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sábado, 10 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - LA INOCENCIA






Una velada elevada al cubo




Desierto:
         Dunas extensas, avanzando en montículos. Temperaturas extremas en el día y la noche. Sequedad total, salpicada de escasos espacios con agua y verde. Existe parte viva, pero no se ve.

Cubo:
         Metálico, plateado. Salpicado de colores: verde y rojo, con un triángulo blanco.

Escalera:
         A la derecha. Alabastro. Apoyada en el suelo. Cubista. Aislada.

Caballo:
         Blanco, con un moteado oscuro. Crin larga y blanca. Ligero. Vital, fuerte. Ganas de que el viento lo peine.

Tormenta:
         Suena el viento. Oscuridad de golpe. Se levanta la arena en tempestad. Oscurece el cielo. Ruido ensordecedor. Lluvia. Una cortina inmensa de agua.

Flores:
         Lilas con centro blanco. Margaritas, amapolas, rosa del desierto.



***


¡Qué contraste!

     Nos parece lejano el otro mundo y sólo con querer vendría a nuestro lado.

¡Qué celda tan pequeña!

     Añoramos espacio y apenas acaricia la soledad llamamos a quien sea.

¡Qué camisa de fuerza!

     Nos molestan las riendas, pero a nadie permitimos ligereza.

"Es un juego infantil" … diríamos a quien hiciera lo que hacemos nosotros.


La bondad nos amplía:

       Es un juego infantil... que está guardando sitio a la inocencia.



*







viernes, 9 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - ABANDONO






Una velada elevada al cubo





Desierto:

·         Árido, solitario. Provoca inquietud.

Cubo:

·         Muy grande. Resaltan las aristas. Vacío. De una altura de 100m.

Escalera:

·         Invisible. Se puede subir. Echando arena encima se vería que sube hasta el centro del cubo, donde da el sol.

Caballo:    

·         Blanco con alas. Pegaso. Inmóvil. Elevado. Suspendido en el cielo. En su giro hace girar, también, el entorno.

Tormenta:

·         Muy negra. La más oscura. Con nubes que se ve claramente su formación. Nubes muy remarcadas en todas las direcciones. está muy lejos, pero se ve.

Flores:

·         Margaritas rosas (los pétalos) y el centro amarillo. Muy grandes.



                Me llama la atención el paisaje que he dibujado.



*


     ¿Quién distrajo al destino?

 Los dados quedaron en su mano y me sentí atrapado en esta adivinanza de lo absurdo.

     No soy tan niño ya para llamarte, madre.
 Ni tan experto para que no me atrapen los
problemas.
 Ni tal alto para ver desde arriba, ni tan valiente para plantarle cara al lado oscuro.

Pero a pesar de todo, soy yo.

     ¿Pero quién fue tan insensato preguntándome en esta pesadilla?



***




jueves, 8 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - ESA NUEVA PREGUNTA









Una velada elevada al cubo



Desierto:
    Arena fina, lisa, como para caminar. Sin nada mas.

Cubo:
    Dorado. En el centro del desierto. Se puede utilizar para sentarse. Aristas de hierro dorado, fuerte, bastante sólido.

Escalera:
    Apoyada en el cubo para subir y sentarse en el.

Caballo:
    Blanco, elegante, grande, fuerte, con crines al viento. Junto a la escalera. Estoy contenta porque me acompaña y vamos a hablar. Paseamos cerca de la escalera. Le procuro agua.

Tormenta:
    Me protejo con el caballo. Me gusta. Relámpagos, lluvia fuerte, buena temperatura.  No tengo miedo.

Flores:
    Arboles con hojas verdes. Flores de color blanco, amarillo, azules. Situadas envolviendo la escalera y el cubo.



*




 No quisiera inquietar. Ciertamente estoy bien y, sobre todo, los demás están bien conmigo.

        Mi compañía aporta soluciones. Nada tengo pendiente que me obligue a nada.

                                                           ¿Entonces?

        ¡Cómo esperaba esa nueva pregunta!


