viernes, 31 de octubre de 2014

A EMILIA ENCISO en el 2005

(Autor: A.Arpón)




Querida Emilia, me llegan tus versos y con ellos esa juvenil imagen con la que te recuerdo.

Escribir es otra manera de conversar y te agradezco la confianza de permitirme entrar en tan íntimo lugar como son los sentimientos.

Te animaré a seguir en ese propósito de no perderte nada que pueda interesarte. Escribir es una forma más de conversar y en el diálogo vemos mejor cómo somos si conseguimos decir lo que queremos, aunque no escuchemos lo que quisiéramos oír. Ya sé que esto es un galimatías, pero es solo para provocarte la sonrisa.

Gracias, otra vez, por estar contenta con lo que haces.

Un fuerte abrazo


***

miércoles, 29 de octubre de 2014

SIN RED




Hay momentos delicados, por complejos, que debemos vivirlos en soledad. Nadie se merece (y menos a quienes decimos querer), que les hagamos responsables de cualquier infelicidad nuestra y esto ocurriría si dejásemos que fueran ellos quienes tomaran decisiones que solo nos corresponden decidir a nosotros, ya que tenemos (o deberíamos tener) todos los datos. Pero hay que pensar bien para sentir bien. Y pensar bien no significa que lo que hagamos estará bien si al final hay premio o nos espera un final feliz. La vida no acepta esas redes previas.

Responder bien a la pregunta que se nos hace es asumir con todas las consecuencias la respuesta que ofrecemos en esa actitud de escuchar lo que la vida guarda para nosotros y que estamos obligados a recibir para que el círculo se cierre sobre nosotros mismos.

Que pueda convertirse en ley universal lo que hagamos nosotros, como decía Kant, es una buena prueba a la que someterse.

Lo que hagas será bueno, querido amigo, aunque tengas que pasar tú solo la incertidumbre de si llegarás o no a tierra firme.

En cualquier circunstancia siempre escucharás mi gratitud por ser tu amiga.








martes, 28 de octubre de 2014

CINE EN EL 2004 - 2ª parte



Director: Kim Ki-Duk
Actores: Kim Young-min, Yeong-su Oh, Oh Young-soo, Ji-a Park, Kim Jong-ho, Min Choi ...más



Hola María, a mí la película no me dejó esa impresión general. Te cuento lo que yo sentí.

El lugar me pareció un lugar abandonado por los hombres, y yo, no lo puedo remediar, tengo predilección por esos lugares. Por eso me dan sensación de arrobamiento esos Haikus clásicos, como los que venían en aquella revista que te pasé (El Paseante) en que alguien recuerda (o casi sueña) el ruido de una hoja arrastrada por el suelo de un bosque abandonado, en el que él lleva horas solo meditando. Un bonito libro de Watts hablaba de cuatro palabras japonesas de origen zen que designan esos ambientes: sabi, wabi, aware y yugen. Sabi muestra la soledad y quietud de las cosas, cuando se manifiesta además como resultado de un pasado lejano de causas y azares.

La larga noche,
el sonido del agua,
lo que pienso.

Wabi ilustra la soledad y la quietud, pero hace que fijemos la mirada en un elemento del mundo tal como es, sin dejarnos despistar por los pájaros del deseo alimentado por las convenciones sociales.

Desolación de invierno;
en el agua llovida de la tina
caminan gorriones.

Aware es el eco de lo que ha pasado y ha sido amado. Ilustra a la vez la pena por lo irreversible y la inutilidad de lamentarse ante un devenir que también puede ser amado.

Hojas que caen,
unas sobre otras,
en la vieja pila,
la lluvia golpea la lluvia.

Yugen muestra el misterio de los entes y del devenir.

La alondra:
sólo su voz cayó,
sin dejar eco.

Yo creo que el entorno de aquel valle tenía algo de esos cuatro elementos.

De todos modos, el lugar fue perturbado colocando una ermita artificial para el rodaje en el centro del lago, y puede que tu subconsciente haya captado algunos de los elementos disonantes o incoherentes que esto debe haber producido. Pero yo no veo en las puertas una de esas incoherencias, o al menos, no responsabilizaría al maestro de su presencia.

