viernes, 30 de diciembre de 2016

BUENOS DESEOS

Fragmento de Belén/Lourdes Español

El deseo es una de tantas migas de pan-felicidad que la vida siembra en nuestro camino, para que no perdamos su pista.


Por eso deseo que sigas ahí, en ti, aunque yo no te vea.


Y que el año nuevo traiga madurez para compartir lo que tenemos. 




***

lunes, 26 de diciembre de 2016

EL TANGO CON DARIO (película completa) - Basado en el libro de María Bernad




Año 2000



El 18 de septiembre de 2000 llegó la carta de la Asociación Amigos del Tango "El Garage" con información sobre un concurso literario de poemas sobre el tango. Lo organizaba Silvia Arzac, Directora de la Casa de las Letras, Municipalidad de José C. Paz (Buenos Aires). Decidí presentarme, gustó al jurado y le dieron el primer premio.

Al principio contaba sus gracias, sus primeros balbuceos, pero este libro, “El Tango con Darío”, tiene la suficiente edad como para que hable solo. Leedlo. Encontrareis, seguro, emociones que os pertenecen.

Me gustaría que me acompañaseis por sus alrededores y os propongo algo distinto. Entrar en ese aspecto que inquietó a Antonio García Olivares. El final.

Dice Antonio:

“La mayoría de los poemas de este libro son un tanto inquietantes, y yo creo que ello se debe a que conservan ese sentido multivalente (precisamente). Tomemos por ejemplo, el poema que cierra prácticamente el libro, el titulado "El Final". Y vamos a oír qué le dice la autora a su propio amor:

Le dice:

Ya llegan, mi cariño, los últimos compases

el final ... ese lecho.
Sé generoso, amor, y no me llames.
No te pierdas.
Silencio.

Yo al menos, no puedo evitar oír a la vez 4 cosas en este poema:

-En primer lugar, la despedida de un baile.
-En segundo lugar, el diálogo con la persona querida
-En tercer lugar, podemos interpretarlo como el diálogo con el propio amor de uno
-Pero también podemos ver en el poema a una persona despidiéndose de la vida (!). Esto es, la despedida final de una vida humana...

Por eso, no puedo evitar que me resulte inquietante, como muchos otros poemas de este libro. Porque lo que se dice en cada nivel está sirviendo de campo metafórico para los otros niveles. Creando así una profundidad que genera cierto vértigo. Un vértigo que caracteriza también a otros poemas de este libro.”

Viajemos en ese vértigo.
 Digo yo:
La despedida de un baile.

Tiene el tango tal vitalidad, es tan fecundo que podría compararse con un río. No se puede uno bañar dos veces en las mismas aguas. No se puede bailar igual un tango que el siguiente.

El final de un tango nos hace sentir orgullo, satisfacción por la culminación de un reto que hemos sabido afrontar. Y al mismo tiempo pena por su acabamiento.

Hemos oído muchas veces hablar del vacío en el que se encuentran los creadores de cualquier obra cuando la terminan y ese vacío aumenta con la calidad de lo que hicieron.

El diálogo con la persona querida.

El tango es una conversación con el otro. Se ha dicho que cada pieza es una historia de amor. Y es verdad. La catarsis del tango está en que el compañero generosamente nos presta su imagen para que en tres minutos hablemos de tú a tú con nosotros mismos. Es la “representación” de una historia de amor y por ello, para que el tango sea tango, estará blindada de cualquier transferencia hacia el otro.

Los actores saben bien del peligro que supone confundirse con su personaje.

En la relación íntima también está el peligro de invadir el terreno del otro. En un momento que se nos escapó cambiamos la idea “Querer a”  “Te quiero a ti” por “Querer de” “Quiero esto de ti”.

       Si un día fui un cielo, ¿por qué hoy soy un infierno?
       Si un día fui un héroe, ¿por qué hoy soy un ogro?

Yo no he cambiado (diría cualquiera de los dos protagonistas)

            Y es verdad.

El diálogo por el propio amor de uno.

Es el único diálogo real que existe, el diálogo con uno mismo. Todo lo demás son proyecciones. Descubrir esos dragones y vencer las dificultades en las que esa luz nos sitúa es un reto que precisa de toda nuestra vida. Hasta el final.

Hemos hablado de tres finales. El final de un aspecto (un baile); el final de una relación amorosa (el diálogo con la persona amada) y el compromiso con uno mismo de recorrer hasta el final su propia historia, hasta el último día de su vida.

