Querida AMIGA. Me encantó compartir
contigo esa comida. Eres una mujer con valores interesantes que descubriste en
el espejo de quien fue tu compañero.
El mundo de él, podríamos decir, es “musical” y tú estabas acostumbrada a oír ruidos sin armonía. Te conquistó y pudiste entrar en ti.
No deberías salir de ahí, de TI.
Tu vida se ha enriquecido con esa
ampliación de tu espacio vital. No obstante, está bien un cierto
distanciamiento para que seas tú quien decida si lo que haces está bien o mal.
Querido AMIGO, Ella ha sido/ES también un espejo vital para ti. Eres un hombre interesante. Una amiga que te conoció hace poco me dijo que eras “un conquistador”. Los humanos necesitamos espacios estables para cultivas nuestro alimento físico y psíquico y por eso quieres conquistarte.
Quizás a partir de ahí, lo ocurrido tiene que ver con la paciencia. El fruto de una planta necesita su tiempo. Cuando nos aburrimos tratamos de distraer a Cronos, pero él lleva su ritmo y es imposible convencerle. Aparecen entonces los fantasmas y pedimos al otro que sea madre o padre y nos proteja. Eros lo impide porque ello significaría abandonar toda la riqueza invertida en los dos y la flecha señalaría el precipicio de la vuelta atrás, y por eso nos deja “aparentemente” solos.
QUERIDA AMIGA. Tienes que disfrutar y desarrollar todos esos aspectos que se han activado en tu interior y que son profundamente tuyos.
QUERIDO AMIGO. No puedes perder el espectáculo vital de quien te acompañó, porque hubo una paradoja: Al mostrarle sus valores, hablabas de los tuyos.
Seguramente será conveniente un distanciamiento en el tiempo, para que ambos encontréis vuestro compás, pero, ¡por favor!, no perdáis el ritmo de ese cariño cuya melodía seguimos escuchando todos los que os queremos.

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