El budismo Mahayana y sobre todo las escuelas Chan (o zen) tienen mucho de humor irónico, y lo de las puertas abriendo el vacío a mí personalmente me parece un producto muy logrado de esa actitud. Además, puertas que no cierran nada aparecen en muchos jardines zen que dan a casas de te, y en los jardines chinos, con puerta o sin puerta, como esas aberturas de forma circular tan características, es decir, que forman parte de toda una cultura estética, más que ser una decisión personal del que habita el sitio.

Además, está el traspaso simbólico de dichas puertas. Tienes que traspasarlas simbólicamente si quieres, pues realmente no impiden nada, al poder ser bordeadas. Y el traspasarlas voluntariamente, yo lo entiendo como una de las cuatro actitudes fundamentales que invita a tomar el budismo en el camino que ellos enseñan. Esta actitud es la de “tomo refugio”, o “tomo refugio en la Shanga”, que es la comunidad de otros seres que han tomado voluntariamente la decisión de ser humanos, no fuerzas ciegas de la naturaleza, y que se apoyarán unos a otros cuando el ego, o los automatismos, o el desaliento, o lo que sea, ciegue a alguno de ellos. Es como buscar un aliado en un camino que intuimos será duro en ocasiones.

Pero, volviendo a lo del humor latente, la literatura clásica oriental está llena de anécdotas sobre la ironía y el humor con que se tomaban los maestros toda su enseñanza así como las debilidades de sus discípulos. Hay un elemento de humor que va unido siempre a esa enseñanza, de ningún modo creo que se pueda identificar dicho estilo de enseñanza con “la letra con sangre entra” de las sociedades cristianas o las autoritarias de todos sitios.

Si he entendido bien al budismo Mahayana, lo que el maestro hacía observando al niño atar piedras a animales y haciendo lo mismo él con el niño es jugar igual que el niño. Algo así como: “¡claro! ¿por qué no?” y a continuación juega a hacer lo mismo que el niño, pero con el niño. Pero no con la intención de que deje de hacer algo malo, sino con cierta ironía, y para que el niño se de cuenta de que si todos nos comportásemos como fuerzas de la naturaleza, sin atender a las consecuencias sobre los sentimientos de otros seres sensibles, se podrían producir toda esa variedad de “graciosas” situaciones, incluida la de despertarnos un día con una roca atada al cuerpo. Enseñanza que el discípulo acaba aceptando y recibiendo simbólicamente mediante esa ceremonia de ascender con la piedra hasta la cima de la montaña.

La enseñanza de los bodisatvas no es que hagas o no hagas ciertas cosas, sino que hagas lo que hagas, trates de hacerlo con completa conciencia y dándote cuenta de lo que sufren los egos de mucha gente cuando actuamos como fuerzas naturales, esto es, sin compasión. A un iluminado ningún acto ajeno le afecta, pues nada teme, pero a la mayoría de la gente le afecta hasta la entonación de una palabra.

Por eso, el llanto del niño, sería como tu dices si fuese un niño occidental, pero no estoy seguro de que pueda ser así si ha vivido en un ambiente en el que le han estado enfatizando sobre todo que sea consciente, más que distinciones entre lo que es bueno hacer y lo que no. Mi idea de la disciplina monástica budista es la de una disciplina continua dirigida a reforzar la atención, la ecuanimidad, la concentración y la compasión, pero no los conceptos como “lo bueno”, o “lo malo”.

En lo que sí estoy de acuerdo contigo es en que “la intervención del monje pretendiendo cambiar la realidad según sus deseos es lo que violentó la relación natural entre los dos jóvenes”. Hay como una expulsión continua del sexo, fuera de las cercanías de las instituciones, en casi todas las culturas, incluida la del budismo monástico. Aunque hay escuelas tántricas en el budismo, que tratan de incorporarlo a la institución, pero son minoritarias. Hoy en día está Oshu, el gran meditador indio, que la sigue, y tiene un gran prestigio. Yo creo que esa desconfianza va en contra de los principios del budismo y de cualquier perfeccionamiento espiritual, pues, como dice OSMU, el sexo es una de las principales fuerzas con las que contamos, y el deseo de iluminación es también originariamente sexual.

De lo de “la torpeza cobarde del dictador que jugaba a maestro” no sé qué decirte, pues no sé exactamente a qué te refieres, no recuerdo bien los detalles de lo que pasaba en esa parte de la película. Creo que te refieres al asesino recién llegado que pretende ser maestro, pero no estoy seguro.