*



Caminar por la arena “fina y lisa” podría significar que afrontamos los problemas de forma correcta y encontramos, por ello, siempre soluciones.
Si lo hacemos es porque tenemos equilibrio y el equilibrio supone manejar al mismo tiempo la igualdad y la libertad. Que cada aspecto no invada el terreno del otro supone una fuerte personalidad (“aristas de hierro” “en el centro”) Este punto de referencia es un descanso, una tranquilidad (“sentarse”) para los demás
Apoyaría esta decisión de que nadie nos solucione lo nuestro: que en la tormenta hay buena temperatura vital, por lo que todavía hay fuerza con la que encarar las dificultades. No hay miedo.
Nuestros desvelos han dado fruto y los resultados son evidentes. Un ciclo se ha cumplido.
                Pero, ¿Cómo encontrar una nueva motivación que nos permita seguir caminando? De ahí la pregunta. ¿Entonces? Da igual qué texto lleve, lo importante es que nos interroga, nos provoca: ¿Por qué tengo que ser yo quien...? ¿Por qué no me llamas? ¿Por qué no me extrañas? ¿Por qué no me llevas? …
                Y empezamos, otra vez, a contemplarnos.   








miércoles, 7 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - ESPÉRAME







Una velada elevada al cubo







Me hiciste caso y te fuiste.



Al marchar, desde lejos,

susurraste unas palabras que viajaron sin prisa

y se durmieron antes de llegar a mí.



 Hoy me despiertan:



¡Espérame!, decías.



Quizás nunca lo sepas,

esperarte ha sido mi equilibrio.



martes, 6 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - ESPACIO






Una velada elevada al cubo




Desierto:
Dunas. Horizonte lejano. Sol rojizo, abrasador. Sed. Tormenta de arena. Ojos irritados.

Cubo:
En la duna más alta. Cristal sin color. Grande. Con aristas metálicas.

Escalera: 
Metálica. Larga y fuerte. De una hoja. Apoyada alcanzando el cubo. No muy ancha.

Caballo:
Negro azabache, brillante. No lleva silla de montar. Crines lagas al viento. Galopando.

Tormenta:
Nubes oscuras. De noche. Relámpagos, truenos, rayos. Lluvia abundante y fuerte.

Flores: 
Margaritas. Rosa roja (capullo).

                                                                                        Soledad



***


Por fin, la soledad.
                   Me cansaba tanto eco sin voz.

       Por fin, este amplio espacio.
                   Necesitaba andar y andar sin prisas.

       Por fin, recojo lo que ayer sembré
                   ¡Qué cálida cosecha!

                   Por fin, el agua está en la mar y no en mis ojos.



*




lunes, 5 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - CANSANCIO






“La vida es una caja de sorpresas”
nos dicen quienes todavía no se han repuesto de la última.

“Es un espacio en blanco donde escriben qué tenemos que hacer”,
añadiría quien se encuentra atrapado.

“Sé tú mismo”
sentencia sin mirarnos quien no ve cómo somos.

¿Sabes? Me voy. 
Hay demasiado ruido y hace tiempo que no oigo el canto del silencio.

¿Me acompañas?





domingo, 4 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - OSCURIDAD








No es tiempo para hablar de mí. Ahora me ocupa cómo están los demás.

Me duele y apenas entiendo el origen de este dolor.
  
El diamante es un hijo de la tierra gestado en las más duras y terribles condiciones.

La mirada de una buena persona siempre ha sido el hogar en el que hacer un alto hasta que pase cualquier incertidumbre.

Pronto llegará ese momento tan esperado.

Oiremos hablar a las cristalinas aguas de nuestro río interior y todo nos sabrá a música.


sábado, 3 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - Contrastes


El Test del Cubo

                 Desierto:                      
Mucha arena. Un río que desemboca en el mar.
Muchas dunas.
Zona montañosa. Un cono de vegetación. Oasis.
Mucho calor.
Contraste, mucho contraste. Inmensidad.

                 Cubo:                           
De piedra. Está introducido en la arena. Cierta inclinación.
"Espetado". Sólido. Bastante grande. Para verlo todo
hay que rodearlo.
En zona montañosa, árida.

                 Escalera:                      
De piedra. Muy ancha, más que el cubo.
Como un bucle ascendente.
Sube la ladera de una montaña.
A un lado una pared de piedra.
Al otro el vacío.

                 Caballo:                       
Blanco. Suelto, sin aparejo.
En la zona del río, entre montañas.
En una cavidad, una cueva.
Tranquilo. Bien lucido.

                Tormenta:       
Muy a lo lejos. En la línea del horizonte, al fondo.
Una tormenta marina, una galerna. Aparato eléctrico.
 No afecta al desierto. Le añade aire, viento, frescura.

                 Flores:                         
Blancas entre los juntos. Pequeñas sobre la montaña,
en la zona sombría.
Azules muy abundantes.


*

     Eso no es un desierto, sino un completo paisaje que lo incluye.


 Desde entonces parece todo traslocado.