Os contaré un secreto que descubrí en El Tango con Darío. En el centro está la conciencia. Cuando llegamos al final, esta gran amiga, la conciencia, nos guarda una sorpresa.

Os aseguro que hay una para cada uno

Un torrente de posibilidades en la forma de bailar, de interpretar qué nos sugiere en cada momento cada tango.

Para este viaje necesitamos  ponernos de acuerdo en el lenguaje. Por lo menos, que sepáis en qué paisaje me muevo.

A un lado el ritmo y al otro la melodía.

Allá, junto al ritmo, el cuerpo con todas sus necesidades.

Para escuchar la melodía, la idea como elevación.

Las necesidades humanas sujetas al ritmo de sus derechos. 

La melodía de la libertad individual.

Repasemos:

El ritmo y la melodía.
El soma y la psique
Los derechos humanos y la individualidad

Se dice que cada tango es una historia de amor.

La historia es una sucesión de momentos y cada momento tiene su tiempo. Se nace y se muere. Lo que termina es porque ha empezado y todo comienzo indica un final previo.

            Cuando una historia de amor termina ¿por qué pretendemos convencernos de que no hubo amor?

            ¿Por qué las arrugas de un anciano rostro podrían negar que ayer, ese rostro, fue joven?

           
Dice Darío: “Un minuto contigo y después la muerte”
El enamoramiento es un estado de gracia en el que nos vemos completos.  Por un minuto acariciamos nuestra individualidad, entramos en el nirvana. Pero no es posible retener "a voluntad" esa emoción. El río de la vida traza su curso y hay que recorrerlo desde su nacimiento hasta la playa. Resulta complicado mantener el equilibrio de nuestra frágil nave. El tango nos da su clave.… no invadir espacios… dos soledades que se abrazan…no detenerse en los errores del otro… escuchar…

Cuando decimos o cuando nos dicen: "ya no estoy enamorado de ti", queremos decir "no tengo luz". Desde esta perspectiva no me veo. No puedo seguir en mí. Estoy ciego. Si yo quiero irme de allí porque ya no me veo, me resultará sencillo entender que el otro se fue para no perderse y dejaré de reprocharle que lo hiciera.

Dice Rojas Marco que la tristeza y el miedo son los ladrones de la felicidad.

Hay épocas de crecimiento en las que necesitamos nuevos aportes vitales y estos aportes solo se consiguen respondiendo correctamente a los nuevos retos. ¿Pero quién nos indica cómo hacerlo, si la actitud correcta requiere un espacio que aparece cuando adoptamos esa actitud correcta?

¿Podríamos decir algo como esto?

Hemos recorrido juntos un largo camino y dibujado una vida en común felizmente fecunda.

En la última etapa hubo un cambio imperceptible de vía que nos ha situado en paisajes distintos.

Tenemos dos cristales. Donde uno ve monte, el otro dibuja una llanura y no hay forma de lograr un acuerdo entre dos realidades que se incomunican por los torpes reproches al otro que solo quiere seguir su camino.

A primera vista no se entiende nada. Desde lejos no se ve la realidad de lo que ocurre y hay que acercarse a todos y cada uno de los hilos para ver donde se formó el nudo de esta historia. Deberíamos, serenamente, desandar lo andado, para encontrar el momento en el que nuestro jefe de estación cambió las vías.

El amor es el bailarín más experto en cuyos brazos solo una cosa se puede hacer: ver lo que se hace. Para conseguir esta lucidez nuestra naturaleza hará lo imposible. El conflicto está en que a nadie le es permitido sustituir al otro en su trayecto. Es cada uno, en primera persona, quien debe tomar las riendas de su vida, asumiendo cualquier riesgo.

En mi equipaje tengo la certeza de que se ama sin pedir nada a cambio. Mas aún, recordando que nos dieron sin estar obligados. Que somos mendigos del amor y que el empleo es fijo. Que se quiere sin red y ese es el riesgo.

 Recíprocamente, el destino nos guarda un lugar preferente en nuestro centro, al que siempre podemos retornar. Solo en ese giro hacia la inocencia que guarda nuestra propia imagen, podremos descubrir en qué momento se dio la vuelta Eros, para “alejarse un poco” y protegernos de aquella seducción que pudiera despistarnos demasiado de nosotros mismos.

En la bondad de la vida ya estamos encontrados.


¿Por favor, me das algo?


