domingo, 31 de mayo de 2015

RECUERDOS TANGUEROS-Octubre del 2001

Zaragoza cercana
Te cuento, Ana .



Octubre del 2001 estuvo pleno de exhibiciones tangueras.
El sábado 6 en Lumpiaque fue una auténtica sorpresa encontrarnos con el numeroso público que esperaba nuestra exhibición. Veintitantos socios nos desplazamos a esta pequeña localidad y volvimos a comprobar cómo gusta el tango. Superados algunos pequeños problemas lógicos, bailamos, cantamos menos de lo esperado y todos en la misma "cuerda" disfrutamos de la extraordinaria hospitalidad de nuestros anfitriones.
El domingo 7 a Peñalba. Casi el mismo número de socios recorrimos a paso tanguero otro escenario. Los aplausos siempre animan y la alegría que supone para nosotros bailar anima a aplaudir. En esta ocasión la cena fue en un restaurante de carretera, invitados por la organización.

11 de octubre, jueves. Esta vez se tuvo que limitar la participación porque el espacio era muy reducido. En esta ocasión contamos con José Carlos y Beatriz para bailar en la Residencia de nuestros mayores de María de Huerva y tres parejas más. La merienda siempre es de agradecer. Se reponen fuerzas y también puede interpretarse como que quieren cuidarnos para que volvamos. Habrá que ensayar "la caída", una figura que echaron muy en falta.

12 de octubre, viernes, en la plaza Sas, hubo milonga en la que participaron un numeroso grupo de socios. No había que decidirse entre la ofrenda de flores o el baile porque se podía contemplar las dos cosas sin molestar a nadie. Algunos socios vestidos de "maño y maña" se desplazaron para dejarnos algún clavel con el que adornarnos. Fue un detalle.

Sábado 13. Varietés 2001. Dos parejas compartiendo escenario en la carpa instalada en la calle Moret, con diversos "artistas consagrados", pero que bailaron como si de una milonga más se tratase, pues queda dicho que somos aficionados. Aquí se consideró que el saludo final con todos los invitados equivalía a cualquier "refrigerio". Hay que agradecer a los amigos de San Sebastián su excelente disposición para echar una mano si alguien hubiera fallado. Ellos estuvieron ahí, aplaudiendo.

20 y 21 de octubre el cursillo de Pablo Ojeda y Beatriz Romero ha sido un éxito en todo. Participación y satisfacción de quienes se decidieron a compartir con ellos lo que saben. Las milongas del viernes y domingo no se vieron mermadas por ningún cansancio, lo que dice mucho de las condiciones psíquicas de quienes sacan brillo al piso.





***



Un poquito menos triste? Marta siempre estará ahí.




...

jueves, 28 de mayo de 2015

FORO HUMANÍSTICO - ÁNGELA LÓPEZ en el 2008







Conversar es un arte.

Ángela, le pone voz al "Foro Humanístico", me pone de excusa y os provoca con un libro.

Me imagino que los preparativos de esta tertulia son siempre así. Cocinar un tema y hablar con quienes están alrededor de esa "receta".

En esta ocasión ha elegido un plato que yo he preparado y me acerca la cuchara esperando mi aprobación, no porque dude de su buen hacer, sino porque está contenta habiendo dado con las proporciones exactas de lo que lleva entre manos. Y así es. Emociona paladear cómo lo ha visto.

Y ha visto lo que yo.

El juego de autor-espectador es imprescindible para que una obra crezca, y crecerá si tiene el espacio necesario para incorporar la visión de quien contempla. Este espejo no es una simple réplica de imagen. Es una toma de distancia que permitirá vernos a nosotros mismos. Un viaje fundamental para alcanzar el arte de la madurez.

Desde ella, desde la madurez, leeremos los ingredientes de la última receta: Igualdad de salida, libertad de llegada. En esas coordenadas podremos quebrar cualquier uniformidad de pensamiento y encontrar nuestro paso en el arte de ser humano.



                                                                                          María Bernad




ACERCA DE "EL TANGO CON DARIO"

 por Ángela López




"El Tango me recordó que antes había danzado con la Palabra" (Darío).

