jueves, 22 de enero de 2026

CUENTOS - EL UNO Y EL CERO

A Isabela, que me regaló estos dibujos.

Érase una vez…

… un DOS (2) que despreció a un UNO (1).

Inmediatamente el otro 1 se sintió mal y se fue a consolarle.

El dos se convirtió en un CERO enorme y se echó a llorar

Los UNOS (1 + 1) llegaron al acuerdo de que no se debe despreciar a nadie y también que debemos perdonar los errores.

Reconciliados todos ofrecieron al CERO que se uniera a ellos.

Desde entonces, el 2 y el 1 son números con una historia tan bonita que todavía siguen sumando UNOSSSSS. El CERO, cada vez que llegan al límite les enseña un nuevo espacio donde todos caben.


Y colorín, colorado…








martes, 20 de enero de 2026

CONVERSACIONES CON UNA AMIGA


(Ana Notivoli)





El poder

Y otra vez el gobierno
en su infinita potestad,
decide sobre luces y sombras.
Como por decreto real
ordena al firmamento
que retrase una hora su devenir,
marca la cadencia de crepúsculo y alba
ignorando los biorritmos
en pro de una jornada
economizante   
     eficiente
        deshumanizante
y altamente
              r e n t a b l e
(según sesudos economistas,
maestros de mercado
y agentes de bolsa).

Controla la salud decidiendo
cuándo y cómo
la gente debe enfermar:
en octubre, vacuna de la gripe;
en diciembre, todos con la gripe.
¡Viva la gripe, que nos tiene entretenidos todo el invierno!,
nos enseña a compartir con propios y ajenos
la variedad de virus mutantes
diseñados para ser invencibles un año más,
nos hace sentir integrados
y, sobretodo, jodidamente enfermos.

En primavera, alergias:
polen, ácaros, gramíneas,
color rosa,
granos,
depresión...¡Ah, el amor!.

Y el verano invita a insectos y reptiles
sembradores de pánico,
vuelve la tragicomedia del pescador pescado,
los golpes de calor
y los puntos y comas etílicos.

Una esquina remota de mi cerebro
alberga la araña que remienda
el sueño de libertad de una niña.

Pilar




El querer

Ve a esa esquina.
Te diré.
Me dirás: “no es tan fácil”

Intenta volver de ese sueño
sin romper ningún hilo y
ve a la vigilia.

Colócate en tu centro
e imagina
sin fantasear.

(La fantasía es la trampa de Aracne)

Recorre cada una de tus acciones
sin perder de vista su origen:
la actitud.

Verás que esa esquina
era un centro
y verás otras cosas

Si oyeras la súplica de una niña,
abrázate.
Eres tú.









lunes, 19 de enero de 2026

¿CUÁL ES MI TANGO?









¿Cuál es mi tango?



Declarado por la UNESCO, al personificar y alentar tanto la diversidad cultural como el diálogo, el Tango es patrimonio cultural e intangible de la humanidad.
Por eso quiero bailar con todo el mundo.

Me interesa saber cómo respondo al estilo de todos y cada uno.

Saber si estoy a la altura de los mejores o si debo corregir errores.

Si soy capaz de bailar con quien sabe menos que yo sin que se sientan humillados.

Si escucho cuando debo o propongo cuando me esperan.

Si cuando “plancho” sé disfrutar de lo que veo en la pista.

Si me arriesgo a invitar será porque ya llevo la posibilidad del no y entenderé que sólo quieren el cabeceo (sin enfadarme). Son las normas.

Diversidad y diálogo.

En esa diversidad tengo que averiguar dónde estoy y cuál es mi lugar. Dialogar con todo el mundo me da pistas.



No quiero calificar a los demás. Quiero encontrarme yo.


Ese es mi tango






domingo, 18 de enero de 2026

CONVERSACIONES CON VÍCTOR








¿Sabes quién era Pinzón? Seguro que tu abuelo José lo conoce.

Hace muchos, muchos años, cuando yo era niña, Pinzón era el Google de la memoria. Sabía todo lo que pasaba en nuestras casas y lo piaba a los cuatro vientos. Hizo nido en mi disco duro y de vez en cuanto me cuenta cosas. Por ejemplo:

 “Hay un niño que se llama Víctor que es un estupendo portero, pero se enfada cuando le meten un gol”.

