domingo, 31 de agosto de 2014

Dice DANIEL BAREMBOIM




Dibujo de Anita Brus
"Una orquesta no se domina y nadie es dominado por una orquesta.

Los músicos son los que producen el sonido.

La imagen del director como poder es falsa y negativa.

Un director es alguien con capacidad de influir,
de convencer a sus músicos de que su visión es buena.

Es el que debe dar un pulmón a la orquesta
para que todos respiren de una manera parecida."





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¡Qué bien suena esta idea!


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viernes, 29 de agosto de 2014

SER COMO NIÑOS





Lo escribí hace muchos, muchos años:


Un niño es capaz de jugar con igual seriedad
 estando solo que con otros niños.

 ¿Cómo no voy a poder yo actuar como si estuviera en la mejor de las humanidades?

 ¿Qué importa si mi complementario -individual o colectivo- está o no presente, para que mi actitud sea, en cualquiera de los casos, la mejor?

¡Ah, pero el gozo de contemplarse en otra soledad!

Miro el paisaje que esconde tu nombre.
De ese gozo vengo, ¿quién podrá interponerse en mi retorno?

Ingenuamente se advierte al niño: "estás solo".
Su inocente mirada responde: ¿y tú, con quién hablas?, mientras él sigue en su alquímico "juego de niños".

Qué afortunado ser como ellos.




miércoles, 27 de agosto de 2014

CONVERSACIONES




Querido Francisco.
Los años son solo un envoltorio. La sorpresa está dentro.

La madurez se arrebuja en el paso de Cronos y le imprime ritmo. 
Entonces caminar se llena de alegría y el paso militar necesario en un primer momento, deriva en danza.

Evaporado el miedo, ya no es su batuta quien domina,
sino un pentagrama de latidos con nombres y apellidos.

Interpretar la partitura vital dando a cada uno lo suyo es un espectáculo al que todos estamos invitados.



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lunes, 25 de agosto de 2014

sábado, 23 de agosto de 2014

EQUILIBRIO - Conversaciones con Andrea


Intenta caminar por esa línea del suelo. Puedes ayudarte con los brazos para mantener el equilibrio. Es fácil. La dificultad aumenta si la línea está suspendida en el espacio. Da vértigo. Los funámbulos se compensan con una pértiga.

Cuando somos pequeños caminamos a gatas. Un poco más tarde conseguimos hacerlo de pié y con este ejercicio logramos mantener la atención de quienes nos rodean. Nos prestan sus brazos para no caer y usamos su tiempo como si no tuvieran otra cosa en la que ocuparse. Así ocurre en distintas etapas de crecimiento que se cierran con la llave de “normalidad”.

Cuando se dice que las cosas funcionan con “normalidad” se entiende que hay un cierto equilibrio entre problemas y soluciones, que hemos conseguido un grado de satisfacción similar para la mayoría y que somos capaces de quejarnos dentro de un orden. Prestamos nuestra colaboración a la sociedad para conseguir entre todos una mayor calidad de vida. La idea de conseguir un “desarrollo sostenible” me parece especialmente equilibrada.

Samsara” me ha dado pie para conversar con un amigo sobre la dificultad de encontrar el equilibrio en “la contradicción que se plantea frecuentemente entre las expectativas que otros se hacen de lo que debe ser tu comportamiento y tus propias expectativas, así como entre tus expectativas y tu comportamiento real”. (Te dejo a solas con esta reflexión).





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jueves, 21 de agosto de 2014

PREJUICIOS





Hablaban.

Deduje que eran amigas y algún conflicto había con el novio de una de las dos.

La otra le decía: "No me quiero enfadar con él y por eso miro a Rigoberto desde tus ojos. Con los míos lo que veo no me gusta nada."

Sin duda eran amigas.

Bajé del autobús con otro ánimo y decidí ponerme en el lugar del otro para ver que se ve sin el antifaz de los prejuicios.

Ya os contaré.


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martes, 19 de agosto de 2014

COMPORTAMIENTOS - Conversaciones con Andrea

"Ellos hablan de ellas"
Zaragoza - Fuente de Las alcahuetas




Escribir es como cocinar, pasear, trabajar, hablar... resumiendo, es como vivir. Todos necesitamos de todo y cuando conseguimos repartirnos equilibradamente los papeles nos sale una humanidad divina. La dificultad surge cuando desafinamos y acaba en desastre. Si, además, nuestro error provoca dolor, los niveles que pueden alcanzarse en los despropósitos derivados de ello son terribles.

