viernes, 9 de octubre de 2026

PIRENE Y SU INTELIGENCIA EMOCIONAL


PAISAJES AMIGOS


  A lo largo de los años, cada uno de nosotros vamos caminando en una dirección única  que es el final de nuestros días. Mientras este caminar es activo y ocupa los primeros años no nos damos cuenta de lo rápido que pasa y solamente cuando ya hemos superado las tres cuartas partes de nuestra vida, miramos hacia atrás y vemos lo que ha ocurrido y lo que hemos valorado en ella.

En la infancia los juegos en el campo, el colegio y las travesuras propias de cada edad lo llenan todo. Yo con frecuencia miro y me duermo recordando anécdotas entrañables de esta parte de mi vida.

La adolescencia con menos libertad, pero no tan distinta de la actual. Tus sueños, tus añoranzas, tus deseos de ver a ese chico que llega en vacaciones y con el que no puedes apenas hablar porque el corazón se te sale del pecho. Estos sentimientos no te los puede controlar una educación sexual represiva.

La profesión elegida desde tu niñez y que se hace realidad gracias al trabajo duro de tus padres y a tu propio esfuerzo. El primer trabajo y el comienzo con veinte años del conocimiento de una vida nocturna en la ciudad en la que llevas tres años y que no conoces. Nuevas amistades, muy, muy especiales, que en estos años y durante las guardias nocturnas se van consolidando, lo mismo que el conocimiento de la realidad de tu país y que en casa apenas te han comentado. Las primeras octavillas contra un régimen totalitario las carreras delante de los “grises”, las pelotas de goma y las bombas de humo.

A la vez conoces personas del mismo talante pero con distintas actividades, entrañables tertulias en cafeterías o domicilios particulares. Sábados agradables entorno a un batido de vainilla y plátano. Conocimiento del que sería, es  y será el amor de tu vida.

La prodigiosa década de los treinta, conocer definitivamente el amor y el precioso alumbramiento de mis hijos.

Los amigos, esos de las tertulias, ahora vienen a casa y se quedan hasta tarde para que nuestros niños estuviesen en sus camitas descansando.

Nuestras acampadas libres en el valle de Pineta durante una semana de agosto, con el cafecito y la tertulia con nuevos amigos entorno a la hoguera.

Un desarrollo profesional satisfactorio y muy motivado tanto por mi pareja como por las personas  con las que trabajaba. Una vida feliz solo salpicada a partir de los cuarenta por los sucesivos ingresos hospitalarios de mis padres, esos padres que lucharon tanto por mí y a los que yo ahora debía cuidar.

Pero pasa el tiempo y las cosas se van complicando, la vida no es fácil o no la hacemos fácil. Los padres se han hecho muy mayores los hijos han crecido y pasado por diversas etapas.

Llega un día en cual todo cambia, y te encuentras sola y son tus hijos y el trabajo los que te sostienen. Ahora los padres ya se fueron y quedan ellos y ese hermano tan preocupado siempre por lo que te pueda ocurrir.

Tu carrera profesional se ha hecho añicos por personas que no valoran el trabajo, sino lo que parece o se debe aparentar. Sientes que te hundes en un pozo oscuro del que no tienes interés en salir.

Tus hijos, tu hermano, tu familia, tira de ti, y sólo ellos saben del sufrimiento que te carcome.

Pero los amigos siguen allí. Ya son pocos, ya sólo es una la que permanentemente te llama y le pides que no te agobie, que ya no quieres salir que ya todo se ha desvanecido.

Ella, aquella chica rubia de cabello rizado y siempre con los mismos pantalones de pana, Aquella a la cual en el inicio rechazabas, esa permanece incondicional a tu lado. Te sigue llamando y se preocupa por el bienestar de tus hijos y del tuyo propio. Siempre con una sonrisa y nunca reprochando nada a esa persona que ella sabe quién es, va dedicado este repaso rápido de mi vida,

Pirene





jueves, 8 de octubre de 2026

JUSTO ERDOCIAIN-RECITANDO "EL EMBARGO"



Justo Erdociain, diga lo que diga, lo dice bien y un@ no se cansa de escucharle. 

Como actor profesional está acostumbrado a viajar por diferentes estados de ánimo y siempre consigue llegar donde quiere. Es un experto mendigo que sabe pedirle a la vida lo que la vida trae para él.

Yo le pedí que quisiera recitar el poema de José María Gabriel y Galán “El Embargo” como prueba de que en todas partes las penas se viven en gris.






miércoles, 7 de octubre de 2026

4 - BUENOS AIRES EN EL AÑO 2001






José C. Paz

                                                                    12 diciembre 2000

    Café con sabor de adiós


Te marchas…







¿Un café?

El silencio puede dibujarse con unos puntos suspensivos. Es el preludio de algo que va a ocurrir. La tierra del misterio, la inocencia.

Déjame, pasear por  tu nombre.

No me fui, me alojé inesperadamente. En ese corto espacio de tiempo pintaste el azul de mis ojos, la ternura te descubrió a ti (he ahí la sorpresa) y conversamos.

Es relativamente fácil luchar con la naturaleza, sólo hay que conocer sus códigos. Pero ¿cómo enfrentarse al misterio de uno mismo? La batalla más dura se libra en el corazón del hombre y en esa guerra sí que es necesario un guardián dispuesto a soportar los mayores desafíos. Un vigilante protector de esos aspectos desconocidos que surgen, a veces, sin que podamos controlarlos.

¿Por qué miedo al espejo?

Mira, la vida está llena de respuestas y nos reta a encontrar la pregunta adecuada. Es como si bailase con nosotros el mejor de los tangos.

Mira, ¿no ves lo que yo veo?

Un hombre generoso, lleno de ternura, que se resiste a dejar de ser niño.

Amigo mío, mira.
                                               Mírate en mis ojos.





martes, 6 de octubre de 2026

3 - BUENOS AIRES EN EL 2001

                                                          (Dedicándole un libro a Teresa)


Zaragoza (España)  invierno 2001

            Queridísima Teresa. El tiempo parece que empuja y pasamos de largo llevados por una inercia que nos domina. Llegamos donde no queremos y regresamos al punto de partida, para comenzar de nuevo esa tonta rutina. Es el esssstressss. Pero no queremos de "eso".
Nos interesa otro estilo de empanada (no mental) sino exquisitamente física. Aquella tan inolvidable, que no pudimos grabar por las prisas y que tú tan amorosamente cocinas. (¿Enviarás la receta?)
Ahí van las fotos donde tú apareces. La cámara se detuvo poco en ti. La cámara.
En nuestro cariño te quedaste para siempre.