viernes, 30 de diciembre de 2016

BUENOS DESEOS

Fragmento de Belén/Lourdes Español

El deseo es una de tantas migas de pan-felicidad que la vida siembra en nuestro camino, para que no perdamos su pista.


Por eso deseo que sigas ahí, en ti, aunque yo no te vea.


Y que el año nuevo traiga madurez para compartir lo que tenemos. 




***

lunes, 26 de diciembre de 2016

EL TANGO CON DARIO (película completa) - Basado en el libro de María Bernad




Año 2000



El 18 de septiembre de 2000 llegó la carta de la Asociación Amigos del Tango "El Garage" con información sobre un concurso literario de poemas sobre el tango. Lo organizaba Silvia Arzac, Directora de la Casa de las Letras, Municipalidad de José C. Paz (Buenos Aires). Decidí presentarme, gustó al jurado y le dieron el primer premio.

Al principio contaba sus gracias, sus primeros balbuceos, pero este libro, “El Tango con Darío”, tiene la suficiente edad como para que hable solo. Leedlo. Encontrareis, seguro, emociones que os pertenecen.

Me gustaría que me acompañaseis por sus alrededores y os propongo algo distinto. Entrar en ese aspecto que inquietó a Antonio García Olivares. El final.

Dice Antonio:

“La mayoría de los poemas de este libro son un tanto inquietantes, y yo creo que ello se debe a que conservan ese sentido multivalente (precisamente). Tomemos por ejemplo, el poema que cierra prácticamente el libro, el titulado "El Final". Y vamos a oír qué le dice la autora a su propio amor:

Le dice:

Ya llegan, mi cariño, los últimos compases

el final ... ese lecho.
Sé generoso, amor, y no me llames.
No te pierdas.
Silencio.

Yo al menos, no puedo evitar oír a la vez 4 cosas en este poema:

-En primer lugar, la despedida de un baile.
-En segundo lugar, el diálogo con la persona querida
-En tercer lugar, podemos interpretarlo como el diálogo con el propio amor de uno
-Pero también podemos ver en el poema a una persona despidiéndose de la vida (!). Esto es, la despedida final de una vida humana...

Por eso, no puedo evitar que me resulte inquietante, como muchos otros poemas de este libro. Porque lo que se dice en cada nivel está sirviendo de campo metafórico para los otros niveles. Creando así una profundidad que genera cierto vértigo. Un vértigo que caracteriza también a otros poemas de este libro.”

Viajemos en ese vértigo.
 Digo yo:
La despedida de un baile.

Tiene el tango tal vitalidad, es tan fecundo que podría compararse con un río. No se puede uno bañar dos veces en las mismas aguas. No se puede bailar igual un tango que el siguiente.

El final de un tango nos hace sentir orgullo, satisfacción por la culminación de un reto que hemos sabido afrontar. Y al mismo tiempo pena por su acabamiento.

Hemos oído muchas veces hablar del vacío en el que se encuentran los creadores de cualquier obra cuando la terminan y ese vacío aumenta con la calidad de lo que hicieron.

El diálogo con la persona querida.

El tango es una conversación con el otro. Se ha dicho que cada pieza es una historia de amor. Y es verdad. La catarsis del tango está en que el compañero generosamente nos presta su imagen para que en tres minutos hablemos de tú a tú con nosotros mismos. Es la “representación” de una historia de amor y por ello, para que el tango sea tango, estará blindada de cualquier transferencia hacia el otro.

Los actores saben bien del peligro que supone confundirse con su personaje.

En la relación íntima también está el peligro de invadir el terreno del otro. En un momento que se nos escapó cambiamos la idea “Querer a”  “Te quiero a ti” por “Querer de” “Quiero esto de ti”.

       Si un día fui un cielo, ¿por qué hoy soy un infierno?
       Si un día fui un héroe, ¿por qué hoy soy un ogro?

Yo no he cambiado (diría cualquiera de los dos protagonistas)

            Y es verdad.

El diálogo por el propio amor de uno.

