miércoles, 28 de octubre de 2026

ITANNANA E ISANNANA

Extracto de una conversación con Antonio García Olivares
Me hablas de ellas y casi puedo percibir el aroma de esa casa. Ver a Itannana e Isannana me recuerda a otra figura muy distinta, que me dejó un marcado recuerdo.

Petra. Una mujer en la que se detuvieron las ideas y por toda comunicación le era permitido repetir, una y otra vez, el final de una frase.
Nació, como mi padre, en un pueblo de Teruel, Albalate del Arzobispo. Estaba siempre sentada con un pequeño recipiente en el que se recogían los fluidos que caían de su nariz y boca. Cuando jugábamos a su alrededor, fijaba sus ojos en nosotros como si fuese una de aquellas muñecas de porcelana que daban un poco de miedo.

Por la noche, salían las mujeres "a la fresca" y hablaban. Tendría yo tres o cuatro años. Sabía de memoria un cuento y mi nombre. Una de esas noches Petra clavó sus ojos en mi juego y entró directamente en él preguntando ¿cómo te llamas?...¿cómo te llamas?..¿cómo...? De mis labios salió mi nombre asustado: María Salomé. Ella lo repitió de una manera tan mecánica que pocas veces de niña he llorado tan amargamente. Me pareció que se quedaba mi nombre.

Ya habría cumplido los cinco. La noche y el tren es otro hermoso recuerdo asociado. Iba con mis padres a Barcelona. Un niño de mi edad viajaba con los suyos en el mismo vagón. En algún momento le pregunté ¿cómo te llamas? y respondió de una forma natural "Carlos". Repetí su nombre, Carlos, haciendo sonreír a todos los adultos. En ese momento recuperé el mío.

Fuimos de la mano a mirar por la ventana.

Nunca he perdido este recuerdo.






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martes, 27 de octubre de 2026

¿POR QUÉ NOS ENFADAMOS?






(Dibujo de Julia Corcuera)


Enfadarse es infantil

Siendo infantiles perdemos de vista (aunque solo sea por un momento) a ese "niño" que llevamos dentro.

No ver es estar ciego.

Ciegos nos "vemos" desvalidos y protestamos por ese abandono.

Pedimos una luz y mil caras responden, con gesto de sorpresa ¿A quién?
Nos vemos sorprendidos. Si lo supiéramos ya seríamos lúcidos, ordenaríamos el mosaico de espacios que es la vida y tendríamos respuestas en lugar de este jeroglífico.

Desenfadémonos. A primera vista es simple y como para el esfuerzo de mirar dos veces no estamos preparados, se nos complica todo.
No importa. El tiempo es generoso.
Solo reconociendo que “el otro” está sujeto a lo inevitable, tendremos el valor de mirarnos nosotros. Nos veremos “derechos” porque aquellos “renglones torcidos” estaban esperando nuestro impulso.

Esa caricia de la conciencia levantará la mano del destino.
Al dueño de ese dedo habrá que darle un beso por jugar con nosotros a ser de nuevo niños.

¡Qué sencillo!




lunes, 26 de octubre de 2026

Borges y el Tango


En junio de 1999 discutí, amigablemente, sobre Borges.




BORGERIAS


Le hicieron un homenaje en el 11º Festival Internacional de Tango en Granada. Antes había dicho:
 "Gardel y yo tenemos algo en común:
a ninguno de los dos nos gusta el tango"

Tiene incondicionales de sus ideas, aunque en 1976 dijo:

 "Yo no soy un pensador, soy un escritor y quizás un poeta"
           
Los entendidos dicen que es una de las mejores plumas de este siglo. En 1986 confesó:

"No hay escritor más aburrido que yo.
Es una gran equivocación que la gente me lea,
porque ni a mí mismo me gusta lo que escribo, nunca me he leído..."

 (Digo yo: La impotencia suele enmascararse con exceso de ironía)

¿Poeta? En 1984 había descubierto qué era la poesía:

"Al cabo de mis muchos años, he dado en sospechar que la entonación,
la voz del poeta,
es lo esencial de la poesía, no la metáfora o la fábula".

En su diccionario definió a Tagore como:

"Tramposo de buena fe. Invención sueca.
 Poeta de tercer orden que sólo se caracterizaba por vestir una túnica celeste".

            ¿No le gustó que Tagore, luz de la "Luna Nueva",
uniera su voz a las Brigadas Internacionales ?

En varias ocasiones confesó no haber sido feliz.


¿Serán tantos homenajes producto de "una alucinación colectiva"?




domingo, 25 de octubre de 2026

AMADOR



Una velada elevada al cubo


      

*

     Eso no es un desierto, sino un completo paisaje que lo incluye.

     Hacía tanto tiempo que Hércules esperaba la manzana, que este mundo fue espetado sin contemplaciones en cuanto Atlas le acercó aquel dorado fruto. Desde entonces parece todo traslocado.

     Ahora es una pesadez recorrer este páramo y al momento las notas de un violín envuelven la aridez y la trasladan fuera, dejando el clima cálido, perfecto, para nacer de nuevo.

     Agobiados hoy por problemas (que lo son por mirarlos con lupa), podemos ser mañana tan ligeros como el color azul del pensamiento.

     Es este un corazón tan lleno de contrastes, que sólo un hábil narrador lograría no dejarse nada en el tintero.
¿Nos atrevemos?




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