     Ahora es una pesadez recorrer este páramo y al momento las notas de un violín envuelven la aridez y la trasladan fuera, dejando el clima cálido, perfecto, para nacer de nuevo.

     Agobiados hoy por problemas (que lo son por mirarlos con lupa), podemos ser mañana tan ligeros como el color azul del pensamiento.

     Es este un corazón tan lleno de contrastes, que sólo un hábil narrador lograría no dejarse nada en el tintero.

¿Nos atrevemos?

viernes, 2 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - SE HACE CAMINO AL ANDAR...


(Juan Jiménez)



Quería sumarme a ti y tú querías conocerte.

 Me costó entender que tenías razón.
 Comprenderte multiplicó mis emociones
y pasé de ocultarme a quererme.

Amanece.

Por primera vez no estoy sola.
La noche no me asusta como antes. 
Su negrura subraya ese color, el mío, 
cuyo espacio acoge a todos los demás
y desde esa entrañable quietud escucho cómo hablan de mí 
esos cuatro aspectos que ayer estuvieron despistados.

¡Sorpresa!


El mañana se queda en mi presente.



jueves, 1 de mayo de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - A MARIAN




Flores:

¿? Ramo pequeño de violetas. Ramo de alhelíes. Ramico de rosas blancas. Amapolas pintadas.


*



A esas flores podría contestar con un jardín entero y no lo hago.

¿De dónde la alegría que me envuelve?
(… y responde un aroma que anuncia tu llegada).

Me abraza la certeza de ser tuya.

¡Cómo haré para oír al destino que dice:
no tocarla”!






***

viernes, 25 de abril de 2025

43 - LA PEREZA







Una velada elevada al cubo




Desierto:   
         Con mucha arena. Grandes dunas, cálido. No hay vegetación. Veo insectos, escarabajos y otros animales, que cruzan y se miran y se van cómplices.

Cubo:       
         De plata, brillante por el reflejo del sol. No muy grande, mitad tapado por la arena.

Escalera:   
         Mecánica, como la de un metro, van andando y se van encontrando las cosas.

Caballo:    
         Blanco, quieto, un solo movimiento con las patas delanteras.

Tormenta:
         Fuerte, excitante, bonita, importante, necesaria, mucha lluvia.

Flores:       
         No veo flores, pero sí un oasis, pero no llego a él, no lo veo, sólo sé que existe.







                     Amenaza la reina con comerse al caballo y no hay nadie que pueda sustituirle en nuestro paisaje.

                  Dice verdad oriente cuando enseña a cruzar el río sin mojarnos. También es correcta esa actitud silente que evita encadenar un paso con el otro… ¡pero algo tendremos que hacer! ¿Recuperar la iniciativa?



                     Quizás ese "no pasar" no prohíbe sino advierte.



                                               "No pases de ti".



***






miércoles, 23 de abril de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - PREGUNTAS QUE SON RESPUESTAS



Desierto:
Soledad

Cubo:
Depósito de agua. No es un espejismo.

Escalera:
Rota. Para subir al depósito, al cubo. Inaccesible.

Caballo:
Esperanza

Tormenta:Consuelo

Flores:Oasis

*


Me sentía como pez en el agua y ahora no puedo respirar.
¿Será porque no soy un pez?

Viajé en un sueño y me descubro en una pesadilla
¿Será porque el país de la felicidad se llama realidad?

Siempre ofrecí mi casa y ahora se me cierran todas las puertas.
¿Será porque me tengo huérfano?

Me inquieta quién pregunta.
¿Será porque yo tendría que ser la respuesta?



*









lunes, 21 de abril de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - CARIÑO Y MISTERIO

María Dolores - 17 julio 2006



“Apuesto por ti”.
No sé si lo dije yo o fuiste tú quien me ganó en cariño.

De lo que estoy segura es del misterio que nos acompañó en esta larga travesía.

Llegamos los dos al mismo tiempo al corazón del otro
y todavía dura esa música.






domingo, 20 de abril de 2025

UNA VELADA ELEVADA AL CUBO - LA OREJA y VAN GOGH

 


La oreja


     Contigo Van Gogh habría estado acompañado y mantendría la oreja en su sitio.

 No hablas de “oído”. Sabes la importancia que tiene lo que haces, aunque de vez en cuando te sorprenda un aplauso.