Es un libro que habla del tango, ¿o, hay algo más?. Pero no encuentro en él citas históricas, ni detalladas descripciones, ni teorías sobre la danza.

Es un libro de poemas -breves en su mayoría-, sencillos en apariencia. Intuyo que me estoy perdiendo algo. Quito mis gafas de ver, razonar, y el enfoque cambia. Centro mi mirada; la distorsiono cual espejo de feria y entonces lo veo más claro. Siento, me dejo llevar, hacia no sé dónde. Inicio este viaje interior y María es la guía. Ella nos muestra el paisaje del tango. Nos atrae, nos seduce para que nos abandonemos a nuestras sensaciones.

Comienzo la lectura, el sonido de un viejo tango de Gardel parece acompañarme.

Empieza con su historia, que podría ser la historia de cualquiera de nosotros, sin apenas esbozarla, nos provoca, nos invita. El juego se llama tango.

TANGO: "PRESTARLE ROSTRO AL SILENCIO". 
Su rostro es el rostro que cada uno deseamos. Empieza sin más dilaciones nuestro recorrido, un fluir, una búsqueda personal donde inexorablemente aparece el compañero. Una invitación a reconocerle y a fundirse con él en un cóctel magistral; Música, Letras, Formas.. Dibujos cambiantes cual caleidoscopio.
Sensaciones que provocan sentimientos y sentimientos que crean sensaciones.

DEL ENCUENTRO A LA PASIÓN, DEL DESENCUENTRO A LA NOSTALGIA.
Recorremos esa montaña rusa, con calma.

NOS FUNDIMOS EN EL ABRAZO, SENTIMOS LA PENA DE LA AUSENCIA.
El dolor de ese anhelo no realizado.

No sé bailar tango, pero me dejo llevar y LA EMOCIÓN que todo lo impregna me regala EXPERIENCIA.

Empiezo con "el paso básico", voy dibujando "el ocho", saboreo "la calesita", me lanzo a "la barrida" y arriesgo en "los ganchos".

Casi sin sentirlo, la melodía y el libro llegan a su termino: EL DESTINO
Cada uno que lo disfrute como pueda. Y el final: SILENCIO.

El Destino
Qué sería de mí sin tu presencia,
y de ti
si no tuvieras el norte de mis ojos.
Qué sería de ti sin mi paisaje,
y de mí
sin tu silueta que lo dimensionara.
Del amor, qué sería, si no tuviera hogar
Y del destino... (silencio)
El destino es quien habla. 




miércoles, 27 de mayo de 2015

CARLOS SEBASTIÀN NO SE FUÉ





Querido Carlos. Seguro que esos risueños ojos estarían tan empañados como los míos por ese sorprendente homenaje. Decían que allí estabas y tenían razón. Estabas como un espectador más de ti mismo.

Estabas de acuerdo con quienes decían que habías sido un maestro lleno de ideas que motivaban a los alumnos. Un deportista para poner de ejemplo. Un noble colega en el trabajo. Un maestro Maestro. Un familiar cercano. Un hermano irreemplazable. Un entrañable compañero para Nieves y además padre del ejemplar Carlicos. Resumiendo: un ser humano en el amplio sentido de la palabra.

Estabas de acuerdo con quienes así te habían visto. "Para verme (dirías), ellos, son portadores de esos valores. De otra forma no los reconocerían". Aceptabas los elogios porque fuiste maestro en encontrarlos en todos y cada uno de aquellos que tuvieron la fortuna de estar en tu entorno.

Planteabas un entrañable juego vital. Te acepto lo que antes me aceptaste y en esa reciprocidad nos reconocemos y queremos.

“La lucha por llegar nos hace fuertes”, ese es el camino, decías y Machado asentía contigo: “Se hace camino al andar”. Por eso pusieron tu nombre al campo de fútbol de ese Colegio que fue parte de tu vida. Fue una hermosa manera de sembrar la cosecha que querían recoger. Niños y niñas jugando a ser los mejores para que el fruto fuera hombres y mujeres buenos. Buenos como tú. Todos ganaremos con cada gol que se marque en cualquiera de las dos porterías del Campo de Fútbol Carlos Sebastián. En ese terreno la tristeza tiene la batalla perdida.

