jueves, 31 de agosto de 2023
miércoles, 30 de agosto de 2023
CONVERSANDO CON JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
EL VIAJE DEFINITIVO
Corazón en el viento. 1910-1911
Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu errará, nostálgico…
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.
Juan Ramón Jiménez
sábado, 26 de agosto de 2023
REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS
(En el 2013)
viernes, 25 de agosto de 2023
COMPARTIENDO LAS IDEAS DE FRANCESCO ALBERONI
“En la amistad, la distancia entre lo ideal y lo
real debe ser corta; no podemos proclamar una cosa y hacer otra. Los pactos han
de ser respetados, la confianza recompensada. La amistad ha de ser leal,
sincera, límpida. El amigo debe querer el bien del amigo no con palabras sino
concretamente, debe acompañarlo en los momentos de necesidad. En la amistad no
se puede engañar ni hacer el mal, hay que saber cuáles son las virtudes del
otro y valorarlas. El amigo ha de ser abierto, lleno de vida, divertido, no
debe aburrir ni abrumar, y tampoco debe ser demasiado generoso, exagerando con
los regalos, puesto que si es así suscita la necesidad de correspondencia y
reconocimiento, que resulta muy pesada. La amistad debe ser fresca, ligera,
incluso cuando es heroica. La amistad dice siempre, incluso delante de la
muerte “no hay de qué”.
La amistad existía en época de Confucio y existe
hoy, y no hay motivos para pensar que vaya desaparecer en el futuro. La amistad
es tan sólo un modelo ideal que requiere ser respetado. Mientras lo sigamos, el
mundo seguirá colmado de amigos, amigos que al vernos nos sonríen”.
Francesco Alberoni
jueves, 24 de agosto de 2023
MIS REFLEXIONES
Érase una vez alguien que oyó a un sabio
decir:
“la perfección es ser”
Un eco le respondió:
¡perfecto!
Una plumilla tomó nota:
La perfección es ser, ¡perfecto!
En ese momento a un tercero la coma le
incomodó y para marginarla dejó la frase en brazos de la redundancia:
La perfección es ser perfecto,
Ahora
quien estaba incómoda con esa angaripola moral, era la idea de ser.
Llamó
a los puntos suspensivos que intervinieron inmediatamente poniendo orden en esa
idea.
Bueno...
don perfecto... en realidad... ser... es otra cosa... es... bueno...
Como
los puntos suspensivos eran unos pedazos de pan (migas, pero pan al fin)
permitieron a don perfecto salirse por la tangente y escuchar lo que alguien
decía:
“Yo
quiero que tú seas, y ser contigo”.
En ese momento, la poetisa, principal conocedora de las
abstracciones de la mente humana, que también estaba escuchando, tomó nota a su
vez de lo que acababa de oír.
Tras leerlo varias veces, liberó su deducción al aire:
“La perfección es ser”,
cerrando así el círculo en el que vivía Don Perfecto.
Y
colorín colorado, este cuento se ha acabado.
martes, 22 de agosto de 2023
A Charo y Manolo
Yo tenía una
amiga (la tengo) que una de sus actividades preferidas era mirar. Le gustaba
como expresaba Monalisa y la seriedad de su hijo Miguel, un niño que adoraba a
los lobos y no le perdonaba a Caperucita haberle obligado a ser el malo en un
cuento que él no podía tragar.
Se me ocurrió inventarme una historia en la que una corderilla se comía a dos de los tres lobos de Fortanete y el tercero se salvó porque supo afrontar la situación.
A Miguel le gustó y otra niña, María Lafarga, me hizo unos estupendos dibujos que enriquecieron el relato.
Los cuentos son un excelente vehículo desde donde los niños pueden ver a las ideas morderse la cola.
domingo, 20 de agosto de 2023
MIS REFLEXIONES - La Verdad
En las guerras se usan las armas de destrucción masiva para ganar al enemigo. Como esa victoria se apellida “de mentira” lo único que conseguimos es debilitarnos porque perdemos humanidad.
Las guerras son respuestas infantiles a problemas complejos.
La verdad solo se puede ver desde el apellido “inocencia”, pero no hay una ventanilla donde adquirirla.
Cada uno tenemos nuestra verdad. ¿Es un puzle entonces? Sí. Un puzle en el que cada aspecto lleva el latido de la imagen completa.
Ocurre que hay quien tiene una pieza y otros varias. ¿Es injusta la vida, entonces? ¡No!
Cada uno responde por los talentos que recibe. Desarrollarlos lleva un tiempo distinto para cada uno.
Hay supersticiones por las que se impide que los niños se miren en los espejos, creyendo que ello traerá algún peligro. Yo lo interpreto así: La verdad es diáfana y en ocasiones no tenemos todavía la madurez suficiente para contemplarnos en ella.
Un arma infalible es la empatía. Un buen actor lo entendería. Entrar en el espacio del otro para ver que ve y qué capacidad de respuesta tiene ante el problema que la vida le está planteando, todo un reto.
Un amigo nos daría una clase. Cuando no podemos responder desde nuestra capacidad pero él sí desde la suya y no puede “prestarnos” su solución porque funcionamos con un programa anterior al suyo, se queda con nosotros acompañándonos en esa oscuridad. Esa solidaridad ilumina la verdad y ya podemos ver la salida. Una salida que es en realidad entrada en otro nivel. (Al cielo sólo se sube por esa escalera).
Cuando la verdad acaricia nos invade la felicidad y es ahí donde nos gustaría establecernos.
¿Cómo reconocer
sábado, 12 de agosto de 2023
viernes, 11 de agosto de 2023
MIS REFLEXIONES EN EL 2003
Dicen que la cultura patriarcal genera violencia y yo creo que la violencia se da por falta de cultura. El pensamiento militarizado es un no pensamiento,



















