domingo, 23 de agosto de 2026
sábado, 22 de agosto de 2026
RECORDANDO NUESTRO VIAJE A BUENOS AIRES EN DICIEMBRE DEL 2000
Zaragoza nos despidió compartiendo con nosotras la interrogante de un viaje inesperado.
Aprovechamos los "pasillos" del tiempo entre vuelos para ver a la familia, y conocer algún aeropuerto, "aeroparque", como dirían ellos.
Pasadas 26 horas desde que salimos de casa, la entrada en Buenos Aires no pudo ser mejor. Silvia nos recibió con la hospitalidad del propio nombre, preludio de una acogida intemporal.
Desde su coche los primeros contrastes. Atravesamos un barrio lleno de sueños pendientes y alguna pesadilla, pero el final del camino, como la misma vida, terminaba en el paraíso. Una casa (que sería la nuestra durante esos días) rodeada de naturaleza verde, árboles, jardines, pájaros y algún habitante más que luego nos visitaría., modificó la primera impresión de inquietud. Pero quedarle solas en un espacio tan abierto nos preocupaba un poco.
Silvia nos dejó instalándonos, pero poco duró este abandono, menos que la cortina entre dos tangos. Enseguida volvió acompañada. Este intervalo parecía hecho a propósito para subrayar la llegada de Juan, el alma de una casa que hasta entonces había estado vacía. Juan nos guardaría día y noche, añadiendo a su seguridad un ritmo en nuestro descontrol horario. El café del desayuno y el de regreso (no importaba la hora que marcase el reloj) mantenía el latido cotidiano que tiene el hogar.
El recibimiento lo enriqueció Teresa con unas exquisitas empanadas que renovaron nuestras energías y cuya receta no llegamos a conocer.
¡Qué decir de Zaida!, la pequeña hija de Silvia. Tan pocos años para tanta madurez.
Nos volvieron a dejaron solas un ratito. Digo bien solas, la soledad precisa un paisaje especial y estaba perfectamente protegida nuestra intimidad por ese excelente guardián que compartió nuestro viaje.
El Club de Leones y el Rotary Club tuvieron la cálida idea de invitarnos a una reunión de "familia" y a la cena posterior cocinada por las "chicas". Una placa conmemorativa deja constancia de su amabilidad con nosotras, además de un "corazoncito" (un símbolo del Club) que nos hizo latir con ellos.
Terminado el encuentro fuimos a perdernos por Buenos Aires. Exactamente perdernos. A pesar de que no bailamos esa noche, fueron tres horas de paseo con encanto: San Telmo, Piedras, Corrientes, La Ideal-no vista, Casa Rosada… Café Tortoni-no visto...
El regreso a casa. La sorpresa de volver escoltadas por una patrulla de la policía nos hizo comprobar que las advertencias de prevención "exageradas" en su momento, se quedaban chicas comparadas con la inseguridad equivalente a la protección recibida.
Silvia tenía compromisos al día
siguiente. Decidimos hacer el viaje solas. Remis, tren, autobús, en total dos
horas y media para recorrer los 35 km que nos separaba de Buenos Aires. Flora
nos esperaba en su casa para comer. Después nos llevaría a la milonga Sin
Rumbo, un lugar amplio donde bailamos los primeros tangos con acento (aunque
hay quien pronuncia muy bien en Zaragoza, Córdoba, Granada, Madrid...)
(continuará)
Espero
haberos hecho sonreír un rato.
viernes, 21 de agosto de 2026
DUMBO - ABDUL y PAPA NOEL
jueves, 20 de agosto de 2026
miércoles, 19 de agosto de 2026
EQUILIBRIO - Conversaciones con Andrea

Cuando somos pequeños caminamos a gatas. Un poco más tarde conseguimos hacerlo de pie y con este ejercicio logramos mantener la atención de quienes nos rodean. Nos prestan sus brazos para no caer y usamos su tiempo como si no tuvieran otra cosa en la que ocuparse. Así ocurre en distintas etapas de crecimiento que se cierran con la llave de “normalidad”.
Cuando se dice que las cosas funcionan con “normalidad” se entiende que hay un cierto equilibrio entre problemas y soluciones, que hemos conseguido un grado de satisfacción similar para la mayoría y que somos capaces de quejarnos dentro de un orden. Prestamos nuestra colaboración a la sociedad para conseguir entre todos una mayor calidad de vida. La idea de conseguir un “desarrollo sostenible” me parece especialmente equilibrada.