      


jueves, 15 de diciembre de 2016

miércoles, 14 de diciembre de 2016

PREGUNTAS SOBRE EL TANGO EN EL 2002










1. ¿Cómo/por qué se interesó por el tango?
Contemplando la belleza de su danza.

2.¿Cuantos años lleva aprendiendo y/o bailando tango?
Cinco

3. ¿Qué edad tiene?
49  (En el 2002)


4. ¿Baila algún otro estilo de baile?
No


5. En su opinión, ¿qué diferencia al tango de otras danzas?
Desde el “catón” de lo rítmico al aforismo del tango


6. ¿Qué espera del tango?
¿Qué espero de mí?


7.¿Qué adjetivos utilizaría para describir la danza del tango? (4 o 5 características)
Vital, elegante, profunda, universal.


8. ¿Qué emociones le provoca el tango: a) Cuando lo baila. b) Cuando lo ve bailar?
El nivel de emoción equivalente al nivel de conversación

9. ¿Baila como hombre o como mujer (habitualmente)?
Mujer

10. (Sólo para mujeres:) ¿Está de acuerdo en utilizar únicamente la iniciativa de él
o le gusta de vez en cuando conducir a su pareja?
La pasividad es otra forma de dirigir. En ocasiones, me dirige la pasividad del otro.


11. En UE, EEUU y otros lugares del mundo, las mujeres bailan tango entre ellas.
¿Qué piensa al respecto?
Una señal para provocar al hombre.


12. ¿El tango es una danza machista? ¿Por qué?
En absoluto. El tango es una conversación, no un monólogo.


13. ¿Es posible expresar un estado de ánimo bailando un tango? ¿Qué estados de ánimo?
(ponga algunos ejemplos)
Es imposible no expresarlo.


14. ¿Qué forma de bailar el tango es la que más le gusta? (defínala mediante 2 a 6
características)
El caminado. Expresión de equilibrio y elegancia

15. ¿Cómo definiría su forma particular de bailar? (dé de 2 a 6 características)
Comunicativa

16. ¿Es su compañero/a de baile su compañero/a en la vida real?


17.¿Prefiere usted bailar con muchas parejas distintas o preferentemente con su
pareja sentimental?
Bailar con parejas diferentes evita latiguillos.


18. ¿Qué requisitos tienen que cumplirse para que considere que un baile le ha
salido bien?
Que ambos sepamos de qué estamos hablando.


19. Como espectador, ¿qué es lo que más valora de otras parejas cuando las ve bailar
tango:
a) Aptitud a la hora de bailar.

****b) Armonía de movimientos.
****c) Interpretación de la música.
d) Ejecución de pasos-figuras difíciles.
e) Ejecución de muchos pasos-figuras por canción.
****f) Creatividad
g) Otras características (escriba cuáles)

20. ¿Qué características de una persona son las primeras que se notan cuando se baila
con ella? (dé algunas características)
Timidez, si es tímido. Exhibicionista, si lo es. Reservado, si habla poco. Inseguro, si se limita a unos cuantos pasos conocidos... generoso...


21. Cuando baila habitualmente con una persona, ¿cuáles son las características
(corporales, temperamentales o mentales) de ella en que suele fijarse o le suelen
llamar la atención? (3 a 10 detalles)
Capacidad de asombro.

22. Cuando baila tango con alguien:
(i) ¿qué es lo que más le gusta?
(ii) ¿qué es lo que más le disgusta?
(enumere algunos rasgos personales y/o de la forma de bailar de la otra persona)
(i) El equilibrio en todas sus manifestaciones
(ii) Que invadan mi espacio

23. ¿Bailan parecido todas las personas? ¿En qué categorías clasificaría a las
parejas con las que ha podido bailar? (trate de describir a las distintas clases
de personas, mediante algunas características definitorias de su forma de bailar
y/o de responder a su pareja)
En la medida que se parecen.
Parlanchines, sobrios, tartamudos, aburridos, sorprendentes...

24. ¿Qué rasgos de primera vista le predisponen favorablemente a invitar a bailar
a una persona que no conoce? (enuncie algunos)
Que le interese el tango. Que baile bien.

25. ¿Cree que hay rasgos de carácter que se pueden traslucir en la forma de bailar
de una persona? Si es así, ¿cuales? (enumere algunos)
Sí. La generosidad. Capacidad de superación...

26. Para qué situaciones, estados de ánimo y/o temperamentos le parecen especialmente
adecuados
:
(i)las milongas – Ritmo vivo para dinamizar el tono bajo
(ii)los valses – Emocionarnos paseando por nuestro centro
(iii)los tangos – Están incluidos los otros dos.