Los enfados no sientan bien a nadie porque son una tontería.

Si un portero se enfada, lo que hace normalmente es quedarse quieto, cruzar los brazos,  bajar la cabeza y como consecuencia de esa falta de reacción pueden meterle otro gol.

Si por un gol se ha enfadado con el segundo se llena de “ira” y esto es fatal porque ese sentimiento es como un virus informático que te hace repetir el enfado como un papagayo.

No te creas que solo les pasa a los niños. ¡Qué va! Los mayores no se libran de esta epidemia y eso que se supone que tienen que dar ejemplo.

Le pregunto a Pinzón qué se puede hacer en estos casos. Me nombra al Oso Panda, a Rafa Nadal y desaparece.

Al principio me enfado porque un amigo no se puede ir cuando lo necesitas, pero entonces “Panda” aparece y le cierra la puerta a esa señora “Ira”. Luego se va.

Como un “enfado” sin “ira” no tiene fuerza me deja pensar.

               - ¿Por qué se fue “Panda”?           Porque hizo lo que tenía que hacer.
               - ¿Por qué Rafa Nadal?                 Porque juega al tenis

¡Ah! Ya entiendo.

Si Víctor cuando le marcan un gol golpea con la raqueta de su inteligencia al enfado y lo echa de la portería, no pierde su atención y defiende su terreno. Además, anima al resto del equipo para que protejan mejor su espacio.

¿Y si pierden?

Si uno pierde es porque ha ganado el otro que era mejor y de eso se trata.

En el fútbol, como en cualquier deporte, solo pierde quien se enfada.

Querido Víctor, estoy segura de que el mal humor nunca marcará en tu ánimo.


                                                                       Con mucho cariño


sábado, 17 de enero de 2026

PAISAJES


(Paula Barcelona)




A Rafael, que se fue.


Estamos llenos de contrastes.

 La escalera de Jacob nos sirvió un día de columpio y no acabamos de acostumbrarnos a las distancias cortas.

 Fascina el paisaje amplio, pero luego hay que recorrerlo a pie y encontramos demasiado soledad en el camino.

Cada vez el impulso es mayor y aumenta el vértigo.

Entendemos que sea difícil acompañarnos y de un tiempo a esta parte hemos decidido hacer solos esta travesía.

La forma de comunicarnos problemática:

¿Quién va a leer una carta escrita en el aire?
¿dónde encontramos un papel tan amplio que contenga todo lo que tenemos que decir?

Nos mantiene el ánimo las palabras cristalizadas que llegan, a través del océano, en una frágil botella a la deriva.

Paula siempre dijo: "Rafael, me alegra mucho haberte conocido".



***

viernes, 16 de enero de 2026

CONVERSACIONES EN EL 2004









Un mundo de enlaces
(Cito a Eliseojavier)

31 de diciembre de 2007
Sabían que me gusta escribir y Esther y Kilo dieron por hecho que congeniaría bien con "Permiso de Ausencia" de José Enrique Altarriba.
Fue un regalo multiplicado. La sorpresa del detalle; el cariño de ellos hacia José Enrique; la oportunidad de conocer a un escritor "peñaflorido". La provocación a conversar… Unos días después hablamos en directo de su libro y alrededores.

Enero 2008
Le ofrecí un café en mi blog. Lo tomaremos con Leona Andrea pues ella también me preguntó un día por "mis decepciones".

Final de agosto 2004
Leona Andrea – ¿Alguna decepción?
María – No, ninguna. (Comprenderás que no hable mal de mí).
Las decepciones son proyectos que teníamos para "el otro".
Por eso esperábamos una determinada reacción, actuación, respuesta, compañía.. ¿pero, sabíamos qué les demandaba en ese momento su naturaleza? ¿Sabíamos con qué fuerza contaban para afrontar ese reto y si podían acompañarnos en el nuestro? ¿Nos importaba saberlo? ¿Esta indiferencia no supone una decepción mucho mayor que debería asumir quien se queja?
La realidad nunca decepciona. Los errores provocan dolor, angustia, inseguridad… pero si se asumen como ensayos en primera persona las puertas se abren solas. La vida está llena de pasillos (niveles) y de las habitaciones (personas) tenemos que encontrar la llave (clave) con la que entrar en nosotros mismos.
*

