Sin la intervención de Roberto Tordesillas, director del Centro Cívico Terminillo y organizador en nombre del Ayuntamiento de Zaragoza, no hubiéramos podido realizar esta actividad.
Sin el apoyo de “El GaraGe”, el patrocinio de FIATC y la colaboración del Estudio Fotográfico Ignacio, tampoco. El diseño del cartel en manos de Danae Antón y Alberto Espi llegó “guapo”, a pesar de las limitaciones impuestas por cuestiones de ahorro y Chema Huerta nos ayudó con el sonido. Desde aquí les agradecemos a todos su fundamental intervención.
El jueves 10 de noviembre de 2005 se inauguró la exposición de acuarelas realizadas por Blanca García a las que se añadían los textos del libro “El Tango con Darío”, de María Bernad.
Justo Erdociain, una voz con espacio para las emociones que provoca escucharle.
Konstancio Pradas que nos da pistas para encontrarnos con el flamenco.
Paco el de la Serrana que no repite nunca una pieza y recuerda por ello la riqueza del tango.
(Que Alberto Gambino quisiera acompañar a sus amigos Konstancio y Paco fue una generosidad que le agradecemos, pues gracias a esa sorpresa pudimos escuchar una fusión de tango y flamenco inesperada).
Volver a escuchar a Roberto Cáncer y Amparo Millán siempre es una entrañable novedad.
(A Maria Laborda no os la presento porque fue ella quien presentó).
Esta introducción anunciaba el diálogo que el sábado 19 de noviembre 2005 mantuvieron Antonio García Olivares y Miguel Ropero Nuñez sobre tango y flamenco. Sorprendentemente, el moderador, Alonso Cordel, al moderarse a sí mismo, consiguió entonar la tercera voz con tan perfecta justeza que habló de sí mismo dejando todo el protagonismo a Miguel y Antonio. Ellos estuvieron a la recíproca y pasaron de dos a ser tres las voces que nos regalaron una interesantísima conversación sobre la similitud entre dos culturas aparentemente tan distintas.
Dos culturas y el silencio de los asistentes. Emocionaba el clima conseguido y no era de extrañar que surgiera esa entrañable sintonía, por la forma de decir lo que dijeron y la receptividad de quienes escuchaban.
Pero ahí estábamos nosotras para interrumpir y dejar a tod@s contrariados protestando por tan inoportuna censura en un momento en el que los tres ponentes habían conseguido entusiasmar.
Para darle a la noche una continuidad en la misma sintonía fuimos a “La Galería”, a una de las cenas organizadas por Rocío y Juan Carlos. Además de reponer energías, disfrutamos con una demostración de folklore argentino que nos pareció no estar muy alejado de las sevillanas. ¿Estaríamos influenciados por todo lo que oímos?
Mañana más sobre este tema.