27. ¿Cambia en algo la relación con una persona cuando se ha bailado mucho con ella?
¿En qué cambia?
El conocimiento da seguridad.  Pero esa seguridad se limita al baile... si has bailado tango.

28. ¿Cuando baila con alguien desconocido/a, ¿le resulta molesta la postura cercana
y abrazada que exige el tango? (todo lo contrario/ no/ me es indiferente/
nunca/ raramente/algunas veces/frecuentemente/sí, siempre).
Si molesta, es que no estás bailando tango.

29.¿Qué actitudes, signos externos o iniciativas espera de su pareja de baile después
de un baile?
Todo lo que se encuentra alrededor de la elegancia.

30. Tras acabar de bailar, hay personas que acompañan a la pareja a su asiento.
¿Cómo valora esta actitud? (Irrelevante / De importancia secundaria / Detalle importante
/ Doy gran importancia a esta clase de detalles)
Son importantes porque crean un buen clima.

31. ¿Mejora su valoración de una persona cuando ve que baila bien? (No, es irrelevante
/ Sólo marginalmente / Sí, en algún grado / Sí, bastante)
Aumenta la valoración en lo que se refiere al baile.

32. ¿De qué le ha servido, principalmente, el aprender a bailar? ¿Qué características
personales han cambiado en usted debido a este hecho?
Ha sido un complemento más de la palabra.
 




martes, 13 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD PARA TODOS




Me permito plagiar estas felicitaciones. Al final los buenos deseos son la pura realidad.

"Solamente haciendo el bien se puede realmente ser feliz". (Aristóteles)

 

 
 
 
 
 
 
Dicho de otra manera

"Ser bueno es Ser".  (Darío)
 

domingo, 11 de diciembre de 2016

EL DÍA NACIONAL DEL TANGO





 
Este lenguaje universal se celebra cada 11 de diciembre desde hace 39 años.

Un idioma es rico según  la complejidad de sus palabras. Paradójicamente somos capaces de reducirlo a una mirada, un gesto, incluso un aspaviento, con tal de comunicarnos.
 
Hay mucha información sobre los orígenes del tango y alguna discrepancia. Enrique Santos Discépolo lo definió como “un pensamiento triste que se baila”. Y su razón tenía. No es lo mismo llegar a un país como esclavo, vendido y sometido, que tener la libertad de elegir la mejor ruta para llegar donde queremos.

Podemos ordenar la frase de otra manera: Para bailar un pensamiento y que dé fruto en los hechos, es necesario ensayar estos pasos:

 “Responder muy flexiblemente a las situaciones. Sacar provecho de circunstancias fortuitas. Hallar sentido en mensajes ambiguos o contradictorios. Reconocer la importancia relativa de los diferentes elementos de una situación. Encontrar semejanzas entre varias situaciones, pese a las diferencias que puedan separarlas. Descubrir diferencias entre varias situaciones, pese a las semejanzas que puedan vincularlas. Sintetizar nuevos conceptos sobre la base de conceptos viejos que se toman y se reacomodan de nuevas maneras. Salir con ideas novedosas.”

¿Estas características hablan de inteligencia o de tango?

 Sssss

Más de un siglo sonando ininterrumpidamente y queda espacio para un baile más. El tuyo, el suyo… (el mío…  que también me apunto).

 

                                                      María

viernes, 2 de diciembre de 2016

SOÑASTE CON UN TREN






Oscuro, misterioso, interesante. Sólo desde el silencio puede encontrarse la clave de este tren.

Despierta una profunda curiosidad su itinerario, siendo infinitas las estaciones que recorre y en cada una sube, curiosamente, tan solo un pasajero.  

Este tren no se pierde en la niebla del tiempo y por ello no expide billetes de ida y vuelta. Lo escrito en su costado solo se lee desde el espejo de Kronos. 

Ellos se nos van, provocando en nosotros enfado por su ausencia. Nos duele que abandonen su imagen, pero es solo apariencia. 

Son proyecciones nuestras que un día abandonamos en la estación de otros y que ¡por fin! piden el regreso a su hogar. 

No queda otra que buscarles su sitio. La realidad no tiene puertas de huida. Sólo de entrada. La realidad es redonda. 

El tren del que hablas tiene completo su guión, su recorrido, agotados los billetes. No hay nada que añadir porque tiene vagones para todos. 

No quieras perderte el final. (Tampoco puedes). 

