lunes, 9 de febrero de 2026

SOBRE EL TANGO





La mano derecha enlaza con la izquierda masculina.
Pasado y futuro se unen.

La izquierda femenina y la derecha masculina se enlazan.
El presente, es realmente quien dirige.

Pasado y futuro son la ilusión del presente. El presente  es lo único que existe. (Emerson decía: "Cada día es el mejor del año").

El presente sería el centro de nosotros mismos.

Fuera están los cantos de sirena.  (La música)
 






La salvación de este escollo estaría en oírse uno mismo. Oír el propio nombre. (El oído)

Para este juego son imprescindibles hombre y mujer.

Los ingredientes de este misterioso cóctel,  son al 50% entre ambos aspectos. El resultado: La conciencia de Ser. La individualidad, (no el individualismo)

Pero hay errores, claro. La clave está en saberlos y, sobre todo, aceptarlos.

El sufrimiento psicológico nace en aspectos nuestros repudiados. Al no reconocerlos toman una entidad mayor que la que les correspondería y ocupan un espacio excesivo. Esto duele. El dolor, el sufrimiento avisa de que no lo estamos haciendo bien.


No puedes volver a bailar el tango anterior.
El tango es presente puro.




sábado, 7 de febrero de 2026

DUMBO



Entro en Dumbo. Me siento en una de sus mesas y un bolígrafo me pide que le siga. Voy detrás de él.
 Dibuja un recorrido que intuyo interesante, pero no entiendo bien qué dice… y me dice:

“Tienes que elevarte”.


Pregunto:

¿Te sigo o me distancio?


“No es incompatible”, contesta. “Tomando altura no me perderás de vista y además te encontrarás leyendo lo que escribo”.

Me cuesta. Tengo vértigo (no por la altura, sino por dejar el suelo que da seguridad) y el bolígrafo me ofrece su apoyo. Tiene una caperuza en la que puedo situar mi vista y cambia el panorama. Aparecen varias dimensiones. Puedo seguirle y leer lo que escribe al mismo tiempo. 

Cuenta la historia de alguien que se empeñaba solo en el espacio/tiempo y su vida era como un agujero negro. Un buen día recibió una clave. Mejor dicho, la traducción de una clave que tenía encriptada. 

Se dejó llevar y apareció al otro lado. Desde allí se veía completo. Le costó reconocerse porque hasta entonces no supo que los demás eran espejos suyos.

El viaje fue ambivalente. Duro y hermoso, pero por fin se encontraba… feliz porque se encontraba.

Curiosamente lo que parecía un final era solo un principio.

Le agradecí a ese bolígrafo su empática historia que me sonaba a música celestial  y quiso volver a contármela. 

Ahí estamos, sin parar de sonreír.


viernes, 6 de febrero de 2026

CONVERSACIONES CON AMIGOS





A Carmen Vega, en Zaragoza, un 25 de abril 2015


Preguntas: ¿Es acaso un pedir constante de lo que no te dan y dar mucho de lo que no te piden? y entiendo que es un matiz que ves en el tango.

Yo añadiría otro matiz. Un aspecto fundamental del tango es el equilibrio. Para caminar bien en la vida, el equilibrio es fundamental.

Los demás son un cristal en el que nos vemos reflejados. Imagínate que pides delante de un espejo. Lógicamente verás que tú te pides. En el espejo de los demás pasa lo mismo, pero nos despistamos.

Si cuando pedimos pudiésemos preguntarnos ¿por qué no tenemos lo que deberíamos?, nos haríamos responsables de esos vacíos y liberaríamos a los demás de algo que no les toca dar.

Si cuando damos, no lo reciben y por ello nos enfadamos, deberíamos preguntarnos ¿qué aspecto mío estoy abandonando?

¿Egoísmo o generosidad? La vida es complejamente sencilla.

Cuando somos pequeños solo podemos centrarnos en nosotros porque estamos desarrollando nuestras capacidades empáticas y la relación con los demás activa nuestros interruptores vitales. Encendida la luz descubrimos a los demás. Eso es inocencia.

Cuando somos adultos podemos interaccionar con el mundo entero. Si no lo hacemos tendremos que investigar las causas.

El tango es un buen ejercicio para desarrollar esas capacidades vitales. 

Querida Carmen. Te agradezco mucho tus palabras. Son amables, cariñosas y con un aroma de admiración que dice muy bien de ti. Siempre he dicho que “quien elogia, se elogia”. Para ver en los demás un valor tenemos que llevarlo dentro. De otra forma no sabríamos leerlo.

Querida Carmen. Espero seguir conversando contigo.

Mientras, un fuerte, fuerte abrazo.