jueves, 15 de enero de 2026

COMPARTIENDO MOMENTOS

Noche del 5 al 6 de enero 2004



Estoy sola, tomando un café en un ídem. Son las 23,30 y hace una noche preciosa.
Me apetecía contarte lo que hago en este momento y no me lo he pensado dos veces. Hay luna llena. Está especialmente iluminada. Especialmente, digo, porque esta noche, como todas las demás será única. Lo mismo ocurre con todos los instantes que vivimos. Se iluminan si somos capaces de mirarlos. Tampoco pasa nada si se nos pasan. La vida es tan bondadosa que se diría hecha para torpes y es esa sencillez la que nos desorienta.

“Un charco de barro para saltar” es uno de los regalos más sencillos. Es una cariñosa manera de pedir a los padres que jueguen con sus hijos, y no los den en adopción a esos juguetes absurdos que construyen los adultos. Lo hacen intentando recuperar una infancia que creen haber perdido, sin percatarse de que se esconde (jugando) en la madurez todavía por conquistar… (toma aliento).

Te he dicho “tomando café” cuando en realidad todavía no me han servido. No hay manera de conquistar al camarero. Pasa olímpicamente de mí. Bueno, no pasa. Está cansado. Seguramente lleva trabajando lo suficiente como para aislarse un poco de este agobio. Pero a mi me apetece un café. ¿Qué te parece si le invito a sentarse conmigo y que nos sirva ese caballero que tiene pinta de ser el jefe? Seguramente me respondería con una sonrisa y un “gracias, pero si me siento me despiden”… ahora viene y se lo pido por tercera vez.

A mi madre le gustó tu regalo. Encendió una de las varitas el día de nochevieja. De alguna manera cenaste con nosotros. Ese día, el 31, a las seis de la mañana, nació mi hija hace 32 años. Es una experiencia tan emocionante que no extraña la facilidad que… quiero decir, el rollo de escuchar cómo fue el parto y los alrededores de quien ha pasado por esa experiencia. Pero al mismo tiempo, y eso es lo más importante, la maternidad puede (y debe) vivirse con cualquier niño, siendo irrelevante si es o no hijo tuyo.

El miércoles iremos al cine. Te seguiré contando.

Besos
María

miércoles, 14 de enero de 2026

MARA - 1995




Hola Mara. Estoy un poco triste porque me duele la espalda.
Parece que los huesos cotilleasen entre sí queriendo el de arriba saber qué hace el último, en lugar de estar a lo que tienen que estar, o sea, a mantenerme derecha, firme y así no me cansaría. Pero cada uno va por su lado como si fuera una clase de niños aburridos. Y cuando uno está triste tiene que mirar cosas bonitas, por eso te pido que me des ideas.

¿Qué mirarías tú?

(Mara escribió: "ver la televisión y leer un libro y ver las Hadas por la noche." Además de enviarme un beso.


¡Qué bien! Te hice caso, miré a las Hadas y el dolor desapareció.
Una muy pequeña, la más pequeña de todas (que no vive en ninguna estrella, sino en los bosques de Cantabria), y que se llama Anjana, me contó por qué se me había curado la espalda. Primero, me dijo, por haber hecho caso a Mara (ella te conoce). Y luego, porque al levantar la cabeza hacia el cielo los huesecillos se ponen todos en fila, se ordenan y el orden es salud.
Otro día te contaré la historia de una Anjana que vivió hace muchísimos años, cuando casi no había nadie que hubiese descubierto el cielo.
Gracias pequeñuja.









lunes, 12 de enero de 2026

domingo, 11 de enero de 2026

EL PIE



¿Qué dices?

(parecen decir esos pies femeninos que usan la atención como escalera)






“Escucha”

(repite su compañero cuando la pregunta indica que escuchaba)

Como ese ir y venir al corazón del otro “asombra”, si pudiésemos ver la foto siguiente descubriríamos que las dudas ya no estaban.