Es el único diálogo real que existe, el diálogo con uno mismo. Todo lo demás son proyecciones. Descubrir esos dragones y vencer las dificultades en las que esa luz nos sitúa es un reto que precisa de toda nuestra vida. Hasta el final.

Hemos hablado de tres finales. El final de un aspecto (un baile); el final de una relación amorosa (el diálogo con la persona amada) y el compromiso con uno mismo de recorrer hasta el final su propia historia, hasta el último día de su vida.

Os contaré un secreto que descubrí en El Tango con Darío. En el centro está la conciencia. Cuando llegamos al final, esta gran amiga, la conciencia, nos guarda una sorpresa.

Os aseguro que hay una para cada uno

Un torrente de posibilidades en la forma de bailar, de interpretar qué nos sugiere en cada momento cada tango.

Para este viaje necesitamos  ponernos de acuerdo en el lenguaje. Por lo menos, que sepáis en qué paisaje me muevo.

A un lado el ritmo y al otro la melodía.

Allá, junto al ritmo, el cuerpo con todas sus necesidades.

Para escuchar la melodía, la idea como elevación.

Las necesidades humanas sujetas al ritmo de sus derechos. 

La melodía de la libertad individual.

Repasemos:

El ritmo y la melodía.
El soma y la psique
Los derechos humanos y la individualidad

Se dice que cada tango es una historia de amor.

La historia es una sucesión de momentos y cada momento tiene su tiempo. Se nace y se muere. Lo que termina es porque ha empezado y todo comienzo indica un final previo.

            Cuando una historia de amor termina ¿por qué pretendemos convencernos de que no hubo amor?

            ¿Por qué las arrugas de un anciano rostro podrían negar que ayer, ese rostro, fue joven?

           
Dice Darío: “Un minuto contigo y después la muerte”
El enamoramiento es un estado de gracia en el que nos vemos completos.  Por un minuto acariciamos nuestra individualidad, entramos en el nirvana. Pero no es posible retener "a voluntad" esa emoción. El río de la vida traza su curso y hay que recorrerlo desde su nacimiento hasta la playa. Resulta complicado mantener el equilibrio de nuestra frágil nave. El tango nos da su clave.… no invadir espacios… dos soledades que se abrazan…no detenerse en los errores del otro… escuchar…

Cuando decimos o cuando nos dicen: "ya no estoy enamorado de ti", queremos decir "no tengo luz". Desde esta perspectiva no me veo. No puedo seguir en mí. Estoy ciego. Si yo quiero irme de allí porque ya no me veo, me resultará sencillo entender que el otro se fue para no perderse y dejaré de reprocharle que lo hiciera.

Dice Rojas Marco que la tristeza y el miedo son los ladrones de la felicidad.

Hay épocas de crecimiento en las que necesitamos nuevos aportes vitales y estos aportes solo se consiguen respondiendo correctamente a los nuevos retos. ¿Pero quién nos indica cómo hacerlo, si la actitud correcta requiere un espacio que aparece cuando adoptamos esa actitud correcta?

¿Podríamos decir algo como esto?

Hemos recorrido juntos un largo camino y dibujado una vida en común felizmente fecunda.

En la última etapa hubo un cambio imperceptible de vía que nos ha situado en paisajes distintos.

Tenemos dos cristales. Donde uno ve monte, el otro dibuja una llanura y no hay forma de lograr un acuerdo entre dos realidades que se incomunican por los torpes reproches al otro que solo quiere seguir su camino.

A primera vista no se entiende nada. Desde lejos no se ve la realidad de lo que ocurre y hay que acercarse a todos y cada uno de los hilos para ver donde se formó el nudo de esta historia. Deberíamos, serenamente, desandar lo andado, para encontrar el momento en el que nuestro jefe de estación cambió las vías.

El amor es el bailarín más experto en cuyos brazos solo una cosa se puede hacer: ver lo que se hace. Para conseguir esta lucidez nuestra naturaleza hará lo imposible. El conflicto está en que a nadie le es permitido sustituir al otro en su trayecto. Es cada uno, en primera persona, quien debe tomar las riendas de su vida, asumiendo cualquier riesgo.

