, me siento a la sombra de un árbol y te dejo marchar.
Pero tu paso elegante me hace seguirte de lejos.

Por la noche, no permites que comparta tu lecho y salgo llorando. Pero vuelvo enseguida a velar tu sueño.
¡Es tan hermoso tu rostros dormido!

El corazón de la noche me pregunta: “¿Cuándo vendrá el que te reconozca?”

Cuando llegue, arrojará de nuestro lado a Cronos y pasearemos por todos los caminos.

Cuando llegue, solo pronunciará mi nombre y los demás serán para él desconocidos.

Cuando llegue será mía su casa y habrá un solo lecho.

Todo ha quedado en silencio.

¡Tengo miedo!


Una suave brisa me despierta en la playa pronunciando tu nombre, ¡oh eternidad!




lunes, 22 de julio de 2013

Dariuco se nos fue






“Ahora podéis hablar vosotros”, dijo Darío después de media hora sin soltar la palabra.

¡Eso lo dices sólo para seguir hablando!, replicó un amigo haciéndonos reímos a todos, incluido el autor de esa frase.

Esta anécdota le define bien. Hablaba mucho y exponía ideas interesantes, pero había un error en el planteamiento que invalidaba el enunciado.

Nos habíamos reunido para conversar entre todos, no como espectadores.

Repetía hasta la saciedad que la discusión era lo interesante, la actividad más sana y vital, lo mejor que podíamos hacer, pero adolecía de lo fundamental: el valor de escuchar. Valor para entrar en lo desconocido.

Nadie (presumía) le había ganado nunca. Y era verdad. Nadie pudo derribar esa muralla y entrar en el auténtico Darío.

Pero el final está por escribir. Dariuco dejó muchas pistas para que Darío lo encontrase.



domingo, 21 de julio de 2013

En el autobús




En el 2008




Menores


Abrazado a una pelota. Así iba por la calle.
 Descalzo, con el pelo ralo y la cabecita llena de sombras.
La ropa sucia y rota, acostumbrada a estarlo. Perdido, sin buscar, porque así se encontraba.

Así lo vi, lo vimos todos los que en ese momento caminábamos por la calle. Paré a mirar si alguien lo esperaba y eché en falta a su madre. ¿Tenía? ¿Dónde estaba? ¿No había nadie cerca? 
¿De quién era aquella criatura de poco más de tres años?

Yo tenía prisa. Precisamente iba a desayunar con mi madre y no podía hacerle esperar. Lamenté la situación de aquel pequeño, pero no hice nada más.

Los años vuelan y sin saber cómo se multiplican.

El autobús es un medio de transporte que uso todos los días.
Alguna vez aprovecho y leo (si el ambiente lo permite) y eso estaba haciendo cuando subieron cuatro muchachos adolescentes. Había asientos libres y los ocuparon de manera desordenada. Voces altas y risotadas, junto a unos ineducados modales que en un instante rompieron la paz y sublevaron a los pocos pasajeros que viajábamos en ese momento.
Un caballero se quejó amargamente de la juventud. Levanté la vista con intención de recriminarles y lo que vi me devolvió al pasado.

Uno de ellos era él. Aquel pequeño con 10 años más de desamparo y protegido por otras tantas capas de insolencia.

Cambie la mirada por una interrogación.
¿Sólo esto? ¿Nada más que un poco de molestia en mi confortable vida? ¿No vas a echarme en cara que no ayudé a educarte, ni compartí contigo la seguridad que da un abrazo? ¿Ni avisé a nadie para que te acogiera?

Bajé del autobús avergonzada, pero tenía prisa y el trabajo esperaba.

Desde ese día, cada vez que oigo hablar de juicios a menores me siento responsable.
Deberían juzgarme a mí con ellos para que se haga justicia y no paguen más de lo que ya han pagado.






viernes, 19 de julio de 2013

En la calle

Dar peces.
Enseñar a pescar.
No pescar sus peces.
Agosto 2006








Miedo

Quería llegar pronto y atajé por esas callecitas estrechas que dibujan pobreza
(iba a escribir miseria y me corrijo).

Son casas remendadas junto a solares vacíos.

Alguien vivió allí. Alguien sin posibles económicos para restaurarlas y la última grieta las hundió. 

Normalmente se encuentran en barrios de trazado árabe que, en favor de una respetuosa intimidad, ocultan la perspectiva inmediata . Barrios habitados por varias razas que hunden la uniformidad de pensamiento. Razas señaladas por una información perversa: "Los pobres roban".

Me asaltó esa vulgaridad pero tuve reflejos.

Mis ojos enfocaron donde encontrar la información veraz.

Allí, delante de mí un cartel que rezaba: "Edificio adquirido por el Grupo Inmobiliario…." (da igual el nombre del grupo). Lo importante era que el barrio iba a ser "uniformizado" y aquel nido multicultural, reducido a euros.