“Samsara” me ha dado pie para conversar con un amigo sobre la dificultad de encontrar el equilibrio en “la contradicción que se plantea frecuentemente entre las expectativas que otros se hacen de lo que debe ser tu comportamiento y tus propias expectativas, así como entre tus expectativas y tu comportamiento real”. (Te dejo a solas con esta reflexión).
martes, 18 de agosto de 2026
A MIGUEL ROPERO NUÑEZ
lunes, 17 de agosto de 2026
LOLI, un 4 de febrero del 2010 en la Escuela de Escritores
Ella dice:
Acabo de darme cuenta que a pesar de lo que estoy viviendo me gusta la vida y me gusta el esfuerzo que he hecho para venir.
domingo, 16 de agosto de 2026
sábado, 15 de agosto de 2026
viernes, 14 de agosto de 2026
LEYENDO A SANTI ELSO EN EL 2005
Desvelado misterio hecho materia pero
Qué misterio hay en una piedra, a ver,
de piedra que mira embobado a otra piedra.
Santi Elso
FOTOGRAFÍA
De vez en cuando tropiezo con un extraño
que, como siempre muda el gesto a mirarme
-con qué palabras explicaría sus ojos-,
comprendo que hay algo en mí que le hace sufrir.
Yo quisiera ayudarle, preguntarle por qué a veces llora,
consolarle en su desdicha
Pero la próxima vez pasa y nunca le hablo
Nada sé de este desconocido, salvo que envejece rápido
y que una hojarasca, como un rumor de hojas que pasan
le acompaña allá donde va.
Hoy, al verle de nuevo,
me he dicho: cómo será ese otro lado del mundo
y ese hombre –tan parecido a mi que se diría yo mismo-,
qué será ser ese hombre, qué será ser él
mirándome siempre desde su enigmática nostalgia.
Coloco interrogaciones a esos versos y me cuentan que su autor les abandonó. Ofrezco mi hospitalidad y la rechazan. Lo entiendo. Ellos son en la medida que emocionan a quien los escribe. No obstante los guardo cariñosamente.
María
jueves, 13 de agosto de 2026
PILAR ALCOLEA Y SU BLOG
Debatiendo dilema
qué hacer, ¿cómo acertar?
Friendo la duda en la sartén
revientan pompas;
salpica sueño
fantasía,
salpica miedo
aventura,
salpica.
No hay remedio:
sueño, aventura, fantasía, miedo
decoran mi blusa nueva.
Batiendo mayonesa.
¡a derechas; no, no cambies.....!
toda la salsa convertida en versos
y yo, con la cuchara, mezclando
paciencia , versos, duda.
No hay remedio:
En el rincón del clavito, el delantal
blusa nueva en salsa de paciencia;
ceno duda con versos y cuchara.
Pilar
María
miércoles, 12 de agosto de 2026
LOS NÚMEROS - Conversaciones con Andrea en el 2014

Todo tiene sus dosis.
Esta redonda coctelera que nos contiene a todos es capaz de combinar cualquier ingrediente y dar un resultado único. Lo único que se requiere son las proporciones justas para que el resultado se llame José Mari, Pilar, María, Jerónimo, Simón, Andrea… y tod@s los demás. Pero esas proporciones solo puede darlas, en exclusiva, José Mari, Pilar, Jerónimo, Simón, Andrea…, con lo que, aparentemente nos encontramos en el punto de partida.
No a todo el mundo le hace tanta gracia y se marean en esa pescadilla que se muerde la cola. El mareo siempre se defiende echando de sí las últimas adquisiciones y encuentra como solución el olvido. (¡Paren el mundo que me bajo!).
Y no hay que bajarse.
El caballo es el animal que mejor simboliza la pasión del ser humano. Toda esa potencia puede elegantizarse si conseguimos leer con claridad las dosis justas de libertad y bondad que equilibrarán su paso. Llevar las riendas de nuestra vida es arriesgado por feliz, ya que la felicidad siempre es conciencia de ser. Lo contrario es tener la sensación de que alguien nos lleva.
La paradoja está en que sospechamos la verdad… que no hay nadie ahí (solo estamos nosotros) y eso es lo que nos da miedo. Pero así es la vida, hermosamente compleja.
¿Cansada?
Esther, te echó en falta. Mientras nos atendía a los tanguer@s desatendía a sus gatos. (“Si estuviera aquella jovencita..”). Quise llevarle tu libro pero no pude y quedó para otra ocasión. Se rió con la coincidencia de que ella tiene siete gatas (todos los demás son gatos). Es una mujer curiosa. Sus gatos son un refugio terapéutico de la vida que bulle en ella y a la que no puede darle juego. (Quizás por eso están todos enfermos).