En mi equipaje tengo la certeza de que se ama sin pedir nada a cambio. Mas aún, recordando que nos dieron sin estar obligados. Que somos mendigos del amor y que el empleo es fijo. Que se quiere sin red y ese es el riesgo.

 Recíprocamente, el destino nos guarda un lugar preferente en nuestro centro, al que siempre podemos retornar. Solo en ese giro hacia la inocencia que guarda nuestra propia imagen, podremos descubrir en qué momento se dio la vuelta Eros, para “alejarse un poco” y protegernos de aquella seducción que pudiera despistarnos demasiado de nosotros mismos.

En la bondad de la vida ya estamos encontrados.


¿Por favor, me das algo?


      


jueves, 15 de diciembre de 2016

miércoles, 14 de diciembre de 2016

PREGUNTAS SOBRE EL TANGO EN EL 2002










1. ¿Cómo/por qué se interesó por el tango?
Contemplando la belleza de su danza.

2.¿Cuantos años lleva aprendiendo y/o bailando tango?
Cinco

3. ¿Qué edad tiene?
49  (En el 2002)


4. ¿Baila algún otro estilo de baile?
No


5. En su opinión, ¿qué diferencia al tango de otras danzas?
Desde el “catón” de lo rítmico al aforismo del tango


6. ¿Qué espera del tango?
¿Qué espero de mí?


7.¿Qué adjetivos utilizaría para describir la danza del tango? (4 o 5 características)
Vital, elegante, profunda, universal.


8. ¿Qué emociones le provoca el tango: a) Cuando lo baila. b) Cuando lo ve bailar?
El nivel de emoción equivalente al nivel de conversación

9. ¿Baila como hombre o como mujer (habitualmente)?
Mujer

10. (Sólo para mujeres:) ¿Está de acuerdo en utilizar únicamente la iniciativa de él
o le gusta de vez en cuando conducir a su pareja?
La pasividad es otra forma de dirigir. En ocasiones, me dirige la pasividad del otro.


11. En UE, EEUU y otros lugares del mundo, las mujeres bailan tango entre ellas.
¿Qué piensa al respecto?
Una señal para provocar al hombre.


12. ¿El tango es una danza machista? ¿Por qué?
En absoluto. El tango es una conversación, no un monólogo.


13. ¿Es posible expresar un estado de ánimo bailando un tango? ¿Qué estados de ánimo?
(ponga algunos ejemplos)
Es imposible no expresarlo.


14. ¿Qué forma de bailar el tango es la que más le gusta? (defínala mediante 2 a 6
características)
El caminado. Expresión de equilibrio y elegancia

15. ¿Cómo definiría su forma particular de bailar? (dé de 2 a 6 características)
Comunicativa

16. ¿Es su compañero/a de baile su compañero/a en la vida real?


17.¿Prefiere usted bailar con muchas parejas distintas o preferentemente con su
pareja sentimental?
Bailar con parejas diferentes evita latiguillos.


18. ¿Qué requisitos tienen que cumplirse para que considere que un baile le ha
salido bien?
Que ambos sepamos de qué estamos hablando.


19. Como espectador, ¿qué es lo que más valora de otras parejas cuando las ve bailar
tango:
a) Aptitud a la hora de bailar.

****b) Armonía de movimientos.
****c) Interpretación de la música.
d) Ejecución de pasos-figuras difíciles.
e) Ejecución de muchos pasos-figuras por canción.
****f) Creatividad
g) Otras características (escriba cuáles)

20. ¿Qué características de una persona son las primeras que se notan cuando se baila
con ella? (dé algunas características)
Timidez, si es tímido. Exhibicionista, si lo es. Reservado, si habla poco. Inseguro, si se limita a unos cuantos pasos conocidos... generoso...


21. Cuando baila habitualmente con una persona, ¿cuáles son las características
(corporales, temperamentales o mentales) de ella en que suele fijarse o le suelen
llamar la atención? (3 a 10 detalles)
Capacidad de asombro.