Entonces tuve miedo.

Afortunadamente me sacó de aquella pesadilla una amable conversación entre dos "parias" en la que hablaban de un tercero ausente y se decían: "Fíate de él, es una buena persona".

Me acordé de ti.




lunes, 15 de julio de 2013

Recuerdos





Navidad-98
A Silvio y Raul

Hubiera querido contestar antes, pero el tiempo es así querido Silvio.
Tu carta nos alegró por varias razones: saber de ti y que la realidad se parezca a tu sueño. Contárnoslo fue muy cariñoso. La que tendrá muchas cosas que contar será Concha, que se va voluntaria a Nicaragua.

Te informaré de cómo sigue el tango entre nosotros. ¿Recuerdas el proyecto de asociación? Ya casi somos 80 los que formamos la de Amigos del Tango El Garage. Estamos a punto de estrenar carnés con una preciosa frase de Darío que dice: "Tango es una honda pena, la sublimación de un sueño perdido que se elegantiza en el silencioso diálogo de su propia danza" .

Estos días sale el primer ejemplar de una revista que te enviaremos y en la que puedes publicar lo que quieras.

Una milonga el tercer sábado de cada mes en Peñaflor y todos los domingos, como siempre, en el Prior (el Praga se quedó pequeño) son los días fijos que tenemos para bailar, aunque hay otras muchas ocasiones, como la cena-baile para despedir el año.

Varios cursos en Francia, San Sebastián, Madrid, además de las clases de Josecarlos, van aportando un estilo propio a cada uno de los tanguistas que conoces. En Zaragoza se baila muy bien, como reconocieron los Dinzel en el curso de tango que aquí impartieron. Te envío la transcripción de una parte de la conferencia incluída en sus actividades.

Está bien saber cosas, pero lo que nos hace felices es conocer. La conciencia nace en esa tierra virgen cuyo viaje no podemos programar. Se nos regala. Únicamente precisa de nuestra atención y para ello Machado tenía la clave: "ir ligero de equipaje"

Pero el cariño no pesa. Aquí tienes, Raul también, todo el que podáis abarcar.
Con la promesa de un tango, recibid un abrazo de vuestros amigos,
....

lunes, 1 de julio de 2013

Calendario-Julio







11º Festival Internacional de Tango de Granada en 1999


(Susana Negri)


CRONICA PARCIAL, SUBJETIVA Y PERSONAL DEL 11º FESTIVAL INTERNACIONAL DE TANGO DE GRANADA.


No hablaré de lo que no vi, ni de lo que no me gustó. De lo primero por razones obvias y de lo segundo porque no serviría para nada.


A menudo nos olvidamos que detrás de toda creación, de toda obra de arte hay GENTE, a veces hay que elegir entre una u otra y el que escribe siempre elige a la GENTE.

Me gustaron cosas del festival como la fina y simpática actuación de Leo y Eugenia, pero no conocí a quien estaba detrás. Lo mismo ocurrió con Cacho Tirao; me gustó su guitarra. Me encantó la elegancia, sabiduría y amabilidad de Alicia Orlando y Claudio Berneix en su clase magistral de Tango. Se me erizó la piel con el Quinteto de la Fundación Astor Piazzola, pero no conocí a quien estaba detrás.

Cuando por casualidad conoces una obra y además a sus autores y coincide lo bueno de ésta con lo bueno de la GENTE que la ha creado, se produce el milagro.

Detrás de un piano y de un saxofón o una flauta se escondían Marcelo Macri y Julián Vat que además de deleitarnos en el escenario, nos obsequiaron con su compañía y fino humor argentino.

Otro tanto me ocurrió con la exposición de pintura en el fabuloso hotel Alhambra Palace; aquellos cuadros expresaban el tango. Eran tango. Y, como siempre ocurre, detrás había GENTE. Detrás estaba Susana Negri y a su lado Ferrán, su compañero. No sólo nos ofrecieron las pinturas, no, también nos acompañaron, nos esperaron, nos hicieron de taxistas y nos perdimos juntos en la noche de Granada.

Mención aparte merece un grupo vocal que me acompañó durante toda mi estancia en el festival y que sólo descubrí en el autobús de vuelta. Eran "Las tres cieguitas"o "Las tres rosas rojas" que al fin y al cabo es lo mismo. Viki, María y Manuela se llaman. Me sorprendieron con un recital que llegó al sumun en Despeñaperros. Así pues, si al pasar por allí oyen tres voces sublimes cantando un tango, aprópiense de ellas, háganlas presas en su interior para que ningún viento del sur las pueda borra.

Entienden ahora el por qué el título? Entienden ahora por qué siempre elijo a la GENTE?

En fín, que volvimos locos de Granada, o "traslocados" como alguien podría decir.

PEDRO GRACIA