En uno de los momentos entrañables el cielo se llenó de globos. Fue una estrategia de los niños y tuya. ¡Allí!, ¡allí! está Carlos, arriba, parecían indicar aquellas estrellas regordetas. Pero sabíamos que te quedaste aquí entre nosotros. Todos te vimos con los ojos del cariño, pero fingimos mirar donde nos indicabas.

¡Querido Carlos!








lunes, 25 de mayo de 2015

RECUERDOS TANGUEROS - en el 2007




(Dibujo de Anita Brus)



Otra jornada tanguera para el recuerdo.

ADOR nos invitó a compartir el “Día del Socio” y agradecimos su hospitalidad bailando.

Empezamos el día con un desayuno en La Venta del Barro, lugar que para muchos de nosotros ya es familiar. El destino era Castellote, municipio del Maestrazgo por el que pasearon los dinosaurios.

Llegamos pronto y aunque no conocíamos a los organizadores nos identificaron enseguida. QUINCE tangueros admirando ese precioso pueblo no pasan desapercibidas y así, en plena calle, intercambiamos saludos y abrazos.
Repetición suena a ritmo y aunque ya habíamos saciado el apetito mañanero, nos tentaron los castellotanos con el ofrecimiento de probar sus productos típicos, cosa que aceptamos con moderación, no porque tuviésemos remilgos, sino para dejar espacio a la comida.

En Castellote existe un Torreón dedicado a mostrar una parte de la historia que en la Edad Media dejaron los Templarios y allí fuimos en bloque. Al salir nos separamos. Unos buscaban lo inmediato (un café) y lo encontraron. Otros quisimos ascender a las alturas sin avisar. Consecuencia de esta imprevisión encontramos las puertas del castillo cerradas y como somos personas con recursos nos apuntamos a la primera opción.

De nuevo todos juntos oímos la palabra “vermú” y la hicimos nuestra. Que pudiéramos disfrutarlo en terraza hay que agradecérselo a San Martín, a su veranillo. Allí entre risas (siempre respetuosas) por el nombre del bar que nos acogía (La Tía Pindorra) olvidamos el mal sabor que nos dejó (sobre todo al Presi) no haber podido visitar la subsede del parque temático Dinópolis y concretamente el “bosque pétreo”, debido a que quienes estaban encargados de mostrarlo estaban en comisión de servicio y no habíamos anunciado nuestra visita.

A las 14,30 en punto, la comida. Sentadas a la mesa estaban más de 80 personas (el 10% de sus habitantes) decididas a dar buena cuenta del exquisito menú que no repetiré para no dar envidia a quienes esto lean. El postre éramos nosotros.

Después del café tuvimos tiempo para vestirnos de fiesta en dos habitaciones (una rosa y otra azul) ofrecidas por la organización y puestas a nuestra disposición por el Hostal Castellote a quien agradecemos el detalle.

Finalmente bailamos. A partir de ahí, lo de siempre. Emoción y sorpresa por la emoción. Contagiamos y los espectadores dejaron de serlo para salir a la pista animados por un dicharachero Eugenio.

Nos despedimos con la promesa de volver y se quedó en el tintero una letra de tango escrita entre todos que sugeriremos pase a formar parte de esas cortinas en vivo que alguna vez nos hemos regalado. ....

QUINCE es un bonito número. El dieciséis es Marcial/Orlando.

                                                                  María Bernad

sábado, 23 de mayo de 2015

SITUACIONES MAL-TRATADAS - (Fragmento)

(Río Ebro - Zaragoza)
El agua es vital, pero también puede ahogar

Si supiera decirte lo que veo ya no habría problema.

Notas diferencia entre el antes y el después. “Antes todo lo que yo decía iba a misa, ahora no vale nada” y no está ahí la diferencia.