22. Cuando baila tango con alguien:
(i) ¿qué es lo que más le gusta?
(ii) ¿qué es lo que más le disgusta?
(enumere algunos rasgos personales y/o de la forma de bailar de la otra persona)
(i) El equilibrio en todas sus manifestaciones
(ii) Que invadan mi espacio

23. ¿Bailan parecido todas las personas? ¿En qué categorías clasificaría a las
parejas con las que ha podido bailar? (trate de describir a las distintas clases
de personas, mediante algunas características definitorias de su forma de bailar
y/o de responder a su pareja)
En la medida que se parecen.
Parlanchines, sobrios, tartamudos, aburridos, sorprendentes...

24. ¿Qué rasgos de primera vista le predisponen favorablemente a invitar a bailar
a una persona que no conoce? (enuncie algunos)
Que le interese el tango. Que baile bien.

25. ¿Cree que hay rasgos de carácter que se pueden traslucir en la forma de bailar
de una persona? Si es así, ¿cuales? (enumere algunos)
Sí. La generosidad. Capacidad de superación...

26. Para qué situaciones, estados de ánimo y/o temperamentos le parecen especialmente
adecuados
:
(i)las milongas – Ritmo vivo para dinamizar el tono bajo
(ii)los valses – Emocionarnos paseando por nuestro centro
(iii)los tangos – Están incluidos los otros dos.


27. ¿Cambia en algo la relación con una persona cuando se ha bailado mucho con ella?
¿En qué cambia?
El conocimiento da seguridad.  Pero esa seguridad se limita al baile... si has bailado tango.

28. ¿Cuando baila con alguien desconocido/a, ¿le resulta molesta la postura cercana
y abrazada que exige el tango? (todo lo contrario/ no/ me es indiferente/
nunca/ raramente/algunas veces/frecuentemente/sí, siempre).
Si molesta, es que no estás bailando tango.

29.¿Qué actitudes, signos externos o iniciativas espera de su pareja de baile después
de un baile?
Todo lo que se encuentra alrededor de la elegancia.

30. Tras acabar de bailar, hay personas que acompañan a la pareja a su asiento.
¿Cómo valora esta actitud? (Irrelevante / De importancia secundaria / Detalle importante
/ Doy gran importancia a esta clase de detalles)
Son importantes porque crean un buen clima.

31. ¿Mejora su valoración de una persona cuando ve que baila bien? (No, es irrelevante
/ Sólo marginalmente / Sí, en algún grado / Sí, bastante)
Aumenta la valoración en lo que se refiere al baile.

32. ¿De qué le ha servido, principalmente, el aprender a bailar? ¿Qué características
personales han cambiado en usted debido a este hecho?
Ha sido un complemento más de la palabra.
 




martes, 13 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD PARA TODOS




Me permito plagiar estas felicitaciones. Al final los buenos deseos son la pura realidad.

"Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz". (Aristóteles)

 

 
 
 
 
 
 
Dicho de otra manera

"Ser bueno es Ser".  (Darío)
 

domingo, 11 de diciembre de 2016

EL DÍA NACIONAL DEL TANGO





 
Este lenguaje universal se celebra cada 11 de diciembre desde hace 39 años.

Un idioma es rico según  la complejidad de sus palabras. Paradójicamente somos capaces de reducirlo a una mirada, un gesto, incluso un aspaviento, con tal de comunicarnos.
 
Hay mucha información sobre los orígenes del tango y alguna discrepancia. Enrique Santos Discépolo lo definió como “un pensamiento triste que se baila”. Y su razón tenía. No es lo mismo llegar a un país como esclavo, vendido y sometido, que tener la libertad de elegir la mejor ruta para llegar donde queremos.

Podemos ordenar la frase de otra manera: Para bailar un pensamiento y que dé fruto en los hechos, es necesario ensayar estos pasos:

 “Responder muy flexiblemente a las situaciones. Sacar provecho de circunstancias fortuitas. Hallar sentido en mensajes ambiguos o contradictorios. Reconocer la importancia relativa de los diferentes elementos de una situación. Encontrar semejanzas entre varias situaciones, pese a las diferencias que puedan separarlas. Descubrir diferencias entre varias situaciones, pese a las semejanzas que puedan vincularlas. Sintetizar nuevos conceptos sobre la base de conceptos viejos que se toman y se reacomodan de nuevas maneras. Salir con ideas novedosas.”

