viernes, 31 de mayo de 2024

EUGENIO - (Eu-genos: “buen destino)

Es un nombre difícil de pulsar. La ausencia de “a” limita la visión del paisaje total, y el camino impone atravesar un estrecho desfiladero hasta llegar a toda su dimensión.

Una zona común será el comienzo del recorrido donde la aparente compañía puede despistarnos. Esto tiene una determinada duración y concluida, tomaremos conciencia de la soledad que nos acompaña. La inequívoca señal será el miedo.

Generalmente el miedo solo es un sentimiento de alerta. En este caso nos avisaría de que un ciclo ha terminado y hay que avanzar. Para que sea avance deberemos llevar con nosotros, paradójicamente, aquello que tenemos que abandonar si queremos seguir caminando y esta decisión supone una caída libre, sin garantías, sin red. El temor está plenamente justificado.

Es una encrucijada que si conseguimos superar nos llevará al mismo lugar que abandonamos hace tiempo. Pero ya no será el mismo. La nueva visión del paisaje nos muestra una multitud de senderos que sugieren matices ocultos hasta ahora.

No sabemos cómo ha girado el entorno. Lo que antes era suelo ahora es el cielo y se desvela una íntima cosecha anímica. Pero, ¡atención! Es extremadamente delicado este momento. ¿Cómo interpretar una sinfonía donde la paradoja es el problema y la solución a un tiempo?.

Y en este preciso momento es cuando hace su aparición Antonio, un nombre amigo.
Antonio estaría dispuesto a ocupar el lugar principal, sustituir a Eugenio, si éste decidiera no continuar esa interesante partida de ajedrez. Suponiendo que nos fallasen las fuerzas para abrazar de frente al destino, tenemos cubiertas las espaldas por un “nombre bueno”.
Podemos decirlo de otro modo:

O directamente en primera persona (Eugenio), o escuchando a través de los otros (Antonio), descubriremos que la felicidad, como dice el filósofo, es un “círculo cuyo centro está en todas partes”.



María (dos aes a tu disposición)

jueves, 30 de mayo de 2024

RECUERDO DE PASADOS ENCUENTROS - AÑÓN 2006



Sábado, 29 de julio de 2006

Begoña Lavilla está desarrollando un proyecto de Casa Rural en Añón, un pueblito del Moncayo. Se ha encontrado con algunos problemas que podrían decirse de brujas y para conjurarlos tuvo la buena idea de organizar una milonga. Allí estuvo ¡cómo no! El GaraGe.


Es bueno llegar al tango por distintos caminos. Desde esta idea José Cajal y Pedro Soria organizaron una ruta matinal llena de sorpresas.


Empezamos siendo dieciséis y Malena. 

Subimos hasta una de las presas que hay en el Moncayo y en el trayecto disfrutamos como niños. Malena descubriendo setas. Aquilino nuevas rutas. Marcial avellanos. Orlando nuevas “discusiones” con Marcial. Eugenio tuvo el detalle de no ejercer como geógrafo y dejó que las zarzas nos acariciaran. Begoña estuvo todo el tiempo encantada con las peripecias de su pequeña. Aurora y Carlos coincidieron en la buena idea de llevar frutos secos para reponer las energías perdidas.

Durante el recorrido vimos madreselvas en flor. A dos Elenas empapándose por igual en la lectura de la naturaleza. A Julia, como una sirena, no queriendo salir del agua y arrastrándonos a tod@s. Encontramos especies protegidas. Disfrutamos de la Teresa de siempre junto a un Pedro mucho más relajado.


La hospitalaria Marimar conquistó al tiempo, que fue magnífico y al jefe del restaurante que por ella nos hizo un menú especial.


Así, sin parar, toda la mañana.


Por la tarde fuimos creciendo. Los treinta que estuvimos en la milonga ya éramos “los del GaraGe”. Cambiamos el decorado del Ebro por el Moncayo y nos preparamos para bailar con la misma magia de siempre. Empezó a llegar un público sorprendido por esta novedad. Tangueamos mucho tiempo hasta que nos quedamos solos, no porque les cansásemos sino por imponerse la hora de cenar que para los vecinos de Añón es sagrada.


Sentados en unas mesas al aire libre, nuestra anfitriona y sus amigos compartieron con nosotros todo lo que tenían (que fue mucho) y en los postres prometimos volver. Desde aquí les agradecemos su generosidad.

A Begoña Lavilla, para darle ánimos, le recordaré la opinión de Bécquer sobre las mujeres de Añón en su quinta carta escrita en Veruela el 24 de junio de 1864:


“…si una vez se ha visto una añorera, es imposible confundirla con las demás aldeanas…
“Acostumbradas casi desde que nacen a saltar de roca en roca por entre las quebraduras del monte, su pie adquiere esa firmeza peculiar de todos los habitantes de las montañas, hasta el punto de que algunas veces da miedo cuando se las mira atravesar un sendero estrecho que bordea un barranco, emparejadas con el borriquillo que conduce la leña, y saltando de una piedra en otra de las que costean el camino. Así andan las leguas, tal vez en ayunas, pero siempre riendo, siempre cantando, siempre de humor para cambiar una cuchufleta con sus compañeros de viaje. Y no hay miedo de que su cabeza vacile al atravesar un sitio peligroso, o su ligero paso se acorte al llegar a lo último de la penosa jornada; su vista tiene algo de la fijeza e intensidad de la del águila, acaso porque como ella se ha acostumbrado a medir indiferente los abismos; sus miembros endurecidos con la costumbre del trabajo, soportan las fatigas más rudas sin que el cansancio los entorpezca un instante”. (Gustavo Adolfo Bécquer. Cartas desde mi celda).

(No os perdáis estas excursiones)





miércoles, 29 de mayo de 2024

Sidney Bechet - Si Tu Vois Ma Mère (Midnight in Paris). by MusicaGradevole




En París, en El Muro por la Paz, diseñado por Clara Halter, leí la siguiente inscripción:

La palabra paz lleva en sí misma su propio mensaje.
No pretende un encantamiento.
Tampoco que el muro donde está grabada a título simbólico, en 32 lenguas, a través de 14 alfabetos, sea un memorial. Una y otro invitan a la acción.

Es una traducción literal. Me encantaría saber francés para leerlo mejor.












martes, 28 de mayo de 2024

PAZ

El Muro por la Paz - ParísFotografía:
http://parisciudaddelaluz.blogspot.com/


Miras sin encontrar a quién,
 y con la misma angustia me pregunto,
¿qué puedo hacer yo para que cese esta barbarie?




***