miércoles, 5 de marzo de 2014

BORGERÍAS







(Merle Carvalho)


Lo escribí el 23 de junio de 1999

Le hicieron un homenaje en el 11º Festival Internacional de Tango en Granada.

            Antes había dicho: "Gardel y yo tenemos algo en común: a ninguno de los dos nos gusta el tango"

            Tiene incondicionales de sus ideas, aunque en 1976 dijo: "Yo no soy un pensador, soy un escritor y quizás un poeta"
           
            Los entendidos dicen que es una de las mejores plumas de este siglo. En 1986 confesó: "No hay escritor más aburrido que yo. Es una gran equivocación que la gente me lea, porque ni a mí mismo me gusta lo que escribo, nunca me he leído..." (La impotencia suele enmascararse con exceso de ironía)

            ¿Poeta? En 1984 había descubierto qué era la poesía: "Al cabo de mis muchos años, he dado en sospechar que la entonación, la voz del poeta, es lo esencial de la poesía, no la metáfora o la fábula".

            No le gustó que Tagore, luz de la "Luna Nueva", uniera su voz a las Brigadas Internacionales.

En varias ocasiones confesó no haber sido feliz

¿Serán tantos homenajes producto de "una alucinación colectiva"?




domingo, 2 de marzo de 2014

JOSÉ MARÍA RIDAO-La estrategia del malestar








Me ha encantado este libro. Os lo recomiendo




viernes, 28 de febrero de 2014

EL SUEÑO DE CHARLOT - COLEGIO BAJO ARAGÓN




A Lola González Gorostiza

Los maestros tienen algo especial.

 Esa relación con niños y adolescentes imprime carácter. Estar en la "sala de máquinas" psíquica, acompañar y servir de faro en los primeros pasos, convierte al educador en una de las figuras clave en el desarrollo personal.

Todos hemos conocido a alguien que cuenta cómo el estímulo de su profesor fue decisivo en el reconocimiento de sus cualidades. Pero esto sería especial para quienes están cerca de ellos, es decir, para los alumnos.

Lo llamativo de quien, por vocación, se dedicó a la enseñanza, está en la variedad de cuerdas vitales que activó y que, como un encaje de bolillos, trenzaron unos complejos entramados que llevan la impronta, el perfume, de las manos que combinaron esos hilos.

De ese perfume hablo.

Aparentemente se les fue su vida en la de los demás, en un caminar sin retorno. Y este "vacío" les hace aparecer, en cierta manera, tristes.

 Sin embargo, cuando pasa por su lado un determinado aroma, son los primeros en abrir la puerta de su hospitalidad. Siempre tienen lumbre en su  hogar y un trozo de hogaza para acoger, una vez más, la alegría que se fue.


 Porque se fue, nada más que para tener la dicha de volver a encontrarse consigo misma.