Ese tren, nos lleva en su barriga a todos. En la última estación la madre naturaleza nos regala su parto. Un comienzo en el que todos tenemos un papel insustituible en esta historia.  

Nos la contamos unos a otros con la inocencia de que este tren nos garantiza un final feliz Universal. 

Nos olvidamos que aplaudimos pidiendo ¡otra vez, que se repita! para meternos cada uno, otra vez, en nuestro personaje. 

Tan sencillo como que al invierno le sigue la primavera que fue el comienzo.
 
 
 
 

jueves, 1 de diciembre de 2016

ENERO 2016 - A MANUELA CARMENA







Querida Manuela. Te escribo estas líneas para decirte lo mucho que me ha emocionado tu propuesta sobre involucrar a los estudiantes universitarios en colaborar con las tareas de limpieza en aquellas ocasiones en las que su ocio genera basura.

El cambio social se produce de abajo/arriba y no al revés.

Soy una mujer comprometida, en la medida que mi madurez me lo permite, con lo que pienso.
 
Siento mucho esas críticas que tu “sugerencia” ha provocado, no tanto por los reproches, sino por el desgaste personal que pueden causar. (Te vi por la tele un poco cansada).

Por mucho que uno luche en política por cambiar la sociedad, tiene que saber las limitaciones de esos resultados en los demás. Y al mismo tiempo estar absolutamente comprometido con actuar individualmente como decimos que tienen que actuar los demás. Ese es el reto y las contradicciones.

Recuerdo con mucho cariño el día que vi (hace muchos años) un barrendero que parecía un universitario. ¡Por fin!, dije, se van acabando las “castas”. Nadie nace para barrer las calles. La limpieza es una actividad fundamental para nuestra salud. Es algo básico y nadie está fuera de esa necesidad, por lo tanto, todos debemos implicarnos en ella. Lo hacemos en determinados niveles.

Echamos la basura en un cubo. Tenemos unos servicios en casa donde depositamos nuestros excrementos. Básico.

A partir de ahí hay quien colabora un poco más y clasifica los desperdicios en contendedores de vidrio, papel y cartones, plásticos… No lo hace todo el mundo, pero hay mucha gente concienciada.

En lo que se refiere a la limpieza ciudadana pagamos impuestos para que se contrate personal y todo el material necesario para una correcta limpieza. Hasta ahí correcto.

Recordaré que el pago de impuestos es una redistribución social para garantizar la igualdad de todos los ciudadanos en aquellos servicios fundamentales.

El dinero es un símbolo de lo básico.

Un cordial saludo y un fuerte abrazo
María Bernad

jueves, 17 de noviembre de 2016

DUMBO





Entro en Dumbo. Me siento en una de sus mesas y un bolígrafo me pide que le siga. Voy detrás de él.

Dibuja un recorrido que intuyo interesante, pero no entiendo bien qué dice… y me dice:

“Tienes que elevarte”.

¿Te sigo o me distancio?

“No es incompatible”, contesta. “Tomando altura no me perderás de vista y además te encontrarás leyendo lo que escribo”.


Me cuesta. Tengo vértigo (no por la altura, sino por dejar el suelo que da seguridad) y el bolígrafo me ofrece su apoyo. Tiene una caperuza en la que puedo situar mi vista y cambia el panorama. Aparecen varias dimensiones. Puedo seguirle y leer lo que escribe al mismo tiempo.  

Cuenta la historia de alguien que se empeñaba solo en el espacio/tiempo y su vida era como un agujero negro. Un buen día recibió una clave. Mejor dicho, la traducción de una clave que tenía encriptada.  

Se dejó llevar y apareció al otro lado. Desde allí se veía completo. Le costó reconocerse porque hasta entonces no supo que los demás eran espejos suyos. 

El viaje fue ambivalente. Duro y hermoso, pero por fin se encontraba… feliz porque se encontraba. 

Curiosamente lo que parecía un final era solo un principio. 