Sé perfectamente que las personas podemos comportarnos no como animales, sino mucho peor. Los animales se mueven de forma natural y la consecuencia de sus actos tiene coherencia. Cuando un león mata a una gacela lo hace sencillamente para comer. Si pudiera hablar diría que nosotros también matamos a las lentejas. El ser humano mueve otros niveles superiores y consecuentemente tiene otras cuentas que rendir.

Sinceramente creo en la bondad natural y no dudo en el objetivo general que todos tenemos: ser felices. Por qué resulta tan complicado es un misterio que para resolverlo se necesita paciencia búdica o inocencia.


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sábado, 16 de agosto de 2014

EL ALIMENTO - Conversaciones con Andrea

Dibujo: Pilar Alcolea
Comer despacio es mucho más saludable que tragarnos con la comida el tiempo que deberíamos emplear en saborearla. Además, lo importante, no es lo que comemos, sino cómo, desde qué actitud. Si devoramos o incorporamos.

No podrías convencer a un león que debería dejar de comer gacelas, sobre todo porque la tierra tendría que …tuplicar su producción vegetal y esa sería la peor de las explotaciones. La naturaleza nos expulsaría con cajas destempladas.

El ser humano lleva todos los aspectos, mineral, vegetal y animal, en su naturaleza. En el mundo animal están sintetizados el vegetal y el mineral de la misma forma que el 10 es un guiño al que está recorriendo del uno al nueve. Hay que tener cuidado con lo que consideramos prescindible. Que yo no lo necesite no quiere decir que el otro tenga que prescindir.


(mañana seguimos...)

jueves, 14 de agosto de 2014

LOS NÚMEROS - Conversaciones con Andrea













El siete es un número curioso, pero… ¡qué número no lo es! Dices que vives siete vidas a la vez y “es curioso” que haya un Club que sea el de las Siete Gatas. También es curioso que a la resistencia que tiene el gato para mantener su independencia se le adjudiquen “siete vidas” o que el siete sea un juego de espejos (3 + 3) y lo es porque hay alguien que mira (+1). Podríamos seguir hasta el infinito encontrando coincidencias. Pero lo que resultaría al principio mágico nos llegaría a cansar hasta aburrirnos.

Todo tiene sus dosis.

Esta redonda coctelera que nos contiene a todos es capaz de combinar cualquier ingrediente y dar un resultado único. Lo único que se requiere son las proporciones justas para que el resultado se llame José Mari, Pilar, María, Jerónimo, Simón, Andrea… y tod@s los demás. Pero esas proporciones solo puede darlas, en exclusiva, José Mari, Pilar, Jerónimo, Simón, Andrea…, con lo que, aparentemente nos encontramos en el punto de partida.

No a todo el mundo le hace tanta gracia y se marean en esa pescadilla que se muerde la cola. El mareo siempre se defiende echando de sí las últimas adquisiciones y encuentra como solución el olvido. (¡Paren el mundo que me bajo!).

Y no hay que bajarse.

El caballo es el animal que mejor simboliza la pasión del ser humano. Toda esa potencia puede elegantizarse si conseguimos leer con claridad las dosis justas de libertad y bondad que equilibrarán su paso. Llevar las riendas de nuestra vida es arriesgado por feliz, ya que la felicidad siempre es conciencia de ser. Lo contrario es tener la sensación de que alguien nos lleva.

La paradoja está en que sospechamos la verdad… que no hay nadie ahí (solo estamos nosotros) y eso es lo que nos da miedo. Pero así es la vida, hermosamente compleja.

¿Cansada?

Esther, te echó en falta. Mientras nos atendía a los tanguer@s desatendía a sus gatos. (“Si estuviera aquella jovencita..”). Quise llevarle tu libro pero no pude y quedó para otra ocasión. Se rió con la coincidencia de que ella tiene siete gatas (todos los demás son gatos). Es una mujer curiosa. Sus gatos son un refugio terapéutico de la vida que bulle en ella y a la que no puede darle juego. (Quizás por eso están todos enfermos).

Lo contrario a ti. Es sorprendente la relación que tienes con la naturaleza. Parece de Perogrullo pero es tan “natural” que suena a misterio. Tú no hablas con los animales. Son ellos los que te admiten porque te pones a su nivel. No les inquietas con un lenguaje humano que no les corresponde. Siempre el que tiene más puede hacerse cargo del menor sin ofender, es decir, sin avasallar con ese exceso que por serlo dibuja esa palabreja.

