miércoles, 30 de octubre de 2024
martes, 29 de octubre de 2024
lunes, 28 de octubre de 2024
LOS LOBOS DE FORTANETE-2
domingo, 27 de octubre de 2024
LOS LOBOS DE FORTANETE-1
sábado, 26 de octubre de 2024
A EMILIA ENCISO en el 2005
Querida Emilia, me llegan tus versos y con ellos esa juvenil imagen con la que te recuerdo.
Te animaré a seguir en ese propósito de no perderte nada que pueda interesarte. Escribir es una forma más de conversar y en el diálogo vemos mejor cómo somos si conseguimos decir lo que queremos, aunque no escuchemos lo que quisiéramos oír. Ya sé que esto es un galimatías, pero es solo para provocarte la sonrisa.
Gracias, otra vez, por estar contenta con lo que haces.
Un fuerte abrazo
viernes, 25 de octubre de 2024
Recordando 6º Cumbre Mundial del Tango en Sevilla - 3 de marzo 2005
Mi participación con unos cuantos poemas de El Tango con Darío
A veces oímos, pero no escuchamos.
Yo había oído hablar mucho del tango, pero sólo le presté atención cuando sonó en mí.
EL
OÍDO
caracola en mi oído.
Ya no se distinguir
si es que me llamas
o soy quien te oye.
Las líneas maestras que forman la
estructura de su danza las asocié con la actitud vital con la que me
identifico.
Hay algo que me inquieta en el espejo.
El mismo caminar, el mismo
paso...
Y es que esa mismidad no me enamora,
está lejos de mí; no, no lo
quiero.
Yo quiero verte a ti porque te has visto
y no que esperes a que yo te
vea.
Yo quiero ser tu fiel testigo
y espero que tú seas y ser
contigo.
Me gustaría salirme de esa rueda tan
bien descrita por Enrique Pinti en la que siempre la culpa la tiene el otro.
¡Qué enfadada me tengo!
Tanto me emocionas bailando,
que no escuché el final de la
pieza.
Ensimismada estaba, cansada me
viste
y cuando abrí los ojos ya
bailabas con otra.
Bien hecho.
La pasión de la vida no puede
detenerse
a nuestro antojo.
La realidad siempre supera
al sueño de la vigilia
EL
APRENDIZAJE
¿Errores? ¡Claro!
Aunque en la danza, dices,
ya está contemplado el tiempo
para superarlos.
¡Qué vértigo!
Cuando me hablas te miro
y el tiempo se detiene.
¡Qué misterio!
No
hay que hacer lo que se quiere sino querer lo que se hace.
EL
DESTINO
y de ti
si no tuvieras el norte de mis
ojos.
Qué sería de ti sin mi
paisaje,
y de mí
sin tu silueta que lo
dimensionara.
Del amor, qué sería, si no
tuviera hogar
Y del destino...
(silencio)
El destino es quien habla.
Pasión y tango son sinónimos. La elegancia la ponemos nosotros.
¿Elegancia?
La tuya insinuando.
La pasión de ese breve
silencio
eleva siempre la respuesta
por muy pequeño que sea el
comentario.
Y en mi emoción tropiezo,
pues no llego a entender,
todavía,
qué te he preguntado.
Terminaré con un poema que traía su propia música. Roberto Cáncer la escribió y este es el resultado.
EL CRUCE
Eran otros tiempos,
todavía asustan,
broncas y macanas, no se oía
más.
Charla de un lenguaje que
nadie entendía
pues su patria era la
debilidad.
Pero hoy tu destino cruza con
el mío.
Sitio hay para todos.
No todo está mal.
jueves, 24 de octubre de 2024
EL PENTAGRAMA
Desierto:
Reducido, en cuadro. Perspectiva definible. Cielo radiante azul. Arena fina. Marrón claro. Dunas medianas. Llanura.
Cubo:
Mayor que una persona. Grande. De cristal. Se ven los vértices del propio cristal
Escalera:
Madera. Apoyada en el cubo. Muchos travesaños. Hasta la cima del cubo.
