viernes, 30 de noviembre de 2018
domingo, 18 de noviembre de 2018
INTERPRETANDO A JUAN RAMÓN JIMÉNEZ
EL
VIAJE DEFINITIVO
Corazón
en el viento. 1910-1911
JUAN
RAMÓN JIMÉNEZ
Y
yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y
se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y
con su pozo blanco.
Todas
las tardes, el cielo será azul y plácido;
y
tocarán, como esta tarde están tocando,
las
campanas del campanario.
Se
morirán aquellos que me amaron;
y
el pueblo se hará nuevo cada año;
y
en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado,
mi
espíritu errará, nostáljico…
Y
yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol verde, sin pozo blanco,
sin
cielo azul y plácido…
Y
se quedarán los pájaros cantando.
A Juan
Ramón Jiménez
(a una
preocupación que no lo fue, en el fondo)
Se quiere ir
y no puede.
Y deja el
huerto, un canto, el pozo y un árbol
a modo de
testigos de su paso
Y le parece
poco.
Intenta que
se vayan
los que
vieron su luz
para sentir nostaljia
de sí mismo
Y no le
satisface
Se queda,
finalmente,
haciendo que
se vayan los demás
… sin hogar
… sin cielo azul
Él, con su
soledad, que le seguirá acompañando.
*
jueves, 18 de octubre de 2018
jueves, 27 de septiembre de 2018
EL NIÑO Y SUS DERECHOS
Pistas para no despistarnos
“Como los especialistas del
comportamiento infantil son, además, miembros adultos de una cultura que se
preocupa menos por definir lo que es el niño en sí mismo y cómo se comporta,
que por especificar lo que “debería ser” y obligarlo a portarse
convenientemente, numerosas nociones en apariencia científicas, referentes al
comportamiento infantil auténtico, no son en definitiva mas que proyecciones
emitidas por el adulto con un fin interesado. No llegaremos a una formulación
válida de la teoría ontogénica de los síntomas más que cuando establezcamos
-¡por fin!- un esquema culturalmente neutro y realmente desinteresado del
comportamiento infantil.”
GEORGE DEVEREUX
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