miércoles, 19 de octubre de 2022

31.- LA DIANA





Una velada elevada al cubo


Desierto:
    Dunas suaves. Arena color cálido, dorado. Retirado, un oasis.
Cubo:
    De piedra. Macizo. 3 x 3 metros. Asentado en la arena.
Escalera:
    De piedra. Apoyada en el cubo. Sube a la plataforma superior del cubo.
Caballo:
    Blanco. Buena crin y cola. Esbelto. Merodeando entre el cubo y el desierto. A su aire. Pendiente de todo y retirado a la vez.
Tormenta:
    Fuerte. Lluvia. Descarga mucha cantidad en poco tiempo. Después despeja. Lo limpia todo. Se ve entre nubes y claros el sol. Arco iris.
Flores:
    Vegetación. Florecillas silvestres. Algún cactus.

(Paula  Barcelona 1924-2006)

¿A qué esperas?

Tenemos energía. El arco está tenso.

Ya puedes hacer diana en tu nombre.





jueves, 13 de octubre de 2022

28.- CERTEZA





Una velada elevada al cubo

Desierto:
Muchas dunas. Enorme. Sin límites. En medio un río con oasis y muchas palmeras. Viene alguien de lejos, desconocido. Inquieta.
Cubo: 
        Grande. De adobe. Como una casa pequeña. Hueco por dentro. En la parte de arriba un valle.
Escalera: 
        De adobe, pegada al cubo. Para subir a la azotea.
Caballo: 
        Árabe ¿color…? Al lado del cubo. Baja al valle. Es mío.
Tormenta:
        Cielo oscuro. Llueve mucho. Rápida. Deja un ambiente fresco y húmedo. Todo en calma.
Flores: 
        Hay una parra al lado del cubo. Da sombra, uvas y vino.


(Juan Jiménez)

Lo inquietante sería si aquel hombre se fuera, pero viene.

Pensamos que podría quedarse y se nos queda como un huésped de lujo.

Ofrecemos y añade su alimento.

Contagiará su calma y no sabremos estar sin llegar hasta arriba, hasta el fondo.

Allí no hay horizonte (engaño) sino líneas de espejo.

Podremos prescindir de lo seguro, sin miedo.

Tenemos la certeza y eso es tocar el cielo.






viernes, 7 de octubre de 2022

25.- ¡DÍME!





Una velada elevada al cubo


Desierto:
      Dunas altas, color naranja. Atardecer.

Cubo: 
      Pequeño, metacrilato. Flotando en el espacio. A la derecha.

Escalera:
      Metálica, grande, dos cuerpos en horquilla. Muy al fondo.

Caballo:
      En lo alto de la duna, andando, blanco. Yo voy montado en él.

Tormenta:
      Cerca. Bastante agua y rayos. Me mojo. No tengo miedo.

Flores: 
    Ni una.







Recorremos sus pasos para ver si alcanzamos la vida que se oculta.

Iremos a buscar la inocencia y ella nos quiere quietos.

Algo dice esa huella. Te leo:

“Hay que pisar la tierra para llegar al cielo”

Mi pequeña, ¡hacía tanto tiempo...!






***