Le agradecí a ese bolígrafo su empática historia que me sonaba a música celestial  y quiso volver a contármela. 
Ahí estamos, sin parar de sonreír.





lunes, 14 de noviembre de 2016

LAS PARCAS

Sueños 10 febrero 1996



Es de noche. Salgo de la sala para ir a dormir y veo con inquietud que la puerta de la calle se abre. Es muy raro, pues la cerradura funciona bien.
Aunque con miedo, voy a ver qué pasa. Abro la puerta del todo y me encuentro con dos mujeres totalmente vestidas de negro, tanto que solo consigo ver sus pies. A pesar de ello sé que son de mediana edad, una más alta que la otra. Dos parcas (esta denominación se la doy en vigilia, al despertarme.
Pregunto qué quieren, pero no me contestan. Llamo a mi compañero y tampoco. Quiero encender la luz, pero los interruptores no me hacen caso. Sube mi inquietud. Distingo una bolsa de plástico vacía que han dejado en el pomo exterior de la puerta.
Con una fortísima decisión les grito ¡fuera de aquí! al tiempo que cierro la puerta.

Me despierto con la piel totalmente erizada por el miedo.















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jueves, 10 de noviembre de 2016

ESPECIES PROTEGIDAS - Conversando con Francisco Pellicer



Francisco Pellicer dice:
 
Los espacios naturales protegidos sufren con frecuencia la dura pugna entre posturas conservacionistas y desarrollistas, de modo que pueden llegar a darse situaciones tan absurdas como la de plantear la disyuntiva sobre qué es más importante, si una determinada especie protegida o el habitante de estos territorios. Es preciso dejar las luchas estériles y convertir unos lugares privilegiados por la naturaleza en lugares privilegiados también para el encuentro y la concertación social.

El paisaje solo existe cuando los ojos lo miran y el corazón se enamora de su verdad.



***

Hoy he conocido el Moncayo a través de un hermoso libro.

El mapa que se nos propone no puede tener mejor comienzo. Es decir, recorrerlo en compañía de amigos (Becquer, Machado, el autor), para que al mismo tiempo paseemos interiormente, en espejo, a dúo con la tierra.

Como en cualquier paisaje se combinan las luces con las sombras, pero aquí lo oscuro es sólo un subrayado para llamar nuestra atención sobre la transparencia de los ojos que vieron lo que ahora se narra.Y se nos cuenta todo, porque en este paseo no hay nada que limite (protege la inocencia).

Con solo dos palabras ("situaciones absurdas") Francisco Pellicer nos confidencia que sigue intacta su imaginación, como si fuera la mejor de las especies protegidas. Y provoca un silencio que repara cualquier alteración en el paisaje después de visitado, si es que la hubiera.

Finalmente se explaya en dar su clase magistral, sin olvidarse nada. Pero es tan vivo, tan vital su relato que pasa de la quietud al movimiento de la misma manera que nos contó sus sueños Akira Kurosawa.

Pero he visto algo más. Y ese es el viaje. Retornar (que no es regreso) a ese centro de partida, aligerada por la luz de esa conciencia.

 
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sábado, 5 de noviembre de 2016

SÍ y NO




Esto no, esto no, esto no, esto no, esto sí, esto no, esto sí, esto no, esto no…

La filosofía zen dice: esto sí.

Desde esa actitud, desde el sí,  cualquier “no” puede encontrar su otra mitad para “ser” y ser nunca es negativo porque es consciencia.

Retornar al hogar, a uno mismo, lleva consigo haberlo abandonado en el momento preciso. Entre esos dos momentos hay una historia que solo su protagonista puede contarla como es.




miércoles, 2 de noviembre de 2016

lunes, 31 de octubre de 2016

IDEAS PARA COMPARTIR








Dar continuidad a lo que nuestros antecesores comenzaron es todo un reto.

Crecemos en todos los aspectos, porque hay quien continúa lo que otros empezaron y también quien sabe dar la vuelta, girar en un camino que nos llevaría al precipicio.

No es posible avanzar si no lo hacemos todos. Ahí el elemento conservador tiene su función. Pero no es posible incorporar a quienes traen su nuevo espacio si no progresamos en las ideas.

Reñir envejece y destruye.

Encontrar el equilibrio entre lo conservador y lo progresista es procurar oxígeno a la sociedad. En esa noble discusión ganamos todos.

Yo no quiero ir a un cielo donde no estemos todos.



domingo, 30 de octubre de 2016

LOS PIANOS y David L. Cardiel



Es interesante tu reflexión.

Es bueno que haya un intermediario entre el piano y el posible pianista. La memoria se aloja en todos sus espacios y no es lo mismo que escriba en sus teclas un novato o alguien que sabe apreciar el esfuerzo de los demás.

Quien espontáneamente quiere escribir su partitura en un piano ajeno tendría que hacerlo como si fuera suyo en la forma de cuidarlo y apreciarlo.

Supongo que ese hecho influye en la persona que está vigilante .

