domingo, 30 de enero de 2022

RECORDANDO A ÁNGEL GUINDA EN EL 2012

En París, en el año 1999, la Conferencia general de la UNESCO decidió proclamar el 21 de marzo, como Día Mundial de la Poesía. 

Koïchiro Matsuura, Director General de la UNESCO, dos años después, en el 2001, definía la poesía como “una arte milenario. Es un arte verbal, juego de palabras, estética oral. Pues un poema no se lee. Se dice.” 

Desde el 2004 Fraga se une a esa fiesta y nos invita a compartir vivencias. 

No conozco a Ángel Guinda en el sentido más profundo de la palabra. Sé de él a través de las múltiples informaciones sobre su pasión poética, por haber coincidido alguna vez en cafés que ya no están y compartido algunos conocidos comunes. 

No le conozco, pero me he apuntado a este homenaje para subsanar esa laguna. 

Empezaremos conversando. Yo te cuento y te doy pie a que hagas lo mismo. 

Una noche de 1965, Ben Molar propuso un homenaje al Tango. Doce años más tarde, el 29 de noviembre de 1977 se declaró “El Día del Tango” y por su insistencia, el 23 de diciembre de ese mismo año se amplió el concepto como “El Día Nacional del Tango”. 

Este lenguaje universal se celebra cada 11 de diciembre desde hace 34 años. 

Un idioma es rico según  la complejidad de sus palabras. Paradójicamente somos capaces de reducirlo a una mirada, un gesto, incluso un aspaviento, con tal de comunicarnos. 

Hay mucha información sobre los orígenes del tango y alguna discrepancia. 

Enrique Santos Discépolo lo definió como “un pensamiento triste que se baila”. Y su razón tenía. No es lo mismo llegar a un país como esclavo, vendido y sometido, que tener la libertad de elegir la mejor ruta para llegar donde queremos. 

Podemos ordenar la frase de otra manera: Para bailar un pensamiento y que dé fruto en los hechos, es necesario leer bien para decir bien, como en poesía. 

En el tango hay un punto de equilibrio perfecto. Conseguirlo es difícil porque depende de dos. 

Desplazarse sobre la pista deletreando correctamente la indicación del compañero.

Llegar a tiempo para empezar el siguiente paso sin perder ritmo.

No cargar el peso en el hombro que te sirve de apoyo.

Oír el tema y saber escuchar cómo quiere interpretarlo quien te acompaña.

Saber proponer sin que suene a mando.

 

No leo más. Que digan ellos.


miércoles, 26 de enero de 2022

"Dar a cada uno lo mío"



Pero para dar, el destinatario tiene que estar dispuesto a recibir. Si recibe lo que no es suyo deberá renunciar a lo propio y ya no podrá ser igual al otro, puesto que no estará en disposición de dar lo que no tiene y si quiere dar tendrá que ser "lo del otro".

Si doy con la certeza de que no se me puede rechazar, es porque lo que doy lleva el espacio necesario para que el que recibe pueda interpretarse y una vez elaborado el alimento psíquico incorporarlo a lo propio.





martes, 25 de enero de 2022

IGUALDAD Y LIBERTAD

 




Igualdad de salida. Libertad de llegada. Dos reglas fundamentales para la convivencia. 

El deporte es una ritualización de la guerra. Primitivamente la razón la tenía el más fuerte porque era una razón de supervivencia. La naturaleza nos lo muestra. Lo practican los animales. Cuando están en una situación de peligro matan a sus crías débiles y se quedan con la que tiene posibilidades de supervivencia. 

Pero vamos desarrollando capacidades y sale a la luz toda la complejidad del ser humano. Sin negar lo básico, proponemos otras formas de encontrar lo mejor sin dejar a nadie en el camino. 

El deporte tiene una meta: “Que gane el mejor” 

Para saber quien es el mejor todos los que compiten tienen que jugar con las mismas reglas ya que de lo contrario no sería posible conocer quien reúne las máximas cualidades para representarnos. Para saber quien es el más alto tendrán que están todos en el suelo y con el cielo por techo. 

En la competición, por ejemplo una carrera, se medirán las fuerzas originales sin ningún añadido que desvirtúe la capacidad natural. 

Sanidad y educación es el suelo básico para la sociedad en la que apoyarse para saber con qué ciudadanos contamos y cuáles de ellos estarán marcando la orientación de las posibilidades que tenemos como sociedad. 

Es infantil querer decidir con el dedo aquello que solo le está permitido a lo natural. Eso debilita al ser humano y la debilidad nos hace actuar como los animales. 

Pido perdón a los animales. Ellos actúan bien. Quienes deben comportarse con arreglo a lo que la naturaleza depositó en su mochila son aquellos a los que se les encomendó escribir su historia. 

Pido perdón a ese papel que unas manos lo arrugaron tirándolo a la papelera porque quien debía escribir lo que debía no supo hacerlo a la primera.