jueves, 22 de octubre de 2026

APRENDER

En marzo del 2006



Dice un escolar que no entiende a los profesores. Lo que quiere decir que ellos no saben explicar lo que saben y se suspenden en los alumnos.

            La sociedad ha cambiado y la forma de educar tiene necesariamente que recoger ese cambio.

            Este fin de semana estuve en Leyva, un pueblito de La Rioja. Aproveché para leer un libro sobre el constructivismo, regalo de Eugenio en el día de mi cumpleaños. Encontré el rincón perfecto.

            Una pequeña ermita. Nadie y el canto de un pájaro.

           Juan Ignacio Pozo dice: “Aprender no es hacer fotocopias mentales del mundo, ni enseñar es enviar un fax a la mente del alumno para que ésta emita una copia, que el día del examen el profesor compara con el original en su día enviado por él”. “… no se trata ya de que la educación proporcione a los alumnos conocimientos como si fueran verdades acabadas, sino que les ayude a construir su propio punto de vista, su verdad particular a partir de tantas verdades parciales”.

            Resumiendo. Lo que nos propone aprender resulta interesante si formamos parte imprescindible de ese aprendizaje. Si nos educan para aprendernos a nosotros mismos.

            Ese aprendizaje incluye superar esos días aburridillos. En ciertos momentos saber no ser el centro de atención para que lo sean otros. Pasar con elegancia los tragos en los que te suspenden personas queridas que esperaban más de ti de lo que has podido dar. O sea, interpretar el papel de “perdedora” cuando toque, con un toque personal.

           Aprender a ser profesor de uno mismo.

miércoles, 21 de octubre de 2026

CUENTOS PARA MÍ: LA PERFECCIÓN






Érase una vez alguien que oyó a un sabio decir:
“la perfección es ser”

Un eco le respondió:
¡perfecto!

Un plumilla tomó nota:
“La perfección es ser”,  ¡perfecto!

En ese momento a un tercero la coma le incomodó
y para marginarla dejó la frase en brazos de la redundancia:
“La perfección es ser perfecto”

Ahora quien estaba incómoda con esa angaripola moral,
 era la idea de ser.

Llamó a los puntos suspensivos que intervinieron inmediatamente poniendo orden en esa idea.
Bueno... don perfecto... en realidad... ser... es otra cosa... es... bueno...

Como los puntos suspensivos eran unos pedazos de pan (migas, pero pan al fin) permitieron a don perfecto salirse por la tangente y escuchar lo que alguien decía:
“Ser Bueno Es Ser

Una música sonó:
“Yo quiero que tú seas, y ser contigo”.



Y colorín colorado, este cuento NO se ha acabado.


martes, 20 de octubre de 2026

UN GRANO DE TRIGO



En mi infancia los cuentos fueron un alimento fundamental. Recuerdo uno en el que el dueño de un saco de trigo dio a un mendigo un grano (uno solo). Al vaciarlo en el solanar se encontró con la sorpresa de una semilla de oro.

La moralina nos decía que ojalá hubiera dado mayor cantidad y la recompensa hubiera sido mayor, pero yo no traducía así la historia. Solo disfrutaba de un misterio entonces todavía oculto en la figura de aquel hombre que pedía por anticipado una felicidad todavía no alumbrada.

"Delegar en el mundo la responsabilidad generosa de cuidarte" es una nueva oportunidad para ese mundo que sigue avanzando porque cada niño aporta su inocencia.

Por eso es fundamental saber leer en nuestro niño.




lunes, 19 de octubre de 2026

MIS CUENTOS

 




Cuentos de Hadas

El genio de la lámpara

 

Nos parecía difícil, pero lo conseguimos. Tuvimos que hacer algún equilibrio y ponerle pararrayos al carácter de ese genio que salió prematuramente de su candil. Se calmó cuando entendimos que "no tenía otra salida" y esta comprensión le hizo volver a su lámpara. Desde entonces nos acompaña con su luz.

            Brilla especialmente cuando lo que hacemos "puede convertirse en ley universal".

 

La bella durmiente

 

Una voz nos dijo una vez: "Estás tan guapa que todos los chicos querrán besarte". Y era cierto. Semejante afirmación hizo palidecer de celos a la luna, (palidecer digo, pues rompió en miles de hilos luminosos la caricia dorada que la cubría). Una vez repuesta de su rabieta, quiso descubrir quién era su rival y para ello envió al mejor de sus caballeros. Como era el mejor llegó primero y despertó a la bella durmiente.

Desde entonces, ¡qué lejanos están los problemas cotidianos! ¡Qué naturaleza tan distinta tiene esta alegría que nos hace vivir un cuento de hadas! ¡Qué siembra de luz provocó en nosotras lo relatado por esa misteriosa voz cuya música nos es imposible reproducir a quien no entiende nuestro idioma! Ahora somos.

             Por eso sabemos que la vida no es un cuento, sino una hermosa realidad.