“Todos tus pasos dibujados en mí, que soy tu tierra”


***

sábado, 10 de enero de 2026

LOS MAESTROS






Estar en la "sala de máquinas" psíquica, acompañar y servir de faro en los primeros pasos, convierten al educador en una de las figuras clave de nuestro desarrollo personal.

En general, quienes enseñan, se sienten realizados si somos como nos vieron.

Pero los maestros tienen algo especial.

Todos hemos conocido a alguien que cuenta cómo el estímulo de su profesor fue decisivo en el reconocimiento de sus cualidades.

Simplemente nos quisieron como éramos y esta generosidad fue la mejor brújula hacia ese territorio en el que somos invulnerables: la autoestima.

Gracias por ser así.




viernes, 9 de enero de 2026

CENICIENTA




Los cuentos son un mundo de símbolos para los niños.
Sueñan despiertos con una vida que supera lo cotidiano.


Los sueños nos abandonan solo para que podamos encontrarnos con su realidad.




En la madurez, danzamos con la realidad y “bailamos a tierra”.

Observad el reloj.
Son las DOCE y el minutero avanza.
Ya nadie tiene que salir corriendo.








jueves, 8 de enero de 2026

POINCARÉ y GRIGORI PERELMAN


Para mí, las matemáticas son los hechos del conocimiento.

Grigori Perelman, resolvió uno de los misterios de las matemáticas del último siglo: la conjetura de Poincaré. No aceptó la Medalla Fields, equivalente al Nóbel de matemáticas junto al anexo de 1.000.000 de dólares, diciendo que no necesitaba otro reconocimiento que la mera validez de su trabajo.

En el mundo de la física o las matemáticas soy una nulidad pero Poincaré se alojó en mi memoria en 1973.

Hace unos pocos años leí una noticia sobre este matemático y desde entonces soy una espectadora fiel que ha seguido del desarrollo de esta historia.

En agosto de 2007 estuvimos en París. Siempre me han atraído los cementerios sin que haya nada morboso en este interés. De niña no me daban miedo y además había una paz vital que me interesaba. Le propuse a Eugenio visitar el de Montparnasse y me acompañó, como siempre, entrañablemente. Allí estaban enterradas una larga lista de personalidades, entre ellas Henri Poincaré.

Visitamos su tumba. Pegada artesanalmente en la lápida, había una pequeña nota en español que decía: “Perelman demostró tu conjetura. ¡Eureka!”.

A través de los medios de comunicación conocí que Grigori Perelman resolvió, entre otras, esta conjetura, rechazando el Nóbel de matemáticas y la dotación económica incluida, aceptando solo el premio que supone haberla resuelto. Recordé esa paradoja oriental: “Mata la ambición, pero trabaja como los ambiciosos”.

Envié un email contándole aquella alegría que, seguramente, le gustaría compartir, pero en la única dirección que encontré me devuelve el correo. Lo volveré a intentar.







 








miércoles, 7 de enero de 2026

DAR Y RECIBIR






"Dar a cada cual lo mío"

Pero para dar, el destinatario tiene que estar dispuesto a recibir. Si recibe lo que no es suyo deberá renunciar a lo propio y ya no podrá ser igual al otro, puesto que no estará en disposición de dar lo que no tiene y si quiere dar tendrá que ser "lo del otro".

Si doy con la certeza de que no se me puede rechazar, es porque lo que doy lleva el espacio necesario para que el que recibe pueda interpretarse y una vez elaborado el alimento psíquico incorporarlo a lo propio.





***

martes, 6 de enero de 2026

A JOSÉ BARRIONUEVO - Abril 1999




Acababa de llegar a Chamartín y un amigo me señaló tu presencia. Sin pensarlo salí corriendo detrás de ti. La sorpresa de mi llamada no te dio tiempo a cambiar esa expresión tranquila y acogedora del que espera a un ser querido.

La cercanía te hace justicia, en televisión no eres tan guapo. Son muy torpes las cámaras para recoger los matices más importantes de un rostro complejo.

Hace casi un año que salí corriendo detrás de ti. Quería darte un abrazo, agradecer tu lucha de tantos años por un noble ideal. Estrechándome la mano quisiste saber cómo me llamaba y envolviste mi nombre con el regalo de tu gratitud por el ánimo que intentaba transmitir en ese momento difícil para ti. No pudo resultar mejor el encuentro.