¿Estas características hablan de inteligencia o de tango?

 Sssss

Más de un siglo sonando ininterrumpidamente y queda espacio para un baile más. El tuyo, el suyo… (el mío…  que también me apunto).

 

                                                      María

viernes, 2 de diciembre de 2016

SOÑASTE CON UN TREN






Oscuro, misterioso, interesante. Sólo desde el silencio puede encontrarse la clave de este tren.

Despierta una profunda curiosidad su itinerario, siendo infinitas las estaciones que recorre y en cada una sube, curiosamente, tan solo un pasajero.  

Este tren no se pierde en la niebla del tiempo y por ello no expide billetes de ida y vuelta. Lo escrito en su costado solo se lee desde el espejo de Kronos. 

Ellos se nos van, provocando en nosotros enfado por su ausencia. Nos duele que abandonen su imagen, pero es solo apariencia. 

Son proyecciones nuestras que un día abandonamos en la estación de otros y que ¡por fin! piden el regreso a su hogar. 

No queda otra que buscarles su sitio. La realidad no tiene puertas de huida. Sólo de entrada. La realidad es redonda. 

El tren del que hablas tiene completo su guión, su recorrido, agotados los billetes. No hay nada que añadir porque tiene vagones para todos. 

No quieras perderte el final. (Tampoco puedes). 

Ese tren, nos lleva en su barriga a todos. En la última estación la madre naturaleza nos regala su parto. Un comienzo en el que todos tenemos un papel insustituible en esta historia.  

Nos la contamos unos a otros con la inocencia de que este tren nos garantiza un final feliz Universal. 

Nos olvidamos que aplaudimos pidiendo ¡otra vez, que se repita! para meternos cada uno, otra vez, en nuestro personaje. 

Tan sencillo como que al invierno le sigue la primavera que fue el comienzo.
 
 
 
 

jueves, 1 de diciembre de 2016

ENERO 2016 - A MANUELA CARMENA







Querida Manuela. Te escribo estas líneas para decirte lo mucho que me ha emocionado tu propuesta sobre involucrar a los estudiantes universitarios en colaborar con las tareas de limpieza en aquellas ocasiones en las que su ocio genera basura.

El cambio social se produce de abajo/arriba y no al revés.

Soy una mujer comprometida, en la medida que mi madurez me lo permite, con lo que pienso.
 
Siento mucho esas críticas que tu “sugerencia” ha provocado, no tanto por los reproches, sino por el desgaste personal que pueden causar. (Te vi por la tele un poco cansada).

Por mucho que uno luche en política por cambiar la sociedad, tiene que saber las limitaciones de esos resultados en los demás. Y al mismo tiempo estar absolutamente comprometido con actuar individualmente como decimos que tienen que actuar los demás. Ese es el reto y las contradicciones.

Recuerdo con mucho cariño el día que vi (hace muchos años) un barrendero que parecía un universitario. ¡Por fin!, dije, se van acabando las “castas”. Nadie nace para barrer las calles. La limpieza es una actividad fundamental para nuestra salud. Es algo básico y nadie está fuera de esa necesidad, por lo tanto, todos debemos implicarnos en ella. Lo hacemos en determinados niveles.

Echamos la basura en un cubo. Tenemos unos servicios en casa donde depositamos nuestros excrementos. Básico.

A partir de ahí hay quien colabora un poco más y clasifica los desperdicios en contendedores de vidrio, papel y cartones, plásticos… No lo hace todo el mundo, pero hay mucha gente concienciada.

En lo que se refiere a la limpieza ciudadana pagamos impuestos para que se contrate personal y todo el material necesario para una correcta limpieza. Hasta ahí correcto.

Recordaré que el pago de impuestos es una redistribución social para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos en aquellos servicios fundamentales.

El dinero es un símbolo de lo básico.

Un cordial saludo y un fuerte abrazo
María Bernad