sábado, 11 de julio de 2026

LOS MAESTROS PROFESORES

 

Siento no tener una memoria mejor para que una mayor información enriqueciera este comentario, pero no hay más. 

Hace muchos años, vi. en televisión una película que trataba el tema de la educación con adolescentes de familias desestructuradas. (Lamento no acordarme del título, director, nacionalidad, etc.) 

El profesor sembraba en ellos la curiosidad por los temas a estudiar, implicándoles de forma particular. Les hablaba de la guerra y se interesaba por cómo habían vivido sus familias aquella tragedia. Para ello debían hablar con sus padres y llevar por escrito esas historias.  A partir de ahí, en espiral, todas las materias, ortografía, literatura, geografía, historia, etc. se estudiaban de una forma natural, porque lo importante no era sacar nota, sino descubrir lo mejor de aquellos críos. El siguiente paso fue crear una imprenta en la clase y publicar un periódico con aquellas crónicas. Esa clase estaba llena de sano orgullo. (lo de “sano” sobra, pero en muchas ocasiones el orgullo se confunde con la vanidad) 

Años después, en Coslada (Madrid) hubo un ensayo parecido en uno de sus institutos. (Tampoco recuerdo el año ni el centro donde esto se produjo) 

Le pregunté a Carlos Sebastián, un querido amigo (ya fallecido), que fue profesor del Colegio San Agustín, por qué no se ponía en práctica ese sistema de enseñanza. Me contestó: “Porque no hay profesores preparados para dar respuesta a las cuestiones novedosas que plantearían los alumnos y sería mucho peor la frustración que ello generaría al no saber tratarlas adecuadamente”. 

Tiene sentido que nos agarremos a lo establecido, porque el vértigo solo pueden soportarlo los héroes y los héroes lo son porque en ese momento todos y cada uno de los demás estamos en el lugar correcto.





viernes, 10 de julio de 2026

Carmen Vega a Darío


(Pintura: Ana Notivoli)



Certera sospecha tenía de tu pecho
que albergabas corazón muy humano,
y para no caer en tópicos ni vulgaridades,
tus pensamientos marcaban diferencias,
que los demás no comprendíamos.

Tu filosofía nos parece oscura,
acaso te acercas a esa ciencia,
de manera para nosotros extraña,
de axiomas sin premisas ni silogismos
y te dejamos aislado
porque a tu “hondura” no llegamos.

Hombre de libros sabios siempre entre tus manos
has sucumbido al silencio que hemos impuesto en la tertulia aunque tu bullir, siempre zozobrado, buscando la razón
sepa transigir por estar a nuestro lado.

Ayer pudo ser un día aciago.

Preocupada por tu inoportuna caída
te preguntaba cada poco, con interés por tu estado
y fue tal agradecimiento a este sentir mío
que me dijiste: “buena gente”,
con una caricia en mi brazo.

Me emocioné: Dabas aun al daño, gracias,
con la bondad que tiene el hombre sabio.




jueves, 9 de julio de 2026

Leer a los amigos








He compartido con vosotros la presentación que Antonio G.Olivares hizo de mi libro en la FNAC el 25 de junio del 2002 para que leyeseis a Antonio.

Es un auténtico placer que no he querido que os perdieseis.




miércoles, 8 de julio de 2026

Conversaciones con David L. Cardiel





Es al revés. El amor cierra ese túnel hacia la hipocresía.

Curiosamente caminamos hacia atrás. Ese es uno de los misterios de esta vida. “Lo que no es no puede ser y además es imposible” dice un refrán popular.

Las matemáticas lo reafirman. En el cuatro está incluido el tres y sin embargo para el tres el cuatro no existe, no tiene espacio donde alojarlo.

Es natural y por ello bueno.

La hipocresía puede tener un matiz ingenuo que simplemente demuestra una incapacidad para ver un aspecto que le supera. Perjudica cuando quiere sustituir una vivencia más sólida, pues dejaría a ese “uno” (4-3) huérfano.

Todo aspecto negativo se rinde en algún momento. Deja de serlo porque el vencedor le acoge sin humillar en ese nuevo espacio.

Hay que dejar los reproches en el limbo (creo que el limbo no existe, por lo que desaparecerían inmediatamente después de dejarlos allí. De otra manera quedarían los dos vencidos.

Un abrazo, David.
María