Sigo viendo lo mismo que antes, pero ahora veo que tú no ves lo que yo veía …y no es un juego de palabras.

Siempre me ha dado igual lo que dijeras porque me entusiasmaba la forma en que lo hacías. Pero no me refiero a esa vehemencia que ocultaba tu pasión, ni a esa cólera que enmascaraba tu firmeza, ni a ese miedo que anulaba tu prudencia, ni a esa rutina sometiendo a un ritmo que no necesitaba pentagrama, ni a esa intolerancia que no podía esconder un generoso corazón, ni a ese infantilismo que hacía reír de tapadillo al niño que tenías encerrado con todas esas llaves.

No te admiraba porque tus ideas fueran originales. Siempre leí lo que mi naturaleza necesitaba en lo que publicaron otros. Me gustabas tú, Adalbrecht, a secas, sin esa impostura de “genio” “célebre” “póstumo” y se entiende, porque en esa “otra humanidad” yo no podía estar. Yo era de este mundo y no iba a renunciar a él por unos cuantos elogios aunque tuvieran pedigrí.

Te quería a ti, sin adornos ni firuletes. Quería a ese hombre que se te ha despistado por querer diseñar otro modelo genial. Por obligarte a demostrar que eras el mejor y mostrar por ello que no admitías tus limitaciones.

Limitación no es sinónimo de impotencia. Es una vital señal que activa la empatía. Un mapa que muestra el camino de retorno hacia uno mismo.

Aquí estoy, esperando que llegues.






***

viernes, 22 de mayo de 2015

A MIGUEL ROPERO NUÑEZ











Si pudiéramos sentir que la vida es el ritmo de la conciencia,
contemplaríamos el “palo” de la nuestra con “alegría”.





miércoles, 20 de mayo de 2015

RECORDANDO A FRANCISCO CARRASQUER





Zaragoza, 4 de noviembre 2008

Como si hubiera recibido ayer tu carta.


Dice Henri Montherlant: “Se puede experimentar tanta alegría al proporcionar placer a alguien que se sienten ganas de darle las gracias”.

Gracias por esos 93 años y compartir conmigo esta entrañable correspondencia.

No me siento cerca de la metafísica (sí de la filosofía), y prueba de ello es mi admiración por las matemáticas, pero entiendo que a la vista de mi última carta pueda entenderse así.

La solidaridad, la justicia y la libertad requieren tener los pies en la tierra y me siento absolutamente comprometida con esa realidad. Por ello necesito perspectiva y asciendo por esa vertical que me permite verme en los demás. Los otros son una pantalla humana donde se narran todas y cada una de nuestras historias.

Mi idea de dios se abraza con la de Espinoza, ¡Qué alegría tu libro! ¡Qué regalo! Ahora leo “El grito del sentido común”.

A veces resulta difícil contar los sentimientos con todos sus matices.

Se han celebrado en septiembre unas jornadas sobre la violencia en el deporte, organizadas por el Departamento de Cultural de la DGA y la Universidad de Zaragoza. No sé muy bien cuales han sido las conclusiones, pero la violencia me preocupa, por eso me ha entusiasmado tu reflexión:

“Recuérdese que el castigo de privación de libertad siempre es injusto -de no ser, el condenado, un peligro-, ya que se gana más, muchísimo más, con la confianza brindada y la transferencia de responsabilidad compartida que con el odio sellado para siempre que es la prisión”.

El castigo, diría yo, siempre es injusto. Quien se violenta cometiendo un delito está denunciando su castigo. De una manera torpe, está pidiendo ayuda. Habría que separar, a quien así se comporta, de los demás para que no haga daño, pero inmediatamente se debería encontrar, buscar por lo menos, la causa de ese error en el comportamiento de quien llegó desheredado de “sentido común”.

Lo que en origen sería un fallo reversible, si quien responde lo hiciera con sentido común, se convierte en violencia porque se multiplican los despropósitos.

Gracias por esos libros que me has ido regalando y que han hecho muy buenas migas con mis autores favoritos.

Hasta mañana, un abrazo.

