jueves, 20 de agosto de 2026

PAISAJES

La Rioja, Canarias, Restaurante La Retama


















C/ Reconquista 4, Zaragoza



(No es publicidad, sino cariño)









miércoles, 19 de agosto de 2026

EQUILIBRIO - Conversaciones con Andrea


Intenta caminar por esa línea del suelo. Puedes ayudarte con los brazos para mantener el equilibrio. Es fácil. La dificultad aumenta si la línea está suspendida en el espacio. Da vértigo. Los funámbulos se compensan con una pértiga.

Cuando somos pequeños caminamos a gatas. Un poco más tarde conseguimos hacerlo de pie y con este ejercicio logramos mantener la atención de quienes nos rodean. Nos prestan sus brazos para no caer y usamos su tiempo como si no tuvieran otra cosa en la que ocuparse. Así ocurre en distintas etapas de crecimiento que se cierran con la llave de “normalidad”.

Cuando se dice que las cosas funcionan con “normalidad” se entiende que hay un cierto equilibrio entre problemas y soluciones, que hemos conseguido un grado de satisfacción similar para la mayoría y que somos capaces de quejarnos dentro de un orden. Prestamos nuestra colaboración a la sociedad para conseguir entre todos una mayor calidad de vida. La idea de conseguir un “desarrollo sostenible” me parece especialmente equilibrada.

Samsara” me ha dado pie para conversar con un amigo sobre la dificultad de encontrar el equilibrio en “la contradicción que se plantea frecuentemente entre las expectativas que otros se hacen de lo que debe ser tu comportamiento y tus propias expectativas, así como entre tus expectativas y tu comportamiento real”. (Te dejo a solas con esta reflexión).





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martes, 18 de agosto de 2026

A MIGUEL ROPERO NUÑEZ







(Dibujo de Anita Brus)



    Si pudiéramos sentir que la vida es el ritmo de la conciencia, contemplaríamos el “palo” de la nuestra con “alegría”



lunes, 17 de agosto de 2026

LOLI, un 4 de febrero del 2010 en la Escuela de Escritores






Ella dice:

    Me gusta dormirme con el aroma y la suavidad de la ropa de algodón si además en ese momento escucho un disco con sonidos de la naturaleza mucho mejor.
    Me gusta imaginar que paseo por mi playa privada en un día que el sol brilla en lo alto y la mar está en calma. Paseo descalza con el agua mojando mis pies.
    Me gusta mucho volver a mi pueblo, pasar los veranos y oler el aroma que emana de la tierra mojada por una tormenta cercana. Coger caracoles y comerlos con ali oli. Meterme en mayo en los campos de mies que prometen una cosecha abundante.
    Me gusta saborear una buena lectura, ver una buena película y los amaneceres que durante años he presenciado en mi turno de noche.      Me gusta mucho el aguacate, la naranja, el melón y saborear cualquier comida con un buen vino tinto del Somontano.
   Me gustan los niños y los “yayos”. De los primeros su mirada expectante, su sonrisa. De los segundos sus manos y la mirada serena de una vida vivida.

    Acabo de darme cuenta que a pesar de lo que estoy viviendo me gusta la vida y me gusta el esfuerzo que he hecho para venir.

    A mi tampoco me gustan esas manos blandas, “fofas” que a veces tienes que rozar.
    No me gusta la presión a la que la vida actual me somete.
    No me gusta nada estar yo aquí, mientras me necesitan “allá”.
   No me gustan las vísceras de animales, salvo el hígado de ternasco o cordero.
    No soporto la violencia ni las peleas.
    No me gustan las críticas, ni recibirlas ni hacerlas.
   No me gusta que me lleven la contraria, no me gusta el bullicio excesivo.
    No me gusta cocinar, pero lo hago con amor. 
   No me gusta el desprecio y la negligencia que veo en mi entorno hacia nuestros mayores.
  No me gusta que en mi trabajo no atiendan nuestras demandas y trabajar en vano.
    No me gustan las tareas de la casa.
   No me gusta que se me caigan tanto las cosas porque tengo que inclinarme a recogerlas. 
    No me gusta estar sola pero busco esa soledad.
    No me gusta, odio, la hipocresía. El mal hacer, la no disciplina en el trabajo. 
    No me gustan tantas cosas…


Digo yo:

Lo único que no me gusta de ella es que a veces deja de contemplar su hermoso paisaje. Pero ese despiste es breve. 





Me gusta su capacidad de amistad.