Cualquier otro instrumento puede llevarlo “quien lo toca”, pero el piano necesita “brazos ajenos” para transportarlo.

Sus teclas se mueven uniformemente de arriba abajo. Cambia la intensidad, la velocidad, el tiempo… pero no pueden cambiar de sitio. Están pegadas a la tierra, como la sociedad.

El piano y “quien lo toca” podría ser una metáfora.

Para que la sociedad sea justa cada individuo tiene que tener sus siete notas bien distribuidas. Cuatro hospitalarias por tres básicas.

Individuo (4) y sociedad (3) son complementarias o contradictorias, depende del orden. El individuo tiene el suficiente espacio para incorporar a la sociedad, pero si en lo que es colectivo priman los intereses individuales hay guerra porque falta espacio.

¡La música! Qué misterio!



 

lunes, 24 de octubre de 2016

CARTAS A JULIA - MALOS OLORES





Eres valiente, querida Julia.
 
El mejor queso es el que peor huele y eso fue una barrera para que completases hasta el final tu demostración de cariño.

Interrumpiste el abrazo por esa razón y entendí  perfectamente que te fueras a tu habitación. En tu espacio siempre respiras un buen aroma.

Por qué digo que eres valiente?

Llegó la hora de marcharnos  y aunque no querías despedirme como siempre porque ese olor a queso permanecía en mí, te planteé el conflicto con esta pregunta:

¿El cariño no está por encima de los malos olores?

Y te quedaste mirándome un segundo. Rápidamente tus deditos cerraron esos orificios que impedían la demostración del sentimiento del que te hablaba y me diste el abrazo de siempre.

Conseguiste que ese olor a queso diese marcha atrás y el cariño pasó sembrando un perfume que todavía respiro.

¡Que heroína eres, querida Julia!



 

miércoles, 19 de octubre de 2016

UNA FRÁGIL BARQUILLA







Una voz nos atrae y vamos hacia su ribera en la frágil embarcación que apenas nos protege.

            Es paradójico.

            Si la nave fuera más fuerte, tendríamos una mayor autonomía para oponernos a transitar por esas aguas de peligroso aspecto y podríamos elegir un camino más fácil. Pero ¡ay! en ese atajo habitan las sirenas.

            Aceptar nuestra fragilidad supone asumir la propuesta de la naturaleza y dar cobijo a esos aspectos que han perdido su hogar.

            En esa generosidad se oculta el destino. Llega envuelto en la sorpresa de encontrar lo que siempre habíamos esperado. Escuchar, pronunciado por nosotros, nuestro nombre.


jueves, 6 de octubre de 2016

CONVERSACIONES CON ANTONIO G. OLIVARES - (5)

 
 
 
 
 
Una presentación casi fugaz a mediados del 2001 y unos meses más tarde parecía que siempre hubiésemos conversado.
Enero 2002
Antonio García Olivares (5)
…De ahí que esa sonrisa de Dionisos yo creo que era irónica, en contra de lo que tu piensas…
"El tango me recordó / que antes había danzado / con la Palabra" - Ojalá muchos más danzáramos con la palabra y no que la utilizamos como arma. La metáfora "una discusión es una batalla" impregna el habla occidental actual e, inevitablemente, predispone lo que hacemos cuando hablamos, porque en las metáforas hay un poder constituyente de realidad que generalmente nos pasa desapercibido. Hay que tener muchísimo cuidado, a la hora de elegir las metáforas que utilizaremos al empezar a hablar, pues están constituyendo el mundo. Lo avisaba Salinas en un bonito poema.
Así, la metáfora de la discusión como guerra está implícita en muchísimas expresiones comunes, como: "rebatí sus argumentos", "deshice su argumentación", "sus ideas tenían varios puntos débiles", etc. Como dicen Lakoff y Johnson (dos grandes teóricos de la metáfora), todo cambiaría si concibiéramos las discusiones, desacuerdos o desencuentros, en términos de danza. Las concebiríamos entonces (a las discusiones) como una sincronización, una búsqueda compartida de equilibrios, y no una pugna por la victoria o por evitar la derrota.
Hay una anécdota contada por Lakoff y Jonhson (en su bonito libro: "Metáforas de la vida cotidiana") de un estudiante iraní en EE.UU., que pensó que la metáfora implícita en la expresión inglesa "the solution of the problems" era la de un caldero con líquido burbujeante en el que se iban echando los problemas en cuestión, junto con otros reactantes (o sea, una "solución química" o alquímica), y dentro del cual, algunos de esos problemas se conseguía que precipitaran, definitiva o temporalmente, mientras otros seguían enmarañados en la mezcla disuelta. Dice Lakoff que su admiración por la profundidad de la cultura occidental disminuyó cuando se enteró de que esa no era la metáfora implícita en la expresión (sino otras de origen griego y latino).
Saludos y perdona el atrevimiento de hacer comentarios sobre algo que no necesita de ningún añadido. Sólo eran asociaciones personales que ha generado en mí. Ni por supuesto pretendía hacer un análisis completo de estilo, contenido, etc. Yo creo que la poesía no se debería de intentar analizar.
Enhorabuena y gracias por tan hermoso libro.
Antonio
Lo justo para no romper la inocencia.
Tu estudio sobre el tango (que no he terminado de leer todavía), sí que me pareció un análisis, en el sentido de que aparecía el tango "descuartizado". En "Budismo zen y psicoanálisis", un libro escrito por D.T.Suzuki y Erich Fromm, habla de lo que habitualmente se hace al analizar. Se "cadaveriza" lo observado y así nunca se llega a ver la idea en movimiento. Tu reflexión sobre "El Tango con Darío" no es un análisis, más parece una caricia que subraya exactamente lo que quería decir.
Leyéndote me parece que hubieras escrito el libro desde otro lugar en el mismo paisaje. Alrededor de estar fechas cumplirá un año que se publicó. Ha sido un hermoso regalo tu carta.
Gracias, Antonio y, por favor, vuelve a leerme otra vez.