María

lunes, 18 de mayo de 2015

POR EL PLACER DE LA LECTURA:


Lunes 7 de enero 2008

La SGAE (Sociedad General de Autores) ataca de nuevo.

Escrito y firmado por José Luis Sampedro, escritor.






Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus 'clientes' éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May.

Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos.

Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas.

Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro.

Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo.

Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque:

a) obtiene algo a cambio.
b) es objeto de una sanción.

Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?

Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?.¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?.¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos? Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra.

Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña.

¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS!


José Luis Sampedro






viernes, 15 de mayo de 2015

CONVERSANDO CON EVA VIVES EN EL 2005



En general estoy contenta. Fue una presentación ambivalente, con aspectos positivos aunque demasiado larga, bastante incómoda para los asistentes (calor y falta de sillas) y un tanto desequilibrada en las actuaciones por una serie de imprevistos achacables a mi bisoñez como maestra de ceremonias.

“Sólo dos letritas” dices, y has sintetizado perfectamente lo que pretendía con esa exposición. Me has emocionado, porque ciertamente mostrar los poemas ha sido una excusa para presentaros a Blanca García que es una artista. A Konstancio Pradas y Paco el de la Serrana, a quienes conocí en un curso de “palmeo” y me parecieron magníficos. A Miguel Ropero al que oírle es un placer por la pasión que pone en lo que dice. Y también volver a recordar lo que tenemos en “casa”. Amparo Millán, Roberto Cáncer y Antonio García Olivares.

“Solo dos letritas” y te dibujas entusiasta, vital, valiente para descubrir nuevos aspectos; generosa, hospitalaria y no me dejas otra respuesta que asentir en cómo me ves porque si no me estaría perdiendo cómo eres.

Gracias, Eva. Me quedo los besos.

jueves, 14 de mayo de 2015

INCOMUNICACIÓN

(Atocha)

La conversación es un intercambio de ideas.

Si ésta se da entre distintos niveles puede nacer algo más: la incomunicación.

¿Quién asume esa paternidad?

Y si no se asume, ¿qué podemos reprochar a la criatura del Dr.Frankenstein?


miércoles, 13 de mayo de 2015

PROBLEMAS EN EL 2004





Es importante ver los problemas desde distintos cristales, pero sobre todo con el ánimo de resolverlos.

A este amigo le quiero mucho y me gustaría ayudarle. En una ocasión le escribí una carta de la que te reproduzco algunos pasajes:

“Lo que yo he sabido de tus padres es que se han encontrado con un problema que en cierta manera les desbordaba, pero querían echar una mano. Sus circunstancias han sido duras, como las de toda su generación y están acostumbrados a las privaciones. Hubieran dado su vida por recuperar la tuya.

Siempre me han hablado bien de ti. Que eras amable, responsable, trabajador, cariñoso, en suma, un pedazo de pan (de pueblo). “Hay mucha gente que consigue tener una familia, una casa, un coche... y no son mejores que él”, me decían. “¿Por qué ha decidido tomar un atajo y pasar de todo?”

Después de hablar con los psicólogos se calmaron un poco. Le explicaron a su padre que podía ser un problema de falta de estimación. (¿Pero cómo le van a estimar si está prisionero de la droga? apostillaba su madre, “que la deje y será una persona respetable”).

Recuerdo alguna situación de callejón sin salida. Si le pedía dinero a su madre y se lo daba, su padre le reñía y si se negaba le acusaba de que esa falta de cariño le había puesto a los pies de los caballos.

Yo, desde fuera, lo que veía era que los tres querían entenderse pero hacía falta más distancia para que las propias angustias no se empujaran en tre sí.
Los conflictos son inevitables. La diferencia es cómo se afrontan. Ocurre a veces que uno estaría dispuesto a asumir lo suyo, pero se encuentra con un exceso de peso que no le corresponde y del que nadie se hace responsable. No sé si me explico. Bueno, mañana te veo. Un abrazo y cuídate.”

María


lunes, 11 de mayo de 2015

SOBRE DALÍ




Carta a una amiga el 10 de marzo de 2004



A mi madre le gustaron y los colocó en la pared a modo de cuadros. Eran un par de reproducciones de Dalí: los famosos relojes y esa “cómoda” señora llena de cajoncitos.