Toda la parte final creo que es tal como la describes, o al menos yo también la sentí así.

“Empezar a caminar como sea. Con la actitud de responder a cualquier pregunta, incluso con un “no sé ahora, pero ya sabré”.

Un hombre dibujando al niño que tiene delante. Un ser humano en estado de alerta para que nada se le escape. Un hombre que responde con su ejemplo

Por fin, un maestro”.

Una descripción preciosa.

Antonio G. Olivares





viernes, 24 de octubre de 2014

CINE EN EL 2004




Director: Kim Ki-Duk
Actores: Kim Young-min, Yeong-su Oh, Oh Young-soo, Ji-a Park, Kim Jong-ho, Min Choi ...más









No sabía exactamente porqué, pero salí con una sensación incómoda del cine. Primavera, Verano, Otoño, Invierno... y Primavera me disgustó (exagerando un poco)

Al cabo de unos días, hablando con unos y con otras de esta historia filmada en Corea, en la charca Jusan, al norte de la provincia de Kyungsang, conseguí reordenarla y encontrar el lugar exacto desde donde mirar aquel paisaje humano.

Una seña de identidad de la belleza es el misterio y, siendo impresionante el entorno de la ermita en la que se desarrollaba la película, resultaba demasiado artificial y se diría que en él, ni los árboles ni las montañas eran naturales.

La educación no es una domesticación y no es cierto que “la letra con sangre entra”. La palabra “maestro” emociona. Quien lo es, nos garantiza su entrañable compañía en el viaje hacia nosotros mismos.

El anciano que vivía con el pequeño en ningún momento me pareció un maestro. Más bien un hombre que delataba su miedo construyendo puertas imaginarias para mantener alejado ¿a quién?

Primavera

El juego es un serio ensayo vital y la risa una promesa de que siempre se puede volver a empezar. Lloraba el pequeño discípulo, no porque hubiera sido cruel con el pez, la rana o la serpiente, sino por la crueldad del anciano acusándole de una intención que no estaba en su inocencia.

Verano

No es cierto que el deseo encadene. Lo que encadena es confundir el deseo con la realidad y la intervención del monje pretendiendo cambiar la realidad según sus deseos es lo que violentó la relación natural entre los dos jóvenes.

Otoño

“No he podido ser” parece que dijera aquella mujer sin rostro. “Si no me veo ¿qué sentido tiene vivir?” diría su otro lado... y he aquí, otra vez, la torpeza cobarde del dictador que jugaba a maestro.

Invierno

El hijo es la idea y somos en la medida que tenemos conciencia de nosotros mismos. Por eso helaba el corazón la orfandad de aquel pequeño abandonado en el frío proyecto de un hombre que cada vez se alejaba más de su vida.

Primavera

Volver a empezar. Empezar a caminar como sea. Con la actitud de responder a cualquier pregunta, incluso con un “no sé ahora, pero ya sabré”.

Y cambia todo.

Un hombre dibujando al niño que tiene delante.
Un ser humano en estado de alerta para que nada se le escape.
Un hombre que responde con su ejemplo

Por fin, un maestro.


*

miércoles, 22 de octubre de 2014

EN LA CALLE



Caminar, pasear por la ciudad es muy saludable.

Agosto 2006

La Bronca

Tuve que volverme. Pasaba de largo porque no se pueden atender todas las peticiones de ayuda, pero su discurso llamo mi atención.

"Echadme algo, aunque sea la bronca"

Seguro que más de un@ le aconsejaría una actividad distinta en sintonía con su capacidad, pues era un hombre joven e ingenioso. Sin embargo a mí me pareció bien lo que hacía en ese momento: ser un mendigo.

Le eché una moneda, es decir, "la bronca" y la aceptó con una sonrisa.

Deduje que así es la vida. Generosa pidiéndonos que seamos como somos, sin artificios, porque la felicidad está, no al final, sino en el camino, solo que recorrido como decía Machado: "ligeros de equipaje".

lunes, 20 de octubre de 2014

RECUERDOS TANGUEROS-Valladolid 2000

VALLADOLID, el 2 de junio del 2000, hace catorce años.



Valladolid fue bien.
Bailamos en el Salón de los Espejos del Teatro Calderón. Nos encontramos alrededor de doscientas treinta personas. Buen ambiente.