Caballo:
Marrón oscuro. Mucha crin. Reposado. De espaldas al cubo.
Tormenta:
Mucho aire con remolinos de arena. Sin temor. Percibe el aire tormentoso.
Flores:
En el horizonte. Predomina el color blanco. Ordenadas como de jardín.
El radiante cielo ilumina una personalidad fuerte.
Todavía no miramos "de frente" a nuestra niña interior.
Hay tiempo suficiente y las urgencias no son buenas.
Está "clara" nuestra ocupación por la preocupación de los "otros", pero esta situación pasará.
Son evidentes los puntos de inflexión que recuerdan el camino a tomar.
Ese es el auténtico conflicto ya "percibido".
La oscuridad se acentuará cuando decidamos profundizar en nosotras mismas.
¡Atención!
El desierto nos ofrece un bello espejismo.
Un singular pentagrama lleno de inspiradas notas, escritas y ordenadas por el destino que espera tu firma.
En esa partitura me gustaría cantar alguna frase.
Calle San Vicente de Paúl, 28
50001 Zaragoza
miércoles, 23 de octubre de 2024
Exposición 2005-Conferencia



Muchos tangos describen el estado de enamoramiento. Soneto a un sueño nuevo, de Ardizzone y Surt, lo define como una “mentira” y un “hechizo” que “valdrá la pena vivir”, algo en lo que están de acuerdo otros tangos. Muestra también algunos otros rasgos de este estado: “déjame que te idealice aún equivocado… como un sortilegio irreal, casi enfermizo”. Manual del enamorado, de Ferrer y Garello, continúa esta descripción: “Para vivir enamorado, hay que fugarse al ser amado”, metáfora que parece sugerir el escapar de la prisión del propio yo, para entrar en el amado. Compara al enamorado con “un internado que gime tras haber gozado y aún disfruta el sufrimiento”. Porque el amor es una “hermosa pesadilla” que “si es grande crece con la herida”. Y achaca al enamorado el “mentir como un bandido”, no sabemos si a sí mismo, y “absolver como un prelado” al otro, a quién se ve “fanáticamente” como “perfecto”.
Pasional, de Caldera y Soto, abunda en éstos síntomas utilizando metáforas ya analizadas, como la de los labios como arma o los besos como droga y encantamiento que conducen a un estado de enloquecimiento: “Tus labios que queman, tus besos que embriagan y que torturan mi razón”, “no podrás entender lo que es amar y enloquecer”, “caricias que me atan, a tus encantos de mujer… estás clavada en mí, como una daga en la carne… quiero en tus brazos morir”, “nunca sabrás … lo que es amar y enloquecer”.
Otros tangos muestran la tendencia del enamoramiento a identificarse con el todo. Cuando el amor es exitoso, el mundo parece feliz, mientras que cuando el amor es fracasado: “son muy largos los caminos, trayendo una sed que quema, qué triste el arroyo seco, tan parecido a tu pena” (Morocha triste, de Sanguinetti y Maciel).
Sin embargo, otros tangos recogen el paso del amor-enamoramiento al más realista amor-amistad que surge con la convivencia: “Estaba ciego en mi delirio… y ahora que cayó la venda de mis ojos … ví que eras una vulgar muñeca de cartón… la luz de la experiencia me alumbra el corazón” (Ciego, de Luis Rubinstein). O: “yo fui al civil solito, y por amor. Y ella me lo decía: ‘Mira querido, que tengo mi carácter, que soy así…’. No importa… ¿Por qué no me hice humo cuando la ví?” (Cipriano, de Marfil y Vidal).
El vals Cielito lindo acepta esta evolución como una ley natural: “Todas las ilusiones… que el amor fragua, son como las espumas… que forma el agua… Suben y crecen, y con el mismo cielito lindo, desaparecen”.
Causas y motivos del amor.