Hasta que no pasaron unos cuantos días no averigüé qué me inquietaba al entrar en el comedor. Entonces le supliqué a Julia que quitase de allí aquellas imágenes que se me antojaban de pesadilla.

Veo en Dalí a un buen dibujante... sin misterio.

Hay diferencia entre fantasía e imaginación. La fantasía infantiliza la realidad. La imaginación descubre todas sus dimensiones.

Que nos emocione el elegante vuelo de los pájaros es natural, pero sería ridículo pretender hacerlo como ellos. No es lo mismo volar para escapar, que elevarse. El pensamiento, la idea, la conciencia es el territorio del ser humano, su vehículo natural.

Interpretar un sueño es una cosa y otra bien distinta dibujar o contar sus imágenes. Comer insectos puede ser repulsivo si se entiende literalmente o interesante si se traduce como una digestión psíquica.

Dalí significa para mi la fantasía que sustituye la falta de imaginación.

Pero esto no deja de ser una opinión y cada espectador puede percibir distintos aspectos que son igualmente válidos. Lo importante es que la vida nos provoque y seamos capaces de aceptar esos retos.

¡Qué te voy a decir a ti!
Un abrazo triple


sábado, 9 de mayo de 2015

PETRA Y MI NOMBRE





Petra era una mujer en la que se detuvieron las ideas y por toda comunicación repetía, una y otra vez, el final de una frase.

Nació, como mi padre, en un pueblo de Teruel. Estaba siempre sentada con un pequeño recipiente en el que se recogían los fluidos destilados por su nariz y boca. Para que no cayese su mirada, fijaba los ojos en un punto concreto, como si fuese una muñeca de porcelana.

Por la noche, salían las mujeres "a la fresca" y hablaban. Tendría yo tres o cuatro años. Sabía de memoria un cuento y mi nombre. Una de esas noches Petra clavó sus ojos en mi juego y entró directamente en él preguntando ¿cómo te llamas?...¿cómo te llamas?..¿cómo...? De mis labios salió mi nombre asustado: María Salomé. Ella lo repitió de una manera tan mecánica que pocas veces de niña he llorado tan amargamente porque me parecía haber perdido algo.

Pasó más de un año.

Ya habría cumplido los cinco. Mi madre viajaba con cierta frecuencia a Barcelona donde vivía uno de sus hermanos. (La noche y el tren es otro hermosos recuerdo asociado). Un vagón en el que encuentras un compañero de juegos, detiene cualquier impetuoso tiempo y eso ocurrió en aquel viaje. 

Estábamos jugando y en algún momento, ante la expresión de asombro y ternura de su madre, le pregunté a ese niño hasta entonces desconocido: ¿cómo te llamas? Carlos, dijo de una forma natural. Repetí su nombre, Carlos, y recuperé el mío.

Fuimos de la mano a mirar por la ventana cómo el tiempo quería alcanzarnos.



viernes, 8 de mayo de 2015

UN CAFÉ




Si reacciono ante una respuesta inesperada del otro, sin averiguar cuál ha sido el origen de esa actitud, siento que algo falta.

Si asumo esa responsabilidad se abren las ventanas y aparece un nuevo horizonte.

Por eso la empatía es el espacio del amor. En ese estado todo es luminoso. Vemos y nos vemos completos. En esa realidad podemos reconocernos y esa conciencia nos hace invulnerables a cualquier distracción.

El león simboliza la fuerza porque es “indistraíble en el ataque”. Caza con la misma inocencia que Nieztsche lo hacía con sus ideas. La acción es nuestro tesoro. El amor nos hace libres porque ilumina nuestro campo de batalla.

Decir “te quiero” no es hablar de posesión. Es indicarle al otro que su compañía supone una jornada de puertas abiertas a la alegría.

Por eso el amor solo tiene una puerta y es de entrada.