     El asombro sería completo descubriendo cómo nace la alegría en tus manos.






miércoles, 22 de enero de 2025

ZIMMER










Desierto:
     Dunas no muy altas. Zonas de espacios rocosos y un pequeño cañón. Allí un oasis no muy grande aunque frondoso. Escondido. Hay una meseta con algo de vegetación escasa. Algún arbusto. Conforme se aleja aparece más arenoso. Periódicamente sorprende una cascada que tiene relación con las lluvias.
Cubo:
     En el oasis. De tela de lino color crema. Aristas de madera. Se puede levantar y forma un techado, como una medio carpa.
Escalera:
     De cuerda, con travesaños de madera, digamos una escala. Para subir a alguna palmera, un escarpe…
Caballo:
     En el oasis. Tranquilo. Disfrutando del hogar. Oscuro con la crin y cola negra, o negro azabache. Raza árabe, brioso. Inmejorable. Con bridas, pero sin aparejos.
Tormenta:
     Estoy protegida. Resguardada debajo del pequeño techado, junto al fuego. También puedo oír los truenos y contemplarla desde la montaña. Estoy tranquila, estupendamente y bien acompañada.
Flores:
     Un magnolio. Rosas del desierto (de sílice). También las hay sencillas, típicas del paisaje.





Tenemos reservado un asiento en la lumbre.
Cada noche abrimos la puerta a un amigo que quiere conversar.
 Podría ser éste el hogar de Hölderlin.
Su punto de equilibrio.

Aquí puede encontrarse el cielo con el fuego sin ningún desafío…
… y con sus ojos.

Aquellos que no pudo mirar por estar prohibido
y velaron los suyos de ternura.

Aquella ternura que llamó la atención de Apolo
y le hirió (sin querer).

(Zimmer, el carpintero, asiente. 
Él lo conoce bien. Su hogar podía haber sido el nuestro).

Ocurre alguna vez, que esa flor tan querida,
recupera sus pétalos
y vemos a quien, al vernos, abandonó sus dudas.

*


LIBRERÍA LA PANTERA ROSA

Calle San Vicente de Paúl, 28

50001 Zaragoza

 




martes, 21 de enero de 2025

ZEUS Y HERA







Desierto:
·         Hace mucho calor, tiene un tono rojizo, lleno de enormes dunas de arena. Hace sol, el cielo es de un azul intenso, hay mucho silencio y nada ni nadie se mueve alrededor. Pese a las dunas, los horizontes se ven lejanos.

Cubo:
·         Es de un metro treinta de lado, está en el centro de la cuenca que forman las dunas cercanas. Es azul ultramar, oscuro, de un material transparente, como gelatina, pero que no necesita frío para mantenerse en su forma de cubo.

Escalera:
·         Es de un tamaño medio, más o menos un metro de ancho, de madera de pino. Sin barandilla. Sube al cubo, está pegada a uno de sus costados.

Caballo:
·         Es un caballo de montar, esbelto, alto, grande. Es de color ocre con las crines y la cola blanca-rubio platino.

Tormenta:
·         Huele a humedad, cae mucha agua en grandes gotas y hay viento arremolinado que todo lo mueve. Los relámpagos llenan el cielo oscuro, casi negro y los truenos suenan cerca.

Flores: 
·         Son narcisos silvestres, llenan un campo entero arriba del todo casi en la sierra de Leire, en un lugar plano o casi. Son todas del mismo tamaño y apenas dejan ver la hierba: se diría que el campo entero es amarillo.



*

                 Se diría que Zeus nos añora y quisiera llevarnos con él en su huevo cósmico.

                 ¡No es tiempo todavía! le gritaría Hera (que siempre le gritaba) y para asegurarnos aquí abajo, ordenó a Aracne tejer una conquista que nos atase con el mismo deseo que ella tenía de librarse del genio de la diosa. ¡Y no fue suficiente!

                 Para que no mirásemos al cielo, pidió a Urano que hiciese de pintor. Accedió de buen grado y con un solo piropo le sacó sus mejores colores a la tierra. ¡Qué hizo! Tanta belleza consiguió lo contrario: entusiasmarnos más y añorar lo elevado.

                 Quiso entonces enmascarar la altura y ensayó la idea de llover, sin notar cómo Zeus, a quien la añoranza le era insoportable, se deslizaba en cada gota de agua. Como era un dios y un dios lo abarca todo, ocupó los océanos y esto llevó su tiempo. Ordenó a las sirenas que durmieran a Hera y cuando la mar estuvo fecundada, se acercó a despertarla con un beso. A Ella le gustó y a nosotras que cambiase de humor. Para festejarlo agotamos nuestra intuición sembrando bienvenidas.

                 Fue tanta la cosecha que todos los seres humanos, sin faltar un@ sol@, tuvieron que echar una mano en la recolección ...cazando ideas ...repartiendo besos ...hablando ...mirando ... bailando ...luchando ...soñando ...cantando. En resumen, viviendo.