Si prestamos atención a los elementos que causan, provocan o “despiertan” el amor, observaremos que algunos tangos enfatizan los elementos “fetichistas” que están en el inicio mismo de muchos amores: sus ojos, su sonrisa, su pelo, sus labios, sus pies, como en Mi canción, de María Greves: “Vi en tus ojos, un mundo de ilusiones desconocido”. A veces, el elemento de fijación fetichista no es un rasgo físico, pues la mujer es descrita como poco atractiva, sino “un cutis de muñeca” o una actitud: “Mi nariz es puntiaguda, la figura no me ayuda y mi boca es un buzón”, pero: “pierden la cabeza… que yo tengo, unos ojos soñadores … tengo un cutis de muñeca … modesta siempre fui” (Se dice de mí, de Canaro y Pelay).
La milonga Azúcar, Pimienta y Sal, de Varela, Rossi y Aznar, al igual que otros tangos, achaca el amor a que la partenaire tenga gustos y formas de ser que el amante valora, aunque no coincidan necesariamente con los propios: es “rebelde y angelical”, le gusta, como al amante, “el café y el cigarrillo … y sin plata caminar”, etc. En otros casos, se valora que la persona amada sea un cómplice en el juego de la vida, que de alguna manera potencie las capacidades de uno, lo cual es coherente con la metáfora del amor como lucha contra la vida. En otros casos (Te quiero por buena, de Russo, Ruiz y Rufino), se valora la “bondad”, y en otros, la “sinceridad” y la “sencillez”.
Algunos tangos describen el hombre ideal para algunas mujeres como dominante y sensual, como en Mi pueblo blanco, de Serrat: “fuerte pa’ ser su señor, y tierno para el amor”.
Otros muchos tangos asocian la atracción amorosa, no a causas externas, sino a una pulsión interior, de origen desconocido: “Te quiero, porque te quiero”. O, como en Ese insondable modo de querernos, de Peyrano y Boedo, donde parece asociar el amor a algo supraindividual como podría ser la especie humana, más que a los individuos: “Es insondable el modo de querernos, que se escapa a la razón de quien nos mira, es profundo y tiene algo de eterno, como si hubiera recorrido muchas vidas”.
Otros parecen sugerir que la imagen del objeto amado está previamente en lo inconsciente: “Sos … la imagen de mi alma” (Adelina, de Ezeiza y Gardel), o: “Sin saber que existías te deseaba, antes de conocerte te adiviné … el día que cruzaste por mi camino, tuve el presentimiento de algo fatal, esos ojos, me dije, son mi destino” (Presentimiento, de Emilio Pacheco). Otros afirman que el objeto amado es dibujado por los sueños: “Te forjé con mis sueños en flor… Vieja historia repetida de los sueños juveniles” (Pigmalión, de Expósito y Piáosla); “En mis sueños ya te imaginé, por eso si algún día nos cruzáramos los dos, sé que te reconoceré” (Si no me engaña el corazón, de Bahr y Miseritsky).
Además, el cuerpo parece tener razones que la razón desconoce: “Clamor de piel, en el apretón de manos, cuando fuimos presentados, por primera vez” (Clamor de piel, de Modestá, Yoni y Vallejo).
Otros subrayan la dificultad de luchar contra una fuerza esencialmente irracional: “es duro desafiar el corazón, cuando se ciega y se encapricha en un querer, y es en vano matar con reflexión … el sentir del hombre o la mujer … Es una fuerza imposible de vencer” (Qué fácil es decir, de Tabanilla y Scciamarella). Esta fuerza a veces es más fuerte que las convenciones sociales: “Mi destino es quererte. Y el destino es más fuerte, que el prejuicio, el deber y el honor” (Prohibido, de Bahr y Sucher).
Como corolario de esa irracionalidad del amor, nadie debería decir que domina al amor o que puede dar consejos sobre él: “El amor fue siempre el gran emperador, que… a todos por igual, nos hace dar mas vueltas, que gallina en el corral” (Cosas del amor, Sciammarella y Maleaba). O: “El amor es un anzuelo, donde el más lince se ensarta, y donde se pierden muchos envidos, con treinta y tres … Sobre eso no des consejos, ni al que es tu mejor amigo”.