***

miércoles, 6 de mayo de 2015

FRAGMENTO


Carta en el 2003

(No se si podrás aceptar que te quiera en esta situación, con esta realidad de la que no puedes sentirte orgulloso y a la que yo de ninguna manera puedo renunciar. Pero quisiera estar ahí, también contigo, donde me dejes estar.)



(Lee Justo Erdociain)

Hemos recorrido juntos treinta años y dibujado una vida en común felizmente fecunda.

En la última etapa hubo un cambio imperceptible de vía que nos ha situado en paisajes distintos. No es sensato arremeter contra ese paisaje por haber aparecido de repente, como si fuese la proyección quien se moviese.

Tenemos dos cristales. Donde uno ve monte, el otro dibuja una llanura y no hay forma de lograr un acuerdo entre dos realidades incomunicadas por los torpes reproches que pretenden despabilar al compañero para que se apresure a llegar donde estamos, dando por hecho que la verdad es nuestra y que el otro está perdido.

A primera vista no se entiende nada. Desde lejos no se ve la realidad de lo que ocurre y hay que acercarse a todos y cada uno de los hilos para ver donde se formó el nudo de esta historia. Deberíamos, serenamente, desandar lo andado, para encontrar el momento en el que nuestro jefe de estación cambió las vías.

El amor es el bailarín más experto en cuyos brazos solo una cosa se puede hacer: ver lo que se hace. Para conseguir esta lucidez nuestra naturaleza hará lo imposible. El conflicto está en que a nadie le es permitido sustituir al otro en su trayecto. Es cada uno, en primera persona, quien debe tomar las riendas de su vida, asumiendo cualquier riesgo.

En mi equipaje tengo la certeza de que se ama sin pedir nada a cambio. Mas aún, recordando que nos dieron sin estar obligados. Que somos mendigos del amor y que el empleo es fijo. Que se quiere sin red y ese es el riesgo.

Recíprocamente, el destino nos guarda un lugar preferente en nuestro centro, al que siempre podemos retornar. Solo en ese giro hacia la inocencia se puede descubrir en qué momento se dio la vuelta Eros, para “alejarse un poco” y protegernos de aquella seducción que pudiera despistarnos demasiado de nosotros mismos.

En la bondad de la vida ya estamos encontrados.


¿Por favor, me das algo?



domingo, 3 de mayo de 2015

A CARMEN VEGA






Preguntas: ¿Es acaso un pedir constante de lo que no te dan y dar mucho de lo que no te piden? y entiendo que es un matiz que ves en el tango.

Yo añadiría otro matiz. Un aspecto fundamental del tango es el equilibrio. Para caminar bien en la vida, el equilibrio es fundamental.

Los demás son un cristal en el que nos vemos reflejados. Imagínate que pides delante de un espejo. Lógicamente verás que tú te pides. En el espejo de los demás pasa lo mismo, pero nos despistamos.

Si cuando pedimos pudiésemos preguntarnos ¿por qué no tenemos lo que deberíamos?, nos haríamos responsables de esos vacíos y liberaríamos a los demás de algo que no les toca dar.

Si cuando damos, no lo reciben y por ello nos enfadamos, deberíamos preguntarnos ¿qué aspecto mío estoy abandonando?

¿Egoísmo o generosidad? La vida es complejamente sencilla.

Cuando somos pequeños solo podemos centrarnos en nosotros porque estamos desarrollando nuestras capacidades empáticas y la relación con los demás activa nuestros interruptores vitales. Encendida la luz descubrimos a los demás. Eso es inocencia.

Cuando somos adultos podemos interaccionar con el mundo entero. Si no lo hacemos tendremos que investigar las causas.

El tango es un buen ejercicio para desarrollar esas capacidades vitales.

Querida Carmen. Te agradezco mucho tus palabras. Son amables, cariñosas y con un aroma de admiración que dice muy bien de ti. Siempre he dicho que “quien elogia, se elogia”. Para ver en los demás un valor tenemos que llevarlo dentro. De otra forma no sabríamos leerlo.

Querida Carmen. Espero seguir conversando contigo.

Mientras, un fuerte, fuerte abrazo.