¿A qué esperas?
Ya puedes hacer diana en tu nombre.
Este es el blog de una historia que arranca con un libro. Es un libro lleno de palabras que se enlazan por la belleza de quien las contempla. Sigue leyendo ...
En el mundo de la física o las matemáticas soy una nulidad pero Poincaré se alojó en mi memoria en 1973 a partir del relato de un amigo sobre sus conversaciones en 1940 con un anciano que citaba como ejemplo esa famosa conjetura.
Hace unos pocos años leí una noticia sobre la conjetura de este matemático desde entonces soy una espectadora fiel del desarrollo de esta historia.
A través de los medios de comunicación conocí que Grigori Perelman resolvió, entre otras, la conjetura de Poincaré, aceptando solo el premio que supone haberla resuelto. Le envío mi aplauso por esa convicción oriental de la vida. “Mata la ambición, pero trabaja como los ambiciosos”.
Hace quince años, en
París, en el cementerio de Montparnasse descubrí que estaba enterrado Poincaré.
Naturalmente visité su tumba. Allí, encima de su lápida, pegado artesanalmente,
había una pequeña nota en español que decía: “Perelman demostró tu conjetura.
Eureka”.
“Los neutrinos son partículas materiales
elementales extremadamente ligeras (posiblemente sin masa) que se ven afectadas
solamente por la fuerza débil y la gravedad”. Esto dice Stephen W. Hawking en
su libro Historia del tiempo, y me gustó la “biografía” de estos “elementos”.
En el libro relata que ha resultado muy complicado descubrir su existencia
porque el hecho de señalar donde se podían encontrar suponía usar una fuerza
que los desplazaba, ocultándose de su descubridor, siendo delatados sólo por la
estela que dibujada en su huida.
Hablar
de los caminos que recorre el amor es peligroso, porque el amor es muy celoso
de si mismo.
Tenemos
ejemplos en la naturaleza. Hay especies de animales que rechazan a sus crías si
las tocan manos extrañas. Ese “toque” incorpora un elemento ajeno que le da
otra dirección a lo contado y esa dirección supone un desvío que despista. Lo
natural solo se hace responsable de lo que se modifica “naturalmente”.
Y sin
embargo, es bueno hablar del amor con naturalidad. Hacerlo es incorporar el
riesgo. Aquél (según entendí) del que hablaba Nietzsche cuando decía que había
que vivir peligrosamente.
El
peligro estará en no ponerle puertas al campo, y la clave: entrar por aquellas
que nos abre el amor. Sí, pero, solo el amor.

El poder por el poder, complica la sencillo.
Sencillo es que si se dice: “Dios es absolutamente bueno”, no habrá que pedirle que lo sea.
Que, si Dios ha creado el mundo a su imagen y semejanza, este mundo no será imperfecto.
Que, si Dios tiene poder absoluto, no habrá creado a un diablo que le haga la competencia.
Por esas razones no escucho a quienes hablan en nombre de Dios.
Prefiero hacerlo directamente, a través de ese altavoz que es la bondad del equilibrio.
Cuando consigo encontrarlo en mí me encuentro en el cielo.
Y estoy en paz, porque en él no sobra nadie.
No me cansaría de elogiar las gracias de mi libro, pero seguramente cansaría. Os cuento lo que dicen los demás porque también los sedujo. Agradecí y agradezco a Pilar que escribiese entre líneas. Así pude conocer su generosidad.
Pilar Iglesias Nicolás:
Mayo de 2001
"No conocer al autor parece una ventaja cuando te dispones a leer un libro, porque la libertad es necesaria para dejar que la idea se escriba y así, después, saber de ella.
María Bernad escribe un libro que obtiene el primer premio de poemas del II Concurso Literario del Tango, en Buenos Aires.
El Tango con Darío tiene un prólogo de Rafael Flores, escritor profundamente tocado por el tango. Sus libros, conferencias, cursos, etc., son productos que muestran lo que trabaja.
Este poemario ya es de todos como la misma autora no dice en la contraportada. De todos aquellos que alguna vez se dejen tocar por su voz.
Escribir es una necesidad de los seres que hablan. El lenguaje y la función de la palabra toma al hablante y lo hace cuerpo-tiempo-palabra.
"EL TANGO ME RECORDÓ QUE ANTES HABÍA DANZADO CON LA PALABRA".
Poema central de este libro, donde siempre el amor, el deseo y el otro están presentes, marcados desde la ausencia.
La poesía es lo humano por excelencia, y siempre produce otra realidad: la que el poema puntúa.
María Bernad, con clara emoción hace una poesía sencilla y llena de sinceridad. La poeta tomada por la palabra en ese deslizamiento que como el tango parte de la ausencia para presentificar el encuentro.
La poesía intimista es un deslizamiento constante de lo íntimo a lo universal. Deslizamiento que sólo la poesía permite. Es la poesía lo íntimo y lo éxtimo por excelencia.
Vuelo el de la poesía y que María Bernad deja que dance entre sus letras.
"DESPERTÉ EN LA TRINCHERA DE LA PEQUEÑA VIDA COTIDIANA DEFENDIÉNDOME, , con Mi Historia" RETORNÓ LA INOCENCIA.
Marcar los silencios. Los silencios, algunos silencios que son significantes. Los silencios son vacío que marcan un compás, restos que no cesan. No es la inocencia, que no existe, sino que se trata de un retornar constante que juega en la inocencia que nos propone el poema. Retorno que siempre la palabra evoca por producirse.
EL TANGO CON DARÍO, es un poemario que te ofrece imágenes que se componen en el verso con palabras que toman su sentido en el punto final.
Darío, nombre de su compañero, se hace significante. Un otro a quien dirigirse, lugar de la ausencia-presencia que connota lo simbólico.
En cada paso dado, en cada movimiento, el tango escribe.
Bailar tango es más que bailar, es más que la expresión cultural de una comarca o un país, que se pone de moda. No es bailar la música, que cualquier ritmo, compás, nota, hace posible. El tango es bailaar la poesía PORQUE EL TANGO ES POESÍA.
"PRESTARLE ROSTRO AL SILENCIO" TANGO.