jueves, 13 de octubre de 2022

28.- CERTEZA





Una velada elevada al cubo

Desierto:
Muchas dunas. Enorme. Sin límites. En medio un río con oasis y muchas palmeras. Viene alguien de lejos, desconocido. Inquieta.
Cubo: 
        Grande. De adobe. Como una casa pequeña. Hueco por dentro. En la parte de arriba un valle.
Escalera: 
        De adobe, pegada al cubo. Para subir a la azotea.
Caballo: 
        Árabe ¿color…? Al lado del cubo. Baja al valle. Es mío.
Tormenta:
        Cielo oscuro. Llueve mucho. Rápida. Deja un ambiente fresco y húmedo. Todo en calma.
Flores: 
        Hay una parra al lado del cubo. Da sombra, uvas y vino.


(Juan Jiménez)

Lo inquietante sería si aquel hombre se fuera, pero viene.

Pensamos que podría quedarse y se nos queda como un huésped de lujo.

Ofrecemos y añade su alimento.

Contagiará su calma y no sabremos estar sin llegar hasta arriba, hasta el fondo.

Allí no hay horizonte (engaño) sino líneas de espejo.

Podremos prescindir de lo seguro, sin miedo.

Tenemos la certeza y eso es tocar el cielo.






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