Casi no quedó tiempo para conocer Valladolid, pero aún paseamos por un hermoso parque situado en el centro de la ciudad. Descubrimos a un fotógrafo (de bronce) tapado por una cortinilla y dispuesto a fijar cada momento. En Zaragoza tenemos el "caballito de cartón" (tambièn de bronce) que está esperando que le hagan fotos.
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¡Qué recuerdos!
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viernes, 17 de octubre de 2014

RECUERDOS TANGUEROS




Ana, (la de la Minifalda) nos cuenta su presente. La leo y disfruto con su alegría.
Como soy mucho mayor que ella, no puedo evitar los recuerdos.

Sientante, Ana. Tomemos un café. Te cuento. Hace unos cuanto años en Tarazona, del 12 al 15 de julio del año 2007...


Dibujo Anita Brus

Tarazona Tango arrancó, una vez más, una cerrada ovación.

Los encuentros de Tango son sencillos. El objetivo es bailar y para ello un grupo de tangueros quedan en un lugar previamente convenido. Pero sencillo no quiere decir simple. Hace falta un equipo.

Ahí estaban, al pie del cañón, ofreciendo un espacio tan amplio como para hacer bailar a 300 personas sin un solo empujón de mal humor.

Pensaron en todo. En los mejores D.J. Eduardo Barreiro y “Quino” (no es por presumir pero son de “El GaraGe”). Rafael Flores, un maestro de ceremonias que si no estuviera se le echaría en falta. Talleres de danza. Alojamientos confortables, lugares para tapear, ofertas culturales como las visitas guiadas que nos permitieron conocer la historia de Tarazona, y sobretodo el guión milonguero que constituía la columna vertebral del Festival.

Desde el jueves fue desarrollándose un programa interesante. En el Conservatorio de Música, conferencia de Juan Carlos Cáceres "Raíces Africanas del Tango". Posteriormente, en el Recinto Ferial, degustación de un asado Argentino popular cocinado por “Argentina en Aragón” y la esperada milonga.

El viernes actuación de Les Fleurs Noirs y la pareja formada por Luis Bruni & Pascale Coquigny y milonga en el Recinto Ferial.

El sábado Ismael Ludman y María Mondino recordaron que la juventud ha recogido el testigo del tango y leímos en sus pasos las nuevas tendencias. En la milonga posterior bailamos un tango electrónico para acompañarles, pero también una chacarera en homenaje a otros orígenes. Lo hicimos bien, pero hay que apuntarle el 10 a Marga que supo enseñarnos.

El plato fuerte en el Teatro Bellas Artes fue el Sexteto Andorinha & Sergio Gobi. Nos sorprendieron desde la primera pieza. El entusiasmo iba en aumento en cada tango y al final no sabíamos a quien aplaudir, si a los siete del escenario o a Mar, Antonio Marqueta y Pedro Soria por haberlos traído. Les dejamos ir porque nos prometieron comer con nosotros al día siguiente y acompañarnos en directo.

El domingo a las 12,30 bailamos en la calle. ¿Sol abrasador? Limonada para combatirlo y la promesa de una comida en lugar refrigerado, además de una espectacular milonga en el Hotel Brujas.

Como no hay espacio para agradecer un@ a un@ su aportación al éxito de este Festival, lo justo será que todo el mundo se lleve la porción que le corresponde. Hay que subrayar el apoyo de los de siempre y el duro trabajo de una serie de personas amigas, ajenas al tango, que se brindan sin condiciones, como los hermanos de Pedro, amigos de Antonio.... que lo mismo ayudan a montar cortinas, que a trasladar equipos e instrumentos, que a ocuparse de la barra durante TODAS las noches, con total desinterés, aunque no disfruten como los demás del baile. Desde aquí un especial agradecimiento a todos ellos.

Resumiendo:

Tarazona Tango tiene un corazón “peñaflorido” que late con ritmo fuerte y vuelve siempre, con más tango, a esa hospitalidad que les caracteriza, en la que todo el mundo encuentra su lugar. Gracias a tod@s por ser así.



***

sábado, 11 de octubre de 2014

MALALA YOUSAFZAI - PREMIO NOBEL DE LA PAZ



Querida Malala.

La cultura nos permite ponernos en el lugar el otro para entender por qué hace lo que hace.

Esta empatía siempre abre una puerta doble. Para salir del conflicto y para entrar en uno mismo.