EL CRUCE
Fragmento de
“El Tango con Darío”
El Cruce
Eran otros tiempos,
todavía asustan,
broncas y macanas, no se oía más.
Charla de un lenguaje que nadie entendía
pues su patria era la debilidad.
Pero hoy tu destino cruza con el mío.
Sitio hay para todos.
No todo está mal.
*
lunes, 21 de octubre de 2024
EL NOMBRE
Os explico algo
más sobre ese paisaje. Para mí, cada elemento tiene este significado.
El Desierto: Panorama vital.
El Cubo: El yo.
La Escalera: La amistad, el
aspecto espiritual.
El Caballo: El amante, el
aspecto erótico.
La Tormenta: Las dificultades
cotidianas, problemas, conflictos, etc.
Las Flores: Hijos,
realizaciones…
domingo, 20 de octubre de 2024
EL MENDIGO
No entendemos qué detiene nuestro viaje.
Pretendemos leerlo desde abajo y la empresa es imposible.
Solo conseguimos irritarnos.
buscar el equilibrio en nuestro eje… todo un arte.
Fundamental combinar este mapa con el efecto espejo.
Lo lleva en el bolsillo un príncipe vestido de mendigo.
Calle San Vicente de Paúl, 28
50001 Zaragoza
sábado, 19 de octubre de 2024
EL HOGAR
Desierto:
Claro, pocas dunas, arena fina
Cubo:
Grande, rojo, hueco, izquierda, firme consistente
Escalera:
Madera, un cuerpo, apoyada en el cubo
Caballo:
Visión de costado. Crin corta. Color claro. Sin bridas. En el centro del desierto. Yéndose de mí, al trote, hacia la parte izquierda del cubo.
Tormenta:
Lluvia fuerte. No me mojo. El caballo y el cubo sí.
Flores:
Oasis a la derecha. Plantas verdes. Palmeras, arbustos pequeños.
(...algo ha de ocupar este vacío).
Comienza el proceso. La tierra es propicia. La lumbre está encendida.
El hogar espera.
viernes, 18 de octubre de 2024
EL HÉROE

Desierto:
·
No hay vegetación Color naranja. Arena fina, compacta. Plano. No se ve el horizonte. Sin nubes. Sin
viento. Silencio
Cubo:
·
Chiquitín.
De colores.
Azul, rojo, amarillo y negro. No en el centro, sino a un lado. Colocado en una huella. Inclinado. De plástico duro.
Escalera:
·
Al lado del cubo. De madera. Ascendiendo sin apoyarse. Inclinada. Metida en la arena. No muy alta, con los escalones precisos. Estrecha. Antigua.
Caballo:
·
En el otro lado del cubo. Marrón, un poco más oscuro
que la arena. Flequillo y crines blancas. Le falta un lavado de pelo. Cola
negra. Está quieto, aunque mueve las patas. No se le hunden en la arena. No deja huella.
Tormenta:
·
De repente aparecen nubes. Todo se oscurece. El aire
rompe la escalera. El caballo se asusta y se va corriendo. El cubo se coloca en su sitio y queda arriba una de sus caras de color negro. El viento mueve la arena y medio entierra la
escalera. No estoy en esa tormenta.
Flores:
·
Se para la tormenta. Sale un sol achicharrante. Debajo
del cubo nace una margarita grande que levanta el cubo. Tiene una hoja en el
tallo.
jueves, 17 de octubre de 2024
EN LA CALLE
miércoles, 16 de octubre de 2024
ATLAS y HÉRCULES
Atlas la tomó y rodeó con ella la esfera terrestre fundiéndose en un abrazo. En ese momento se consumó la separación de cielo y tierra. Semejante belleza le hizo contemplar su labor con orgullo y a través del horizonte recordó a Hércules. ¡Siempre serían amigos!
(Traducción: María Rubio)







