jueves, 17 de noviembre de 2016

DUMBO





Entro en Dumbo. Me siento en una de sus mesas y un bolígrafo me pide que le siga. Voy detrás de él.

Dibuja un recorrido que intuyo interesante, pero no entiendo bien qué dice… y me dice:

“Tienes que elevarte”.

¿Te sigo o me distancio?

“No es incompatible”, contesta. “Tomando altura no me perderás de vista y además te encontrarás leyendo lo que escribo”.


Me cuesta. Tengo vértigo (no por la altura, sino por dejar el suelo que da seguridad) y el bolígrafo me ofrece su apoyo. Tiene una caperuza en la que puedo situar mi vista y cambia el panorama. Aparecen varias dimensiones. Puedo seguirle y leer lo que escribe al mismo tiempo.  

Cuenta la historia de alguien que se empeñaba solo en el espacio/tiempo y su vida era como un agujero negro. Un buen día recibió una clave. Mejor dicho, la traducción de una clave que tenía encriptada.  

Se dejó llevar y apareció al otro lado. Desde allí se veía completo. Le costó reconocerse porque hasta entonces no supo que los demás eran espejos suyos. 

El viaje fue ambivalente. Duro y hermoso, pero por fin se encontraba… feliz porque se encontraba. 

Curiosamente lo que parecía un final era solo un principio. 

Le agradecí a ese bolígrafo su empática historia que me sonaba a música celestial  y quiso volver a contármela. 
Ahí estamos, sin parar de sonreír.





lunes, 14 de noviembre de 2016

LAS PARCAS

Sueños 10 febrero 1996



Es de noche. Salgo de la sala para ir a dormir y veo con inquietud que la puerta de la calle se abre. Es muy raro, pues la cerradura funciona bien.
Aunque con miedo, voy a ver qué pasa. Abro la puerta del todo y me encuentro con dos mujeres totalmente vestidas de negro, tanto que solo consigo ver sus pies. A pesar de ello sé que son de mediana edad, una más alta que la otra. Dos parcas (esta denominación se la doy en vigilia, al despertarme.
Pregunto qué quieren, pero no me contestan. Llamo a mi compañero y tampoco. Quiero encender la luz, pero los interruptores no me hacen caso. Sube mi inquietud. Distingo una bolsa de plástico vacía que han dejado en el pomo exterior de la puerta.
Con una fortísima decisión les grito ¡fuera de aquí! al tiempo que cierro la puerta.

Me despierto con la piel totalmente erizada por el miedo.















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jueves, 10 de noviembre de 2016

ESPECIES PROTEGIDAS - Conversando con Francisco Pellicer



Francisco Pellicer dice:
 
Los espacios naturales protegidos sufren con frecuencia la dura pugna entre posturas conservacionistas y desarrollistas, de modo que pueden llegar a darse situaciones tan absurdas como la de plantear la disyuntiva sobre qué es más importante, si una determinada especie protegida o el habitante de estos territorios. Es preciso dejar las luchas estériles y convertir unos lugares privilegiados por la naturaleza en lugares privilegiados también para el encuentro y la concertación social.

El paisaje solo existe cuando los ojos lo miran y el corazón se enamora de su verdad.



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Hoy he conocido el Moncayo a través de un hermoso libro.

El mapa que se nos propone no puede tener mejor comienzo. Es decir, recorrerlo en compañía de amigos (Becquer, Machado, el autor), para que al mismo tiempo paseemos interiormente, en espejo, a dúo con la tierra.

Como en cualquier paisaje se combinan las luces con las sombras, pero aquí lo oscuro es sólo un subrayado para llamar nuestra atención sobre la transparencia de los ojos que vieron lo que ahora se narra.Y se nos cuenta todo, porque en este paseo no hay nada que limite (protege la inocencia).

Con solo dos palabras ("situaciones absurdas") Francisco Pellicer nos confidencia que sigue intacta su imaginación, como si fuera la mejor de las especies protegidas. Y provoca un silencio que repara cualquier alteración en el paisaje después de visitado, si es que la hubiera.

Finalmente se explaya en dar su clase magistral, sin olvidarse nada. Pero es tan vivo, tan vital su relato que pasa de la quietud al movimiento de la misma manera que nos contó sus sueños Akira Kurosawa.

Pero he visto algo más. Y ese es el viaje. Retornar (que no es regreso) a ese centro de partida, aligerada por la luz de esa conciencia.

 
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sábado, 5 de noviembre de 2016

SÍ y NO




Esto no, esto no, esto no, esto no, esto sí, esto no, esto sí, esto no, esto no…

La filosofía zen dice: esto sí.

Desde esa actitud, desde el sí,  cualquier “no” puede encontrar su otra mitad para “ser” y ser nunca es negativo porque es consciencia.

Retornar al hogar, a uno mismo, lleva consigo haberlo abandonado en el momento preciso. Entre esos dos momentos hay una historia que solo su protagonista puede contarla como es.




miércoles, 2 de noviembre de 2016