De niña, mi abuela me contaba el cuento del Lobo y los Siete Cabritillos, con las modificaciones normales que sufren las historias orales respecto de las versiones originales.

Resumiendo. El cuento decía que un lobo se comía a seis cabritillos y el séptimo lograba esconderse, para finalmente, denunciarlo. Lo encontraban dormido, le abrían la tripa, salían los pequeños y llenaban su estómago de piedras. Despierto por la sed, al inclinarse para beber se caía por el peso y moría ahogado.

Pero yo tengo otra versión para ti.

El cabritillo estaba asustado por la visita del lobo, aunque la reacción de los adultos no le tranquilizó en absoluto.

Fue al río. Vio al lobo que se estaba ahogando y le ayudó a salir echándole una cuerda y atando el extremo a un árbol.

Tardó algunos minutos en reponerse el lobo. Miró al pequeño y le preguntó qué hacía allí. Nuestro amigo le dijo: tú te alimentas de carne y yo de vegetales. Si los humanos te prohíben comernos ¿de qué vivirás?

He venido a dejar que me comas. Antes he devorado un montón de hierbas.

El lobo le miró con ternura y le confesó. Yo, como tú, en realidad, me alimento de cariño.

Gracias, amigo.

***


Gracias a personas como tú conseguiremos que el final sea feliz.

Gracias, Malala






viernes, 10 de octubre de 2014

RESPONSABILIDAD











Hay momentos difíciles en los que tenemos que asumir nuestra responsabilidad. Una vez situados en esa actitud hay que mirar al cielo.

Esta elevación es solo para que las sombras de aquellos que eluden su responsabilidad no nos confundan y nos hagan pensar que no estamos actuando como debemos.


Podríamos no saber qué hacer, pero lo importante es que estamos esperando saber con todas las consecuencias.




miércoles, 8 de octubre de 2014

IZQUIERDA DERECHA





(Fotografía de Manuel Muñoz)



Cuando Rafa Nadal elogia a quien le ha vencido, las manos se rompen aplaudiendo.

Cuando alguien se mantiene en lo que dijo porque le parecía lo mejor, da seguridad aunque esté en minoría.

La seguridad en política es un valor. Lo nuevo da vértigo.

El vértigo se gestiona de dos maneras: con los prejuicios que son un asidero o con la inocencia de quien propone lo que cree que se puede hacer para avanzar “todos”, aunque solo sea unos pasos.

El prejuicio está en dividir a la sociedad en derecha e izquierda.

El valor está en mirar viendo a través de los “dos ojos” del rostro social.

Es cierto que la derecha ha hecho suyos todos los avances de la izquierda sin haber arriesgado nada por conseguirlos, pero también lo es que hay mucha gente que vota a la derecha y se comporta en su vida como si fuera de izquierdas y al revés.

La capacidad de conectar con una mayoría es un don. Las ideas pueden ser las mismas, pero dichas por uno u otro llegan o no a su destino porque la música que las envuelve tiene ritmo. Sus oyentes esperan escucharlas porque ellos dirían lo mismo si tuvieran todos los datos.

Los partidos políticos son una avanzadilla para conseguir información sobre el origen de los hechos. Los ciudadanos tenemos derecho a esa información.

Entender los problemas enriquece la capacidad de decidir responsablemente.








Escuchando a PILAR ALCOLEA









jueves, 2 de octubre de 2014

A LOS BOMBEROS DE ZARAGOZA







A los Bomberos de Zaragoza:

Quiero compartir con vosotros lo siguiente:

Julia, mi nieta, tiene poco más de cuatro años y ayer me dijo: 
"Quiero estar en el grupo de buena gente. Quiero ser bombera". 

Fue algo espontáneo, porque yo no le conté que vosotros
"no rescatáis bancos sino personas".

Le encantó una visita organizada por el colegio a vuestras dependencias.

Gracias por esa labor que realizáis. Sois auténticos héroes.











miércoles, 1 de octubre de 2014

MIRAR Y VER





Resuelve ese misterio.
Sin aquellos dibujos (los del libro) no habría imagen, 
pero la imagen no está en ellos, sino en la actitud que adoptas al mirar. 
¿Lo ves?


El Ojo Mágico-Marc Grossman


Mirar bien,
equilibrar pasado y futuro,
para ver el presente.