lunes, 29 de junio de 2026

AUTISMO

 



    Cuando descubrí el autismo, me llamó la atención que quien lo era, parecía una persona “normal”. No había signos externos que advirtieran de esa diferencia como ocurre, por ejemplo, con en el síndrome de Down. 

    Esta reacción no deja de ser un prejuicio. Uno de tantos con los que intentamos protegernos (de nuestra ignorancia). 

    Autismo, Down  o cualquier otra diferencia, son “estados” a los que deberíamos intentar llegar rompiendo las fronteras del miedo. Descubrir lo que se oculta bajo ese disfraz nos completaría las claves necesarias para entrar en la conciencia colectiva. 

    Cada uno tiene un recorrido distinto porque está situado en las coordenadas requeridas para que todo esté en su sitio. 

    A una persona que le falten los brazos no le puedes exigir que “coja la taza de café con elegancia”, pero puede ser un elegante ser humano. 

    A quien no sabe leer estaría mal que le obligases a aceptar las condiciones escritas en un documento. Pero esa laguna en su desarrollo, no significa que no tenga claras las ideas. 

    Ser ciego no supone que no pueda leer. Perfectamente a través del tacto. 

    Ser mudo no impide transmitir emociones. 

   La falta de capacidad para ponernos en el lugar de los otros es también una incapacidad natural y mucho más peligrosa. 

    Cada uno llegamos a este mundo con lo que caracteriza nuestro personaje. El conflicto empieza cuando a la ignorancia la dispara el miedo. A partir de ahí la historia es demoledora. Pero volvamos al comienzo. 

    El autismo se debería contemplar desde dos polos opuestos. 

    Uno de ellos como lupa para entender, además del comportamiento personal de quien lo es, las reacciones socialmente aceptadas y que son similares a las que diagnosticamos como enfermedad. 

        El otro contemplando con el cristal de la inocencia el paisaje humano del autista que tenemos delante (o cualquiera que sea diferente y al que ocultan los prejuicios). 

    Por esa ceguera podemos perder unos valores que tardaremos mucho tiempo en recuperar. 

                Menos mal que Kronos tiene paciencia búdica.

 


domingo, 28 de junio de 2026

LA EMPATÍA

 





    La empatía es el traductor perfecto para entender al otro. 

    Hace muchos años, leí una noticia en el periódico sobre la detención de un violador.

    Cumplida su condena salió y volvió a violar. A la tercera vez decidieron castrarle. Él estuvo de acuerdo, porque entendía que no podía dominar ese agresivo impulso y no quería seguir haciendo daño. Pero puso una condición. Una vez que la sociedad se librara de él, quería que la sociedad le explicase por qué él era así. Qué responsabilidad les correspondía a quienes debieron cuidarle de niño y no lo hicieron y cual hubiera sido su destino en un entorno distinto. 

    Me impresionó profundamente. 

    Te recomiendo (si no la has visto ya) “El Profesor”. Una película durísima en la que el tema es ese. Entender al otro para comprenderse.

 

viernes, 26 de junio de 2026

LAS REDES SOCIALES

 





    Las redes sociales son eso, redes. Son efectivas para trenzar una comunicación en la distancia y pescar elementos colectivos. Acercan o atrapan a quienes se equivocan en los objetivos. 

    Las redes sociales son como el dinero. 

1º.- Un trozo de papel al que damos un valor colectivo y que es el mejor método que hemos encontrado para un trueque en la distancia. 

2º.- Un espejo en el que vemos lo que proyectamos. 

3º.- Una droga que nos aleja de nosotros mismos. 

    Tres escalones. El primero valioso. El segundo expectante. El tercero adictivo. 

    En los tres, el papelito y las redes dicen lo mismo. La responsabilidad está en quien lee. 

    Tú y  yo no nos conocemos personalmente. Gracias a estas redes podemos conversar como si estuviésemos entorno a una taza de café, pero este encuentro podría no haberse producido por mil razones de las que “las redes” no serían responsables. Tampoco se merecen ningún trofeo. El aplauso es solo para ti, por haber publicado algo que a mí me interesaba y a ti te interesó algo de lo que yo dije y también me aplaudes. 

    Si esta conversación nos alejase de todo lo que tiene valor en nuestras vidas perdería todo interés y si se convirtiese en algo obsesivo deberíamos pedir ayuda. 

    Las redes están ahí.  Se puede hablar en Facebook, wasap, post… depende de lo que uno tiene que decir o quiere que le digan. Si no se responde a lo que no interesa no pasa absolutamente nada. 

     A mí, por favor, contéstame. Un cortado es algo de lo que no puedo prescindir.

jueves, 25 de junio de 2026

UTOPÍA Y FANTASÍA

 






    Las utopías son fantasías y la fantasía se escapa de la realidad. La realidad avanza con la imaginación al frente. Y la imaginación se apoya en esa buena actitud de “hacer todo lo que esté en nuestras manos”. 

    No hay crisis que pueda recortar la bondad. Darío, al que también conocía José Antonio Labordeta, decía con mucha verdad que “ser bueno es ser”.