Dar peces.
Enseñar a pescar.
No pescar sus peces.
Agosto 2006

Miedo
Quería llegar pronto y atajé por esas callecitas estrechas que dibujan pobreza
(iba a escribir miseria y me corrijo).
Son casas remendadas junto a solares vacíos.
Alguien vivió allí. Alguien sin posibles económicos para restaurarlas y la última grieta las hundió.
Normalmente se encuentran en barrios de trazado árabe que, en favor de una respetuosa intimidad, ocultan la perspectiva inmediata.
Barrios habitados por varias razas que hunden la uniformidad de pensamiento. Razas señaladas por una información perversa:
"Los pobres roban".
Me asaltó esa vulgaridad pero tuve reflejos.
Mis ojos enfocaron donde encontrar la información veraz.
Allí, delante de mí un cartel que rezaba: "Edificio adquirido por el Grupo Inmobiliario
." (da igual el nombre del grupo). Lo importante era que el barrio iba a ser "uniformizado" y aquel nido multicultural, reducido a euros.
Entonces tuve miedo.
Afortunadamente me sacó de aquella pesadilla una amable conversación entre dos "parias" en la que hablaban de un tercero ausente y se decían: "Fíate de él, es una buena persona".
Me acordé de ti.