jueves, 5 de noviembre de 2026

Rubalcaba, Sí






Yo sí creo que Rubalcaba es actualmente el mejor político para ponerse al frente de este difícil trayecto. Su bondad es que se le entiende y se le entiende porque comparte la información que tiene.

Podría decirse que es un emprendedor, es decir, “que tiene decisión e iniciativa para realizar acciones que son difíciles o entrañan algún riesgo”.

Está demostrando capacidad para dialogar con los ciudadanos, voten a quien voten, sin caer en la trampa de reñir con aquellos que plantean otras soluciones o insultan porque no las tienen.

Creo además que es un demócrata y por ello sabe que el poder en él depositado como político, es propiedad de la sociedad. Que si se presenta para liderar un proyecto es porque entiende que la mayoría de los ciudadanos quieren recorrer ese trayecto y por ello su hoja de ruta no está escrita en clave personal sino social.

Esta diferencia es fundamental a la hora de indignarse.

Apoyo el movimiento provocado por Stéphane Hessel, pero me distancio de aquellos que proyectan un atajo para conseguir en la sociedad lo que les correspondería hacer personalmente.

Tenemos las leyes como punto de referencia para no dar pasos atrás en las conquistas sociales, pero no limitan la solidaridad de aquellos que consideran que la sociedad debería ser más solidaria todavía.

Es fácil. Nadie nos puede impedir que personalmente nos comportemos a la altura de lo que pensamos. Para asumir esa responsabilidad no se necesita compañía y si actuamos así quitamos “mando” a quien nos quita el poder de actuar ofreciéndonos atajos.

Le propondría a Rubalcaba que sembrara autoestima:

“No hay que hacer lo que se quiere, sino querer lo que se hace”.




LA RECETA DEL AJO


Carta a unos amigos en el siglo pasado




Queridos todos, aunque un poco tarde, ahí va lo prometido: "la receta del ajo".  Hay un abanico de dolencias que trata y de ellas diría que no os afecta ninguna por lo bien que os encontramos.

 De momento ya ha tenido unos buenos efectos: servir de excusa para volvernos a comunicar.

Se dice, y es cierto, que lo más saludable es el cariño.






miércoles, 4 de noviembre de 2026

7-LA MEMORIA




La Memoria

Allí estaba, sentado en dirección a la puerta. Por eso pude verlo bien cuando subí al autobús.
Al otro lado, en dirección contraria, ocupe un asiento y seguí con detalle todos sus movimientos. Iba hablando solo, con aquella forma peculiar de ensimismamiento que usan los que no tienen interlocutor.
De repente, cambió el tono monocorde por un recuerdo, al parecer, doloroso: “Te escribí varias cartas”… (se decía). “…siempre me las devolviste”… (se apenaba), y tras esa lucidez volvía al estado anterior, como si esta secuencia (repetida varias veces) fuera la partitura de su vida.
El vehículo paró y subieron varias personas. En la rapidez que requieren estas maniobras una chica tropezó con el pie de nuestro juglar. Ella le pidió inmediatamente perdón, pero aquel hombre no aceptó sus excusas. “Hay que mirar bien donde se pisa” dijo en tono quejumbroso, “no basta con pedir perdón…” La causante de este “atropello” quería hacerle entender que el pisotón no había sido intencionado, pero todas las explicaciones fueron inútiles. Su recriminación consiguió angustiar a la mujer y le hice un gesto para rebajar su sentimiento de culpa: “no se lo tenga en cuenta, no está bien”. Ella asintió y él siguió empeñado en su queja.
Durante todo el día me acompañó esa escena. ¿Qué dirían aquellas cartas? ¿A quién iban dirigidas? ¿Acaso imploraban un perdón? No tenía datos y eso impedía construir cualquier guión, pero era una buena excusa para recordar que solo puede perdonar quien lo ha hecho consigo mismo.

Recordé a mi padre. El destino, sin sentido aparente, le rompió la memoria y la información quedó tan huérfana como aquel ser humano solo en el autobús o mi madre durante tantos años.

Solo se me ocurrió decir, “tranquilos, yo me acuerdo por los tres”.

***
(Traducción María Rubio)

martes, 3 de noviembre de 2026

CORRESPONDENCIA EN EL 2005






Zaragoza, domingo 13 de noviembre de 2005

Querida María:

Sólo dos letritas, probablemente te veamos dentro de un ratito, pero quería decirte, que como siempre y en todo lo que preparas, es fantástico, lleno de entusiasmo, buen gusto, y sorprendente, me gusto muchísimo todo, y transmites tu pasión no sólo por el tango sino por todas las cosas que haces, les imprimes carácter y nos haces coparticipes y entusiastas a nosotros también, vas más allá del abrazo del tango, porque nos arropas y nos descubres nuevas fronteras. Gracias por ser como eres. Muchos besos. Eva.

 


 

Zaragoza, miércoles 16 de noviembre de 2005


A Eva

En general estoy contenta. Fue una presentación ambivalente, con aspectos positivos aunque demasiado larga, bastante incómoda para los asistentes (calor y falta de sillas) y un tanto desequilibrada en las actuaciones por una serie de imprevistos achacables a mi bisoñez como maestra de ceremonias. 

“Sólo dos letritas” dices, y has sintetizado perfectamente lo que pretendía con esa exposición. Me has emocionado, porque ciertamente mostrar los poemas ha sido una excusa para presentaros a Blanca García que es una artista, a Konstancio Pradas y Paco el de la Serrana (tiene cinco churumbeles) a quienes conocí en un curso de “palmeo” y me parecieron magníficos. A Miguel Ropero al que oirle es un placer por la pasión que pone en lo que dice. Y también volver a recordar lo que tenemos en “casa”. Antonio García Olivares y Amparo y Roberto. 

“Solo dos letritas” y te dibujas entusiasta, vital, valiente para descubrir nuevos aspectos, generosa, hospitalaria y no me dejas otra respuesta que asentir en cómo me ves porque si no me estaría perdiendo cómo eres. 

Gracias, Eva. Me quedo los besos.