Querida Andrea. Me alegra saber de ti.
Un fuerte, fuerte abrazo.
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lunes, 11 de agosto de 2014

UN CAFÉ




A la realidad no le sobra ninguna pieza. La clave del juego está en encontrar qué centro nos corresponde a cada uno. Nacemos en un desconocido espacio que incluye para todos la misma brújula del ego. Es una copia exacta del original y que por ello registrará fielmente cualquier variación que se produzca respecto de la quietud inicial.

No elegimos las circunstancias desde las que comenzamos la partida, ni conocemos en qué consiste ganar, lo cual no quiere decir que no esté escrito. Algo sabemos. Que todos tenemos los mismos derechos.

Empezamos.

Hay diferencias de tejidos. No es lo mismo el esparto que la seda, un ser humano que otro. (Ya se ha planteado un problema por un prejuicio: “diferencia”). Ante esa encrucijada (el problema), encontrar la única salida al laberinto de la idea que tenemos sobre nuestro instinto es una constante que va a repetirse durante todo el tiempo que dure la partida. No hay que perder el centro, dice la brújula del yo. A esta realidad le saldrá una necesidad al encuentro y al mismo tiempo, por el otro lado, una imagen de lo que puede perderse. Otra vez el laberinto: “necesito que pierdan los otros para ganar yo”.

Se ofrecerá el esparto para limpiar una idea de la misma naturaleza y solo así podremos volver a caminar como la seda.

El yo, el fiel de nuestro equilibrio, deberá encontrar la ruta en la que ambos lados sean complementarios.

El premio no está al final sino en que siempre podemos volver a empezar.


sábado, 9 de agosto de 2014

RECUERDOS DE PASADOS ENCUENTROS-CÓRDOBA 2001













Los ritmos latinos y bailes de salón, han sido un preludio del tango en Córdoba gracias al entusiasmo de Florencio Ruiz.

El Quiñón es una finca ecológica de 8.000 m2 con huertos, jardines, granja… que alberga distintos espacios: Cocina tradicional y elaboración casera con productos ecológicos. Salón de exposiciones y actuaciones. Danza, Teatro, Galería de Arte Elemental. Sala Multidisciplinar. Eco-Tienda. Terrazas, Jardines, Huertos. Eco-Parque Infantil. Energías renovables.



En este espacio alternativo se organizó un festival de tango con el mismo apellido. El número de participantes superó la cifra más optimista. Zaragoza tuvo una numerosa representación y regaló color. Contagió alegría porque se dejó impregnar de la que sus anfitriones derrochaban.

La escasez masculina es la misma en cualquier lugar y algún caballero se vió en la obligación de asistir al curso de canyengue a requerimiento de las chicas cordobesas que no querían perderse una ampliación del lenguaje tanguero.

Las mañanas estuvieron ocupadas por los sanísimos desayunos andaluces (tostadas de pan con aceite, salmorrejo, mixto tradicional, chicharrones…)

Los que tuvieron que elegir la alegría de conocer Córdoba (Mezquita, Jardines, Pañuelo, Calleja de las Flores, Plazuelas, Guadalquivir…) lo hicieron sabiendo que los cursillistas agradecerían el espacio libre que su ausencia les procuraba, para hacer algún gancho sin peligro. No como el que estuvo a punto de costarle la pierna a Orlando.

En la cena hubo división de opiniones. A unos les encantó la variedad de ensaladas, entremeses y cus-cus, seguido de un cordero exquisitamente guisado y postres de artesanía. Para los que pasaban de vegetales y entretenían el estómago con pan, casi se desmayan al comprobar la escasa superficie que ocupaba en el plato lo que debía ser "el plato fuerte" y que además deberían compartir.

Pero no se trataba de comer sino de bailar. Había entusiasmo. Todavía tendrían que aguantar la presentación (larguísima) de un libro. Al final lo consiguieron. Se habló en tango, es decir, empezó la milonga.

Fue una hermosa excursión a Córdoba. El tango en el Sur también existe.



miércoles, 6 de agosto de 2014

LEER





En la letra tipográfica se lee lo escrito.
En la caligráfica además de leer, se lee a quien escribe.



lunes, 4 de agosto de 2014

CAMINAR

La Aljafería (Zaragoza)


Te mueves, para que vaya
y voy
para que vengas.

Me miras y te llenas de luz
para que mire.

Me hablas y no te oigo
porque escucho al destino decir lo que más quiero:

¡quiere!



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