Un grupo de amigos que asistimos al 10º Festival de Tango, regresábamos de Granada. En el tren hablamos de la diferencia entre ideologías y me diste el ejemplo perfecto para ilustrar la polémica. "Otros" se hubieran interesado por mi cartera... el cargo... a quién representaba. Pero a ti sólo te interesó mi nombre. Esa solidaridad de fondo nunca podrá entenderla quien pone el valor en el dinero.

Ayer regresé de Granada. Volví a disfrutar del 11º Festival Internacional de Tango y recordé lo agradecida que estoy por sentirme orgullosa de tener la misma nacionalidad que tú, de compartir los mismos ideales. Y volví a darte el abrazo que ahora te envío arrebujado en estas líneas.


***






lunes, 5 de enero de 2026

COMPARTIENDO IDEAS





Dar o recibir no es ningún dilema.

Si doy lo que alguien me pide es porque lo tengo y lo tengo porque se me dio.

Recibir es como abrir la puerta a quien llama y le dieron la dirección correcta.

Compartir la opinión del otro o discutirla es la misma afirmación que uno hace de sus ideas.

Es un placer compartirlas.






domingo, 4 de enero de 2026

NIETZSCHE Y LO MÍO

 


Nietzsche podía provocar cuando exclamaba: ¡Yo doy a cada cual lo mío! porque él no era un hombre sino “dinamita”.

Un hombre tan humano que antes de tener la victoria asegurada estaba dispuesto a romper sus límites y dar su apellido a cualquier fruto nacido de su obra.

En una de esas batallas se rompió, pero nos dejó su vida.






         Dicen que dar a cada uno lo suyo es justicia, pero la justicia es compleja.

         ¿Qué es lo mío?

         ¿Qué pretendemos cuando queremos que se acepte lo nuestro?

         Si me veo obligada a aceptar lo que no es mío, la violencia ejercida anulará la capacidad fecundadora característica de las ideas y mi tiempo psíquico estará distraído en la empresa de echar al invasor. No podré encontrarme hasta recuperar del exilio ese aspecto desplazado por la ocupación “enemiga”.

         Compartir nuestras certezas desde el respeto al “saber” del otro, es hospitalario. Esa paz no tiene nada que ver con lo que significan aquellas ruidosas ruedas de molino de quien se empeña en colocarlas donde sea, comprendiendo que su propietario lo hace porque tampoco puede asimilarlas y necesita compañía.

         La verdad no está sometida a la voluntad. La verdad es libre porque “es” y en su nombre nadie tiene autorización para decidir quien está o no en ella.

         Únicamente los hechos son capaces de identificar claramente dónde se encuentra.

           



sábado, 3 de enero de 2026

4.- CARTA A UNA AMIGA IMAGINARIA




Mi pequeña amiga. No sé muy bien de qué hablas, pero entiendo que estás pasando un mal momento. La vida incluye estas secuencias y el tiempo nos ayuda a encontrar el tono más adecuado para afrontarlas.

En alguna ocasión he intervenido en conversaciones en las que se trataba injustamente a personas a las que yo conocía bien y que de ninguna manera se ajustaba a la verdad aquello que se decía. Esa es la primera sensación que he tenido al leer tu carta. No eres justa contigo, pero es normal esa reacción.

Quizás yo esperaría de ti serenidad y, por qué no decirlo: más valor.

Hay que ser valiente para admitir errores y ceñirse a la realidad. ¿Alguien ha sufrido por mi culpa? Pediré perdón y restituiré lo que pueda. Así podré quedarme a solas con mi realidad.

Cuando tenemos pocos años los conflictos aparecen multiplicados y un garbanzo, a pesar de que lo oculten siete colchones, es capaz de amoratarnos el ánimo. La vida nos parece un cuento, feliz o desgraciado, pero un cuento.

Cuando tenemos pocos años necesitamos puntos de referencia. Las grandes ideas parecen tener vida propia y les ponemos un rostro divino porque somos demasiado pequeñas para alojarlas en nuestra comprensión.