                 Cada noche deseamos que el juego se repita: que Zeus nos rapte y Hera se lo impida, pero ya tienen años para ir y venir y están cansados.



No importa.



                 Encendemos un fuego, preparamos sopitas y les contamos, una y otra vez al amor de la lumbre, como hicieron para “llegar a dioses”.

                 Cuando se duermen leemos a Tagore.

***


LIBRERÍA LA PANTERA ROSA

Calle San Vicente de Paúl, 28

50001 Zaragoza

 



*


lunes, 20 de enero de 2025

¡VÉ DE MÍ!

Paisajes 




Desierto:

·         Caluroso. En lontananza dunas altas donde el viento levanta polvaredas. A la derecha se adivina una zona sombría que es un oasis con agua y palmeras. Horizonte amarillo. Cerca huellas de camellos o animales que han pasado por ahí. Piedras blancas areniscas de forma salteada. A mitad de camino entre las dunas y yo, unos cactus gigantes que proyectan una sombra muy alargada, porque está atardeciendo. Encima de la duna solo se ve medio sol. Se ven a la izquierda los surcos del cangrejo de los desiertos (ese que se mete debajo de la arena porque hace mucho calor). Pasan correteando por delante de mí buscando otra zona sombría. También hay lagartijas que al correr serpentean con la cola dejando el rastro. Tan solo eso y algún silbido ocasional del viento es lo que rompe el silencio. (Eso hace darse cuenta de que a pesar de ser un paraje tan inhóspito hay vida.). No hay flores más que las pequeñas de algún cactus. Y las que pueda haber en el oasis, pero que yo no las veo, aunque lo presumo.

Cubo:

·         De pirita negra. En el oasis (no lo veo), dentro del estanque de agua sobre el que se refleja el sol. Estructura perfecta geométrica de mineral (porque un cubo en el desierto no lo veo de ninguna otra manera).

Escalera:

·         La escalera sobre la tierra más sólida que va desde la arena hasta el tejado de una cueva beréber. De manera que si el aire tapara la entrada poder subir por el tejado. No es una escalera son escalones de la misma tierra. A 50 mts. del oasis (en una zona más rocosa y habitable). Pero algo aislado, no un pueblo. Punto intermedio.

Caballo:

·         Me sorprende de repente por su forma de trotar. Salvaje o semisalvaje, negro, que se les ha escapado (porque todavía no está domado) en el camino a un grupo de Tuaregs que debió pasar. Va a beber agua y su instinto le lleva al oasis y se le nota fatigado y con las pezuñas muy lastimadas por su escapada (trotando sin rumbo y extasiado de ser durante días, hundiendo las patas en la arena, buscando la sombra y buscando la manada de la que se extravío (o yegua o potro)

Tormenta:

·         Chulísima. el anuncio de la tormenta es un viento feroz que levanta polvaredas. Es sobre todo de aire con lluvia intensa, como una nube pasajera que llena el pozo del oasis y endurece la arena del camino. Y agradable porque baja un poco la temperatura.

Flores:   

·          

               

*

 

     Nos crecemos en los problemas. Tenemos recursos. En varias ocasiones hemos salido airosos de esa vuelta al pasado (una de las empresas más difíciles).

     Estamos acompañados por varios "plumillas" (reporteros) que toman nota de todo cuanto pasa. Uno de ellos, el más brillante, escribió algo en su cuaderno que no puede descifrarse. Pedimos explicaciones y oscurece la respuesta: "No es tiempo todavía. Vendrían a caer en espejismos".

(¿Quién vendría, o quienes?)

 

     En las noches accede a nuestro ruego y desvela alguna frase suelta. Lee bien, tiene la voz segura. Enseguida capta silencios excesivos y nos propone juegos de palabras: "... bereber... rebeber... volver a empezar"

     Y volvemos. Volvemos cada vez más seguros, más íntimos.

     Estas lecturas son todo un rito y hoy, queríamos acompañarle pero faltó a la cita. Se fue en la madrugada dejándonos un libro "La sed de Machado". Me ahorraré relatar la tristeza que dejó en un instante. Solo hablando con él podíamos conjurarla. Y leímos (como él) en nosotros.

     Desde entonces, una segunda voz (tan distinta) se trenza con la nuestra.

                          "Ve de mí, pero no te vayas"

***

 

LIBRERÍA LA PANTERA ROSA

Calle San Vicente de Paúl, 28

50001 Zaragoza