Lo contrario a ti. Es sorprendente la relación que tienes con la naturaleza. Parece de Perogrullo pero es tan “natural” que suena a misterio. Tú no hablas con los animales. Son ellos los que te admiten porque te pones a su nivel. No les inquietas con un lenguaje humano que no les corresponde. Siempre el que tiene más puede hacerse cargo del menor sin ofender, es decir, sin avasallar con ese exceso que por serlo dibuja esa palabreja.
Querida Andrea. Me alegra saber de ti.
Un fuerte, fuerte abrazo.
martes, 11 de agosto de 2026
EL ALIMENTO - Conversaciones con Andrea

Comer despacio es mucho más saludable que tragarnos con la comida el tiempo que deberíamos emplear en saborearla. Además, lo importante, no es lo que comemos, sino cómo, desde qué actitud. Si devoramos o incorporamos.
No podrías convencer a un león que debería dejar de comer gacelas, sobre todo porque la tierra tendría que …tuplicar su producción vegetal y esa sería la peor de las explotaciones. La naturaleza nos expulsaría con cajas destempladas.
El ser humano lleva todos los aspectos, mineral, vegetal y animal, en su naturaleza. En el mundo animal están sintetizados el vegetal y el mineral de la misma forma que el 10 es un guiño al que está recorriendo del uno al nueve. Hay que tener cuidado con lo que consideramos prescindible. Que yo no lo necesite no quiere decir que el otro tenga que prescindir.
(mañana seguimos...)
lunes, 10 de agosto de 2026
COMPORTAMIENTOS - Conversaciones con Andrea
Escribir es como cocinar, pasear, trabajar, hablar... resumiendo, es como vivir. Todos necesitamos de todo y cuando conseguimos repartirnos equilibradamente los papeles nos sale una humanidad divina. La dificultad surge cuando desafinamos y acaba en desastre. Si, además, nuestro error provoca dolor, los niveles que pueden alcanzarse en los despropósitos derivados de ello son terribles.
Sé perfectamente que las personas podemos comportarnos no como animales, sino mucho peor. Los animales se mueven de forma natural y la consecuencia de sus actos tiene coherencia. Cuando un león mata a una gacela lo hace sencillamente para comer. Si pudiera hablar diría que nosotros también matamos a las lentejas. El ser humano mueve otros niveles superiores y consecuentemente tiene otras cuentas que rendir.
Sinceramente creo en la bondad natural y no dudo en el objetivo general que todos tenemos: ser felices. Por qué resulta tan complicado es un misterio que para resolverlo se necesita paciencia búdica o inocencia.
domingo, 9 de agosto de 2026
CARTAS A FLORA

Se empiezan las cartas con una manifestación de aprecio, estima, cariño, como si quisiéramos dibujar el espacio desde donde nos manifestamos.
Dejar constancia escrita de un sentimiento, es dibujar la otra orilla, señalar los límites que en absoluto limitan, sino que nos devuelven a nosotros mismos con el nuevo tesoro de haber descubierto en el amigo a nuestro mejor yo.
Se suele escribir en momentos de calma, desde un silencio interior que nos permite escuchar de forma nítida nuestro sentimiento hacia el destinatario y trasladarlo al papel sin tropiezos.
La amistad es un buen lugar para pasear y volver a encontrar matices, aspectos, ideas que vuelven a sorprendernos con el mensaje de que seguimos teniendo capacidad de asombro.
sábado, 8 de agosto de 2026
CONVERSACIONES

Hay una notable diferencia entre “ponerse en el lugar de los demás” para saber qué ven y entender sus reacciones y “ponerse en el lugar de los demás” para decirles que en ese lugar no deberían estar y sentenciar “que tienen un problema de ética y moral, además de un comportamiento inmaduro”.
Con la primera actitud me identifico plenamente. Asumo la responsabilidad de mis hechos y dejo libres a los otros para que hagan lo que su naturaleza les permita.
No seré yo quien les examine, pues necesito todo ese tiempo para juzgarme y pedirme cuentas por el resultado de mi comportamiento.
“Por sus hechos los conoceréis”, decía un filósofo.
.../...
viernes, 7 de agosto de 2026
CARTAS EN JUNIO DE 2003
La escucho y traduzco en ella una cierta expresión de esfuerzo, de lucha. Se diría que algún golpe ha recibido.
Si fuera animal (me dice) sería una jirafa y si hombre, un poco terco manteniendo sus posturas. Pero está hecha de una madera fuerte, y la fuerza es sinónimo de vida.
Enamorarse significa encontrar en el otro nuestro lado oculto. Vernos enteros, plenos.
A partir de ahí, lo que hagamos será responsabilidad nuestra. Ya no podremos echar fuera unas culpas que a nadie corresponden.