No somos capaces de compartir un juguete que es “nuestro”, porque traducimos “ser” por “poseer”. Dibujamos fronteras que nos impiden crecer en esa mezcla vital que llega del otro lado y levantamos muros creyendo que así no se verá nuestra delgadez humana.

Maduramos.
Tarde o temprano, los años, los nuestros, se extrañan y quieren estar todos juntos. Es éste un momento delicado, pues cada uno defiende lo suyo. No es lo mismo el año 6 que el 26 o el 86 y hay que encontrar un espacio donde todos puedan sentirse cómodos sin renunciar a sus peculiaridades.

Soportamos mal no ser el ombligo del mundo y reaccionamos como reyezuelos. Un niño puede decir “te odio” porque no tiene recursos todavía para diferenciar responsabilidad y dependencia, pero si odiara un adulto, se habría cerrado caminos fundamentales para alcanzar la madurez en ese viaje al centro de uno mismo.

La paradoja está en que ese trayecto al centro, solo puede hacerse desde la madurez que se aloja en ese centro.

Querida amiga. Gracias por prestarme tu espejo.

(Ranillas de Zaragoza)


Letter to an imaginary friend.

My little friend, I don´t know very well what you´re talking about, but I understand you´re going through a bad moment. Life includes these sequences and time helps us to find the most adecuated tune to face them.
Sometimes, I´ve taken part in conversations in wich, absolutely far away from the truth, people whom I knew well were treated unfairly. That is the first sensation I´ve had reading your letter. You´re not fair with yourself, but that´s a normal reaction.
Perhaps, I´d wait from you serenity and, why not, more courage.
            You have to be brave to admit mistakes and keep to reality. Has anybody suffer because of me? I´ll ask for forgiveness and give back what I can, so I´ll be able to stay on my own with my reality.
            When we´re very young, conflicts appear increased and a chickpea, in spite of been hidden under seven mattresses, is able to bruise our spirits. Life looks like a story, happy or not, but just a story.
            When we´re very young we need points of reference. Big ideas seem to have their own life and we put them a divine face because we´re too small to put them up in our comprehension.
We aren´t able to share a toy “of us”, because we translate “to be” as “to own”. We draw borders that prevent us from growing in that vital mixing coming from the other side and stand walls thinking that way our human thinness won´t be seen.
            We mature.
Sooner or later years, ours, miss each other and want to be together. This is a delicate moment, each one defends itself. Year 6 is not like year 26 or 86 and it´s necessary to find a space where all of them can feel comfortable without renouncing their peculiarities.
            We bear very badly not to be the centre of the universe and react like kinglets. A boy can say “I hate you” because he isn´t still resourceful to distinguish between responsibility and dependence, but if an adult was hated, fundamental ways to reach maturity in that trip to one´s element would have been closed.
            The paradox is that journey to the centre can just be started from the maturity put up in that same centre.
            Dear friend, thank you for lending me your mirror.
(Traducción María Rubio)                  




***

viernes, 2 de enero de 2026

CONVERSANDO CON EVA VIVES EN EL 2005



En general estoy contenta. Fue una presentación ambivalente, con aspectos positivos aunque demasiado larga, bastante incómoda para los asistentes (calor y falta de sillas) y un tanto desequilibrada en las actuaciones por una serie de imprevistos achacables a mi bisoñez como maestra de ceremonias.

“Sólo dos letritas” dices, y has sintetizado perfectamente lo que pretendía con esa exposición. Me has emocionado, porque ciertamente mostrar los poemas ha sido una excusa para presentaros a Blanca García que es una artista. A Konstancio Pradas y Paco el de la Serrana, a quienes conocí en un curso de “palmeo” y me parecieron magníficos. A Miguel Ropero al que oírle es un placer por la pasión que pone en lo que dice. Y también volver a recordar lo que tenemos en “casa”. Amparo Millán, Roberto Cáncer y Antonio García Olivares.

“Solo dos letritas” y te dibujas entusiasta, vital, valiente para descubrir nuevos aspectos; generosa, hospitalaria y no me dejas otra respuesta que asentir en cómo me ves porque si no me estaría perdiendo cómo eres.

Gracias, Eva. Me quedo los besos.