lunes, 24 de agosto de 2026

Fraga y "El Día Internacional de la Poesía" - Ángel Guinda - 2012





    En París, en el año 1999, la Conferencia general de la UNESCO decidió proclamar el 21 de marzo, como Día Mundial de la Poesía. Desde el 2004 Fraga se une a esa fiesta y nos invita a compartir vivencias.

Os cuento.

    “El Día Nacional del Tango” se celebra cada 11 de diciembre desde hace 35 años y en el 2009 fue declarado “Patrimonio de la Humanidad”.

    Hace poco, Ángel Guinda y sus poemas hicieron dúo con el tango en una de las más antiguas Milongas de Zaragoza, la del Arrabal, dirigida por José Carlos de La Fuente.

    Enrique Santos Discépolo dijo que el tango es “un pensamiento triste que se baila”. Alonso Cordel lo define como “el nuevo Esperanto”. También he leído en mí que esta danza traduce el pentagrama de la tierra.

    En el tango, encontrar el punto de equilibrio es complejo, como en muchos aspectos de la vida, porque no depende sólo de uno.

    Desplazarse sobre la pista deletreando correctamente la indicación del compañero.

    Llegar a tiempo para empezar el siguiente paso sin perder ritmo.

    No cargar el peso en el hombro que te sirve de apoyo.

    Oír el tema y saber escuchar cómo quiere interpretarlo quien te acompaña.

    Saber proponer sin que suene a mando.

    También podría decirse que para bailar un pensamiento y que dé fruto en los hechos, es necesario leer bien para decir bien, como en poesía.

    No leo más. Que digan ellos.

domingo, 23 de agosto de 2026

sábado, 22 de agosto de 2026

RECORDANDO NUESTRO VIAJE A BUENOS AIRES EN DICIEMBRE DEL 2000

 




 

Zaragoza nos despidió compartiendo con nosotras la interrogante de un viaje inesperado. 

Aprovechamos los "pasillos" del tiempo entre vuelos para ver a la familia, y conocer algún aeropuerto, "aeroparque", como dirían ellos. 

Pasadas 26 horas desde que salimos de casa, la entrada en Buenos Aires no pudo ser mejor. Silvia nos recibió con la hospitalidad del propio nombre, preludio de una acogida intemporal. 

Desde su coche los primeros contrastes. Atravesamos un barrio lleno de sueños pendientes y alguna pesadilla, pero el final del camino, como la misma vida, terminaba en el paraíso. Una casa (que sería la nuestra durante esos días) rodeada de naturaleza verde, árboles, jardines, pájaros y algún habitante más que luego nos visitaría., modificó la primera impresión de inquietud. Pero quedarle solas en un espacio tan abierto nos preocupaba un poco. 

Silvia nos dejó instalándonos, pero poco duró este abandono, menos que la cortina entre dos tangos. Enseguida volvió acompañada. Este intervalo parecía hecho a propósito para subrayar la llegada de Juan, el alma de una casa que hasta entonces había estado vacía. Juan nos guardaría día y noche, añadiendo a su seguridad un ritmo en nuestro descontrol horario. El café del desayuno y el de regreso (no importaba la hora que marcase el reloj) mantenía el latido cotidiano que tiene el hogar. 

El recibimiento lo enriqueció Teresa con unas exquisitas empanadas que renovaron nuestras energías y cuya receta no llegamos a conocer. 

¡Qué decir de Zaida!, la pequeña hija de Silvia. Tan pocos años para tanta madurez. 

Nos volvieron a dejaron solas un ratito. Digo bien solas, la soledad precisa un paisaje especial y estaba perfectamente protegida nuestra intimidad por ese excelente guardián que compartió nuestro viaje. 

El Club de Leones y el Rotary Club tuvieron la cálida idea de invitarnos a una reunión de "familia" y a la cena posterior cocinada por las "chicas". Una placa conmemorativa deja constancia de su amabilidad con nosotras, además de un "corazoncito" (un símbolo del Club) que nos hizo latir con ellos. 

Terminado el encuentro fuimos a perdernos por Buenos Aires. Exactamente perdernos. A pesar de que no bailamos esa noche, fueron tres horas de paseo con encanto: San Telmo, Piedras, Corrientes, La Ideal-no vista, Casa Rosada… Café Tortoni-no visto... 

El regreso a casa. La sorpresa de volver escoltadas por una patrulla de la policía nos hizo comprobar que las advertencias de prevención "exageradas" en su momento, se quedaban chicas comparadas con la inseguridad equivalente a la protección recibida. 

Silvia tenía compromisos al día siguiente. Decidimos hacer el viaje solas. Remis, tren, autobús, en total dos horas y media para recorrer los 35 km que nos separaba de Buenos Aires. Flora nos esperaba en su casa para comer. Después nos llevaría a la milonga Sin Rumbo, un lugar amplio donde bailamos los primeros tangos con acento (aunque hay quien pronuncia muy bien en Zaragoza, Córdoba, Granada, Madrid...)

 

(continuará)

 

 

            Espero haberos hecho sonreír un rato.


viernes, 21 de agosto de 2026

DUMBO - ABDUL y PAPA NOEL






Tendremos que leer tres veces, como en los cuentos, para llegar a escuchar la música de esa letra.



(El Peine del Viento - Eduardo Chillida)