viernes, 13 de marzo de 2026

A JOSÉ, EN ESOS DÍAS FRÍOS

(Renoir: Gabrielle in roter Bluse)



     Te despides con dos besos a los que acompañas una cariñosa disculpa porque ayer tu actitud fue un poco más fría. “Son vientos…” dices.

     Esa brisa me mueve a cariño. Te me imagino queriendo afianzarte en ti y te animo a que lo hagas. Eres mucho mejor de lo que pretendería demostrar esa dureza. Pero me has visto triste y tu ternura brota imparable queriendo acompañarme. Estoy aquí, amiga, me dijiste entre líneas, aunque me encuentre algo despistado.

     Estás ahí, donde siempre, diría mi amistad. En ese diálogo nos hemos dicho todo.

     Esa amistad, la nuestra, siempre nos sorprenderá con una nueva cita.



(Reproducción de José Cajal)


jueves, 12 de marzo de 2026

PIROPOS








A José
(que me quiere)                                                                                


     "Estas fea", me dices (resumiendo).

     Por el tono deduzco, que no es un reproche a mí
(¿por qué te cortaste?), 

sino de sorpresa: 
¿por qué te ocultaste? (a la belleza).

Ahora me asombro yo al descubrir que tienes un lugar para ella
 (¿por qué no te quedas?)

¡Qué generoso has sido!

(Si lo llego a saber, me corto el pelo antes)

Por favor, vuelve a decirme fea.





martes, 10 de marzo de 2026

GAZA - NO OS OLVIDO

 

  


      


            Escuché en la Cadena Ser a un colaborador de Médicos Sin Fronteras. Hablaba de la situación de Gaza en la que él está trabajando para ayudar a los heridos en esta guerra.

         No había los suficientes recursos para atender a todos, los hombres, mujeres y, sobre todo, niños, que morían de una brutal manera, lo que le provocaba un cansancio físico y psíquico de tal magnitud que tuvo que abandonar su colaboración en Gaza.

         Médicos Sin fronteras trabaja en 70 países en situaciones de emergencia, conflicto y desastres naturales y son fundamentales en los avances sociales por la ayuda que ofrecen y pueden dar a todos ellos.

          Lo que realmente ayudaría a Gaza es que todos los países hicieran una frontera con Israel, el gobierno genocida que ha perdido la memoria de lo que pasaron los judíos en los campos de concentración de 1933 a 1939.

 

         Pero esto no está ocurriendo.

        

lunes, 9 de marzo de 2026

EL RELATO DE LOLI ORTIZ






Sábado cinco de noviembre de un año cualquiera de los últimos ocho años, todo sigue igual.

El águila que surcaba los cielos y volado siempre sola, se recoge en su nido allá en las altas cumbres al abrigo de los riscos soporta el viento racheado que encoge su corazón. Con enorme energía inicia la tarea para la cual se ha preparado. Arranca una a una las plumas que cubren su viejo cuerpo, al hacerlo pretende renacer de nuevo y para ello debe pasar por el suplicio de despojarse de su manto.

Allá abajo queda la ribera y con ella los sueños y las añoranzas. Sus polluelos ya volaron buscando su camino, extendieron sus alas al principio titubeantes para luego tomar brío y surcar los cielos por sí solos. Salieron como flechas raudas disparadas por un arco bien tensado hacia sus destinos. La vieja águila, disfrutó viéndolos tan fuertes, tan hermosos… y ahora recuerda esos momentos y se siente bien.

Nueva etapa, nuevo camino frente a ella. ¿Lo conseguirá? ¿Conseguirá en primavera estar lista con su nuevo plumaje? Si, seguro que sí.

Nuevos retos le esperan, y de nuevo sobrevolará las riberas y buscará quien la acompañe en ese cielo azul que la envuelve. Quizás consiga recuperar esos amigos que ha ido dejando por el camino durante su etapa de huida. Quizás después del duro invierno, renovada y renacida decida seguir sola en su vuelo y cuando el cansancio le agote, recogerse en su nido y pensar, pensar que la vida es eso volar y volar, libre, sin esperar nada más que lo que el día a día le depare.

Con frecuencia pensando en el pasado y en el futuro, nos perdemos el hoy y con ello las pequeñas cosas que nos trae.

5-11-2011
Loli