¿A qué edad dejamos lo infantil para cuidar al niño que nunca debemos perder de vista? ¿Por qué normas se guía la inocencia?
La vida es un juego, un serio juego, en el que el secreto está en hacer lo que nos dice Juan Ramón: "no tocarla".
Un beso
jueves, 6 de agosto de 2026
MARA Y MI ESPALDA
miércoles, 5 de agosto de 2026
CARTAS A GUILLE - AGOSTO 2003
Se enfadó con su madre porque ella descubrió que (cumplidos los 16) todavía jugaba con los “soldaditos” como cuando era pequeño.
Para rebajar tensiones le escribí:
martes, 4 de agosto de 2026
PAZ
lunes, 3 de agosto de 2026
EL DEPORTE
Hay que llamar la atención a los padres que animan a sus hijos a dejar de ser deportistas para convertirse en guerreros.
(Mosquito en el Río Ebro)
En las guerras hay vencedores y vencidos. Vence el más bruto. Los argumentos no sirven.
La discusión, la puesta en común de ideas distintas, es un síntoma de madurez individual y social.
El deporte sustituye a las guerras.
El deporte es una ritualización de lo que fue una lucha cruenta.
A diferencia de una pelea, en la que el ganador somete y humilla al vencido, en el campeón estamos todos representados. Se trata de reconocer al mejor, de saber hasta dónde puede llegar el ser humano. Para ello es imprescindible el juego limpio, porque:
domingo, 2 de agosto de 2026
NIEVE ANDREA Y EL TANGO
sábado, 1 de agosto de 2026
DEPORTE SIN INSULTOS
Se enfrentaban el Juventud de Torremolinos y el C.D. Puerto Malagueño. A falta de cinco minutos para el final, el equipo local vencía por uno a cero. Con el balón claramente controlado por este en el borde de su área penal, me percaté de que uno de los jovencísimos jugadores visitantes se hallaba en el suelo y detuve el juego, que, lógicamente, debía ser reanudado con un balón a tierra (bote neutral).
Ante esta situación, el entrenador visitante indicó a sus jugadores que lanzasen la pelota fuera por la línea de meta para que sacase el Torremolinos. Sin embargo, un jugador del Puerto, obviamente sin maldad, lanzó a portería y marcó el gol del empate. Todos los adultos cruzábamos miradas de incredulidad, pero el gol, claro está, era legal.
Rápidamente, el entrenador del Puerto ordenó a sus jugadores que se dejasen marcar un gol. Los niños no lo entendían muy bien, pero lo acataron. Bueno, todos menos el portero, que evitó el tanto. En la siguiente interrupción, el entrenador visitante solicitó acceder al terreno de juego para hablar con sus jugadores y explicarles lo que estaba ocurriendo. Lo mismo quería hacer el local. Yo, dadas las especiales circunstancias generadas, se lo permití a ambos. Tras ello, esta vez sí, el Torremolinos marcó el que sería, a la postre, el último gol del partido, que, por tanto, finalizaba con victoria local por dos a uno.
Tras acabar el choque, me abracé con ambos entrenadores (el comportamiento del local también había sido ejemplar, manteniendo la calma y las formas en todo momento). Me sentí feliz por lo que había vivido y les di las gracias.
Fue una emotiva experiencia para todos, especialmente para los niños que jugaban y los que veían el partido en las gradas. Si todavía en aquel momento no entendían bien los detalles de lo sucedido, sus entrenadores ahondarían todo lo necesario después en el asunto. Lo que no admite duda es que será positivo en su crecimiento como deportistas y como personas.
Quizá ellos no lo sepan, pero tocaron el cielo en aquel partido. Y al cielo nos condujeron a todos los que allí estábamos. Lástima que, como contrapunto, tengan que escuchar a sus ídolos (tras, por ejemplo, ganar un partido anotando voluntariamente un gol con la mano o marcando un penalti fruto del fingimiento y el engaño al árbitro) decir que lo fundamental son los tres puntos, sin importar la forma de lograrlos. Se equivocan los jugadores profesionales que afirman eso, pues el fin no justifica los medios, sino que, como decía Gandhi, los medios son el fin.
Lo más importante no es vencer al rival, sino superarse a uno mismo. La verdadera victoria es tocar el cielo de los valores que dan sentido a la vida. Visto así (y, a mi juicio, es la única forma de verlo), el pasado viernes por la tarde vencieron ambos equipos de prebenjamines. Es más, vencimos todos. Porque todos tocamos el cielo de los valores, que es de lo que se trata en el deporte y en la vida.
Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y Presidente de la Asociación Deporte Sin Insultos.
13 de febrero de 2011.