miércoles, 5 de octubre de 2016

CONVERSACIONES CON ANTONIO G. OLIVARES - (4)

 
 
 
 
Seguimos leyendo…
Una presentación casi fugaz a mediados del 2001 y unos meses más tarde parecía que siempre hubiésemos conversado.
Enero 2002
Antonio García Olivares (4)
…De ahí, yo creo, que tu libro sea de interés universal, y no sólo una experiencia particular que sólo alguien como la autora ha tenido la suerte de recibir de la fortuna y que no es extrapolable…
Pareces concebir el amor como dos libertades que se cruzan y deciden crear una nueva libertad ("El cruce", "La espera", "El boleo", "El ocho", "Los ganchos"), llegando a sospechar de esa libertad si es excesivamente mimética, como en "El espejo", ¿no? Esa libertad, me da la impresión, va unida en algunos poemas al silencio. Esto a un chino (ya sea taoísta, budista o confuciano) no le parecería nada extraño, pues como dicen muchos de sus poetas: "sólo en el silencio están todas las palabras", esto es, están todas las posibilidades contenidas en potencia, y se está en consecuencia en situación de máxima libertad; mientras que la frase pronunciada o la decisión tomada, restringen la libertad primordial en la que, simplemente, se vive en armonía con el fluir de las cosas. Hay un bonito libro de un sinólogo famoso ("Elogio de la insipidez") que habla de este concepto oriental.
La poesía "La multitud" es hermosísima y de una elegancia para la que no tengo palabras. Su estilo me resulta especialmente afín. "El reproche" y "Un enamorado" también me resultan especialmente hermosas. Al igual que "El destino". En efecto, ¿qué se puede hacer sino callar: "El destino es quien habla"! Poderosa imagen. Y también las dos poesías finales: "El final" y "La despedida": ¡Qué hermosa forma de cerrar un libro de poesía!
En respuesta (traviesamente polémica) a "Los ganchos enlazados", yo diría que en esa desorientación peligrosa es donde, a veces y en situación de absoluta embriaguez, Dionisos ha señalado a algunos humanos escogidos, mundos nuevos, mientras Apolo continuaba limitándose a adornar con guirnaldas las rectas columnas del canon de la archiadmirada Acrópolis. De ahí que esa sonrisa de Dionisos yo creo que era irónica, en contra de lo que tu piensas.
… (continuará)
…Hay una obra preciosa de Bruno Bettelheim sobre este tema..
¡¡Sí!! es irónica la sonrisa de Dionisos, pero breve. Lo justo para no romper la inocencia.
Los ganchos enlazados

Entras en mi terreno.
¡qué atrevido!
Y yo te sigo el juego
¡ay, qué ingenuo!
Nuestro paso se enlaza
¡y no te suelto!
Y tú te desorientas
¡qué peligro!
Apolo que te escucha
viene presto
y con audacia muestra
tu camino
Lo sigues,
y atrás dejas sonriendo a Dionisos
… (continuará)